La Princesa Leonor, un ejemplo de profesionalidad, según los médicos, que tuvo que parar en un conocido restaurante de Cudillero por su indisposición

La Familia real tuvo que hacer un alto en el camino ante la indisposición de la heredera, que aún así se fotografió sonriente con el personal del restaurante

La Familia Real con personal del restaurante

La Familia Real con personal del restaurante

Sara Arias

Leonor de Borbón demostró esta mañana una sorprendente profesionalidad y responsabilidad en el ejercicio de sus funciones pese a tener casi 17 años de edad (su cumpleaños es este lunes día 31 de octubre). Una gastroenteritis, cuyo origen aún se desconoce, impidió que su hermana Sofía pudiera asistir al acto de entrega del premio al “Pueblo Ejemplar” a la comunidad vecinal de Cadavedo (Valdés). Sin embargo, la Princesa de Asturias, que también estaba aquejada de la misma dolencia intestinal que su hermana, acudió a Cadavedo y participó en el recorrido que le habían preparado los vecinos, sonriendo y dándole la mano a todos los que habían acudido a la localidad para verla. Médicos observadores de este acto, subrayaron a este diario la “sorprendente profesionalidad” que demostró la heredera de la Corona, saludando, sonriendo y poniendo atención a todo lo que le decían pese a que sus molestias debían de ser bastante intensas.

Leonor no pudo aguantar hasta la hora de pronunciar el discurso que tenía preparado y, en ese momento, fue su madre Doña Letizia la que tomó las riendas del acto y leyó su discurso. Ahí volvió a ser la misma Letizia Ortiz periodista que un día trabajase como reportera y presentadora del Telediario en TVE. La Reina recondujo la situación, hizo de la necesidad virtud, y demostró ser una gran comunicadora que transmite con una convincente naturalidad.

La Reina da el parte médico de sus hijas en una intervención improvisada en la que leyó el discurso que había preparado la princesa de Asturias

A.D.

La llegada de los Reyes y la Princesa a Cadavedo se produjo con una hora de retraso sobre el programa previsto por la Fundación Princesa. Las dolencias gastrointestinales de la heredera de la Corona marcaron la agenda. Así, la comitiva tuvo que detenerse en un restaurante antes de llegar al “Pueblo ejemplar” de este año. El lugar elegido fue Casa Fernando, en Ballota, en el concejo de Cudillero, un restaurante muy conocido y concurrido habitualmente. Pese a la urgencia sanitaria, la Princesa de Asturias tuvo aún tiempo para atender a las peticiones del personal y de clientes del establecimiento y fotografiarse sonriente entre ellos y acompañada de sus padres. Ni rastro en la imagen de la situación por la que estaba pasando.

La parada de los Reyes y la Princesa obligó también a detenerse al Presidente del Principado, Adrián Barbón. Barbón hizo un alto en la estación de servicio de Novellana, donde se encontró al ex alcalde socialista de Cudillero, Francisco González, Quico, quien le invitó a un pincho de pollo.

Leonor y Sofía, que se había quedado en el hotel de la Reconquista de Oviedo, salieron a las 15.15 de la tarde, en un vuelo privado desde el aeropuerto de Asturias con dirección a Madrid. En menos de 45 minutos, el avión aterrizó en la base aérea de Torrejón.

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