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La crónica del Tenerife-Sporting (1-0): irreconocible antes del derbi

El equipo gijonés cae en Tenerife y enlaza por primera vez dos derrotas | El estreno de la camiseta y medias violeta con pantalón blanco, metáfora de la preocupante imagen

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Las imágenes del partido entre el Tenerife y el Sporting (1-0) LOF

Lo inesperado llegó para hacer realmente larga la semana antes del derbi. El Sporting encadenó en Tenerife su segunda derrota consecutiva, lo nunca visto esta temporada, alimentando las dudas con una pobre imagen reflejada en la sorprendente y reciente inseguridad del protagonista del gol chicharrero. Si Mariño tose, el equipo tiembla y un nuevo error del vigués, con un despeje al centro del área, se convirtió en el mejor pase para que Fran Sol decidiera. Y si faltaban cosas por ver, los gijoneses saltaron al campo con camiseta y medias violetas, combinado con pantalón blanco. Lo dicho, lo nunca visto.

Reconocible en el inicio, desconocido en el uniforme. El Sporting salió en el Heliodoro a posesiones largas, a minimizar riesgos, a hacer el paciente partido que imaginó su entrenador en la previa. Todo con combinación inédita, resultado del “kit selector”, la aplicación informática de la Liga que despersonaliza a los clubes dictando el uso de colores más acordes con tendencias, que con su historia. Otra fotografía de que el mercado sigue ganando terreno en un fútbol que pertenece a sus aficionados.

El once inicial también llegó con nuevas pruebas. Pablo Pérez fue la sorpresa de las cuatro novedades, completadas por la esperada vuelta de Pedro Díaz, Saúl García y Borja López. El gijonés compartió el ataque con Djuka en un plan para ganar fuerza en los centros laterales, en el combate aéreo. Pareció el Sporting salir a eso y lo encontró por momentos. Si Gallego pidió calma para madurar el partido, la primera parte se jugó a lo que quiso el conjunto gijonés, cómodo durante muchos minutos, pero con un ritmo tan previsible y anodino como el que acabó condenándole a su primera derrota en El Molinón. Tampoco quiso agitarlo, de inicio, un Tenerife preocupado de dejar pocos huecos atrás.

Pablo Pérez intenta controlar el balón ante Shashoua y frente a su compañero Javi Fuego. | LaLiga

Fue, sin embargo, el conjunto de Luis Miguel Ramis el único en disparar entre palos antes del descanso, aunque fuese un blando chut al centro de la portería que atajó sin problemas Mariño. También fue el Tenerife quien dio el mayor susto en la primera parte. Un gol anulado a Sipcic. Una acción que evidenció que algo pasa con Mariño. El vigués salió en falso a por un balón que cabeceó el central del Tenerife al fondo de la red. Salvados por centímetros, Mariño y el Sporting se fueron a la caseta con la sensación de haber podido dar más.

Las había tenido Pablo Pérez, de cabeza, en un buen centro de un rehabilitado Bogdan, y en carrera, tras un pase de Manu García, otra vez escorado a la izquierda. Ni acertado ni veloz en la finalización, todo parecía contagiado por esa letanía que quería marcar el Sporting para defender el empate a la espera del fallo rival. Y el fallo llegó, pero fue propio.

El Tenerife, acostumbrado con Ramis a resolver sus partidos en el último cuarto de hora, metió una marcha más en la segunda parte y descabalgó al Sporting, reducido a peleas individuales de Djuka en ataque. Los chicharreros encontraron el gol con la ayuda de Mariño. Vada armó la pierna desde la frontal y el vigués despejó al centro del área, lo contrario a lo que dictan los manuales, lo opuesto a su impecable rendimiento esta temporada. Fran Sol, exoviedista, calentó la semana previa al derbi. Puso la cabeza e inclinó el campo hacia el lado visitante.

De ahí en adelante, descontrol. Carmona salió por Pablo Pérez y el equipo siguió perdido; Gaspar apareció para recibir una amarilla y Cumic, a un minuto del final, no se sabe muy bien para qué. El Sporting espera ahora a que los daños no alcancen el colchón del play-off. La imagen preocupa antes de recibir al Oviedo. No caben ya muchos más imprevistos.

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