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¿Cómo funciona el campus del Oviedo?

El campus del Oviedo congrega a más de dos mil niños en sus diferentes sedes en Asturias y en el extranjero y presume de tirón: "el crecimiento es evidente"

Los integrantes de campus

Gustavo Capulina es una institución en las instalaciones Tensi de Santa Marina de Piedramuelle (Oviedo), epicentro del campus oviedista de verano. "Bocadillos, fruta, yogures... Lo que les haga falta a los chavales", dice el colombiano, 20 años en Asturias y cinco de ellos como empleado del Real Oviedo. Capulina, "Capu" en Tensi, cumple una función silenciosa, pero esencial: prepara la comida al ejército de chavales que cada verano por estas fechas se tira al verde de Tensi con la camiseta del Oviedo. Esos chavales son los participantes del campus carbayón. Y la fuerza de la cantera para impulsar al Oviedo, que hoy mismo se pone a funcionar después de las vacaciones. Ellos, jóvenes de varias edades, funcionan al revés: trabajan con el balón en vacaciones.

"El campus nos ayuda a fomentar el oviedismo", resume Pablo Valcárcel, director de esta actividad, que pone un ejemplo concreto de hasta qué punto sirve el campus para captar jóvenes apasionados del Oviedo. "Tenemos un crío que es de Bélgica y sus abuelos viven en Oviedo. Este campus en verano es su única forma de conocer el oviedismo". La actividad dura casi todo el verano, en varias sedes, dentro y fuera de Oviedo (Navia, Ribadesella, Tineo y Valdés) y también en el extranjero (Toronto, en Canadá; Panamá, Omán, Caracas, en Venezuela, y Estados Unidos. Se calcula que entre todas las sedes y turnos pasen por el Oviedo más de 2.000 niños. "El crecimiento es evidente y, sobre todo, se nota en el apartado deportivo. Hemos mejorado en la tecnificación, aunque el objetivo siempre va a ser pasárselo bien", resume Valcárcel. David Arriaga, que durante el año entrena en la escuela del Oviedo, es uno de los técnicos del campus y pone el foco en los internos: hay quince niños cuya actividad en el club es completa, ya que duermen en las instalaciones de Fundoma. "Están encantados", recalca mientras da indicaciones. Los chavales juegan al fútbol y mientras tanto hablan entre ellos del Oviedo. "Mañana empieza a jugar Borja Bastón", dicen en referencia a la vuelta de los entrenamientos. "A ver si vienen por aquí a visitarnos después de entrenar mañana (por hoy)", coincidían varios. "Todo se andará", se rumiaba en el campus.

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