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El Oviedo se complica el sueño del play-off tras perder (2-1) en Las Palmas

Los goles de Moleiro y Viera dan la vuelta a un encuentro que los carbayones comenzaron ganando con un tanto de Borja

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EN IMÁGENES: El Real Oviedo cae en Las Palmas

El Oviedo llegó a Las Palmas en avión para regresar a Asturias en una nube, la del play-off, y lo que se encontró fue con Jonathan Viera bajándole de ella. El espectáculo en el que se convirtió el Estadio Gran Canaria –sus alrededores horas antes y sus gradas durante los noventa minutos de juego– no pudo con los del Cuco, pero sí el jugador, pura escuela canaria, que asistido por sus compañeros saca a los azules de la promoción.  

Las intenciones de Las Palmas quedaron claras desde la primera jugada. Saque de centro y todos los amarillos hacia adelante empujados por la calidad de Jonathan Viera y las piernas de Jesé. El Oviedo, aunque esperaba algo así, se vio sorprendido por la puesta en escena de los “pío-pío”. Salvó los muebles Costas cuando el pase del canario que un día dijo que iba a ser “Balón de Oro” iba destinado a Sadiku, a medio metro de la línea de gol. El bombardeo prosiguió con un disparo desde fuera del área de Viera, el que más camisetas vende en Las Palmas, y un golpeo de falta desde la frontal. No habían pasado ni tres minutos y habían pasado muchas cosas. 

En pleno acoso en el campo y presión desde la grada, a tope para un partido con un play-off como premio, el Oviedo vino a dar la razón a Benito Floro en eso de la importancia de los saques de banda. Carlos Isaac sacó para la carrera de Borja Bastón, que le ganó la posición y el duelo al esprint a Curbelo. Solo y escorado a la derecha el madrileño hizo lo que mejor sabe: buscar puerta. Rechazó como pudo Álvaro Valles donde nunca se debe: al punto de penalti. Allí estaba solo Borja Sánchez, que aprovechó para pegarle con toda el alma.

El gol apagó la fogosidad con la que los amarillos estaban jugando. Pero de los de Gran Canaria cuentan con un arma secreta. Viera se echó el equipo a la espalda y poco a poco comenzó a arañar la coraza que los del Cuco estaban empezando a armar para dormir el partido y buscar una contra mortal. Todo iba siguiendo el plan previsto hasta el minuto 26. Córner colgado sin tonterías: alta y con efecto hacia adentro. Calvo despejó de cabeza como pudo y la pelota le cayó en el borde del área a Moleiro, que sin dejarla caer la clavó junto al palo. 1-1 y a pelear.  

El Oviedo siguió a lo suyo: resistir y resistir. Y los isleños también: balones a Viera, todo un espectáculo. Pero quien la tuvo de verdad fueron los carbayones gracias a un contragolpe liderado por Bastón que vio bien la galopada de Brugman. El uruguayo se quedó solo ante Álvaro Valles, pero su intento de picada con la zurda acabó lejos del objetivo. 

Una de las dudas al descanso era saber si los amarillos iban a resistir físicamente tanta vitalidad. Lo hicieron y, encima, entre Borja Sánchez y Cornud le regalaron un balón a Las Palmas en un saque de banda propio que acabó con Viera pisando a fondo y sorteando a cuatro defensas azules. Tras el 2-1 amarillo, el Oviedo lo intentó, pero sin fortuna. La primera derrota en semanas llega en el peor momento. Habrá que esperar milagro en la última jornada.

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