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El Sporting, frente a su Tourmalet particular: Triple prueba de fuego

Los rojiblancos se verán las caras consecutivamente con Espanyol, Ponferradina y Mallorca para definir sus aspiraciones

Djuka celebra su 16.º gol.

Djuka celebra su 16.º gol. Ángel González

El Sporting se enfrenta en las tres próximas jornadas a su Tourmalet particular. Los de Gallego deberán pasar una triple prueba de fuego enfrentándose a Espanyol, Ponferradina y Mallorca, segundo, séptimo y primer clasificado de la tabla, respectivamente. Tres duelos directos en la parte alta de la clasificación que vendrán a determinar, en gran medida, las aspiraciones de los rojiblancos en esta temporada: meterse hasta final de curso en la lucha por el ascenso directo, conformarse con un puesto de play-off o sufrir hasta la última jornada para entrar en los puestos de promoción.

Con la tabla sobre la mesa, este tramo liguero se antoja como el más difícil al que se ha enfrentar el Sporting hasta final de Liga, encadenando tres duelos consecutivos contra rivales que aspiran al mismo objetivo: situarse entre los seis primeros cuando acabe la competición. Sin embargo, los rojiblancos ya demostraron en la primera vuelta que pueden hacer frente a estos tres conjuntos sin ningún tipo de complejo. En los duelos de la primera vuelta, el Sporting logró una victoria (Ponferradina, en El Molinón), un empate (en Mallorca) y una derrota, frente al Espanyol, fuera de casa.

Este primer duelo, frente a los catalanes (El Molinón, domingo a las 16.00 horas) es el que más alicientes puede tener para los rojiblancos por multitud de motivos. El primero y más evidente, el encuentro de la primera vuelta, donde los gijoneses supieron aguantarle la cara al partido hasta el final. De hecho, el 1-0 de los locales llegó en el minuto 88, obra de Wu Lei. Y, tras ello, aún pudo el Sporting empatar, volcado sobre el área de Diego López, donde los rojiblancos reclamaron un penalti en una acción sobre Babin, que acabó sangrando y fuera de sus casillas. No lo vio así Sagués Oscoz y, en la última jugada, con todo el Sporting volcado y Diego Mariño subiendo a rematar un córner, Sergi Darder puso la puntilla, celebrando desaforadamente el tanto.

Aquella derrota dolió mucho en el vestuario de David Gallego por cómo se produjo, y los rojiblancos pueden ahora quitarse esa espina. Además, cabe recordar que el técnico gijonés salió de la cantera perica, con lo que eso conlleva de motivación extra. El tira y afloja por el fichaje de Campuzano –que no podrá jugar por la cláusula del miedo–, en el que afloraron tensiones del pasado, fue el último encontronazo entre ambos clubes.

El siguiente duelo llevará a los de Gallego a El Toralín, donde la Ponferradina buscará hacerse fuerte para continuar luchando por los puestos de play-off. Actualmente, los bercianos son séptimos, pero con solo un punto de desventaja respecto al sexto clasificado, el Rayo Vallecano. El Sporting, que les aventaja en seis puntos, consiguió en la primera vuelta darle la vuelta al marcador, tras ir perdiendo en El Molinón por 0-1. El artífice de aquella remontada fue Manu García, que cuajó una de sus mejores actuaciones del curso, coronada con un gran gol. El segundo tanto, el de la victoria, fue obra de Álvaro Vázquez, ahora cedido en el Sabadell.

También el Mallorca habrá de visitar tierras gijonesas, en el tercer partido de esta particular cordillera de puertos especiales. El Sporting ya empató en la primera vuelta frente a los insulares, intratables por entonces (solo habían recibido dos goles en doce jornadas ligueras) en un buen partido de los gijoneses, que merecieron llevarse los tres puntos. Los de David Gallego tuvieron ocasiones para adelantarse en el marcador, pero su falta de acierto de cara a portería evitó que pudieran traerse un botín mayor de tierras mallorquinas.

Así, estos tres partidos están llamados a discernir el devenir del Sporting en el último tramo liguero. Una buena racha en estos tres encuentros podría permitir a los gijoneses luchar por el ascenso directo de aquí a final de temporada. Sin embargo, encadenar malos resultados en esta cordillera de puertos escarpados podría hacer que los rojiblancos abandonasen, por primera vez en lo que va de curso, los tan valorados puestos de play-off, objetivo principal del Sporting a tenor de la situación clasificatoria y las declaraciones realizadas por pesos pesados como Mariño, asumiendo que los equipos de arriba son inalcanzables.

La buena marcha en El Molinón, amenazada

La imbatibilidad de El Molinón se verá en las próximas fechas más amenazada que nunca. Los rojiblancos son el único equipo del fútbol profesional español que no conoce la derrota en su estadio en lo que va de temporada. Un meritorio logro que ahora se verá más desafiado que nunca, con la visita de los dos primeros equipos de la clasificación. El primero en hacerlo será el Espanyol, segundo clasificado, el próximo domingo. Tras él llegará el Mallorca, actual líder, el domingo 14 de marzo. De mantener esa buena racha de imbatibilidad en casa dependerán gran parte de las opciones rojiblancas de asomarse al ascenso directo o, al menos, mantener su privilegiado puesto de play-off hasta final de temporada. Más aún cuando, además de Espanyol y Mallorca, también tendrán que visitar el municipal gijonés equipos como Almería, actual tercer clasificado, o el Mirandés de José Alberto, que persigue meterse en los puestos de promoción a Primera. A ellos se suman otros como Oviedo, Alcorcón, Lugo o Las Palmas. De la importancia de seguir sumando cuantos más puntos sean posibles en casa son conscientes en el vestuario gijonés, que asumen que sumar de tres en El Molinón podría acercar los objetivos, aunque teniendo claro que esos buenos resultados han de tener su réplica en los partidos fuera. Hasta la fecha, el Sporting suma en casa 29 de los 43 puntos que lleva. Esto es: más de dos de cada tres puntos que suma en total, gracias a una racha de ocho victorias y cinco empates desde que comenzó el curso.

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