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Échenle la culpa al anticiclón de las Azores

Los asturianos sufren un verano «habitual», con más lluvia y más fresco que el resto de España por el particular emplazamiento de la región, pero que nadie desespere: a partir de mañana el sol y el calorón bendecirán también el Paraíso Natural y para durar

SARA MARTÍNEZ

Que sí, que el sol y el calor están a la vuelta de la esquina –este jueves 7 de julio mismo ya se anuncian–, pero mientras llegan a Asturias, para quejarse por el mal verano que se sufre por estos lares hay que hacerlo (aunque quizás no con mucho éxito) ante el famoso anticiclón de las Azores.

¿Qué cómo se le contacta? Pues de ningún modo, pues es un fenómeno natural, un sistema de presiones, un centro de acción que influye en el clima de Europa, Norte de África y América del Norte. Y, por consiguiente, condiciona el tiempo que hace en el Paraíso Natural asturiano. En resumen: es el culpable de no haber podido apenas saborear el estío.

Parece ser que el anticiclón se está expandiendo e intensificando, y este verano se ha situado algo más al Norte –es lo que dicen los expertos en la materia–, lo que influye para que en el Principado esté casi de forma permanente bajo una boina de nubes y lluvia que mantiene las temperaturas más bien frescas.

«En agosto espero irme al Suroccidente y disfrutar si puede ser de ese fresquito», señala José Miguel Viñas, especialista en Meteorología, divulgador científico y colaborador de Meteored. Casado con una asturiana, es uno de los muchos visitantes que en verano disfrutan de la lluvia y las suaves temperaturas que ofrece el Principado frente al achicharrante sur de España. Una situación que, advierte, «no es algo nuevo».

Lo que es nuevo de un tiempo a esta parte es la creciente obsesión de la gente por el tiempo que hace y eso lleva a los expertos como Viñas a no dejar de observarlos y analizarlos. Con todo, lo de que el estío astur sea más bien fresco, con más lluvia que sol y mucha nube es algo de siempre, aunque llama la atención cuando se oye que en el resto de España disfrutan del rico solecito.

«La franja cantábrica siempre se ha caracterizado por tener un clima bastante distinto al del resto de la Península», apunta Viñas. «Es un territorio muy influenciado por el mar y su particular relieve que ayuda a retener la nubosidad». Y es que Asturias, Cantabria y el País Vasco forman, apunta el meteorólogo, un franja habitual «por la que discurren los frentes» que paran en las montañas, y así el resto de España apenas resulta afectada. «Ahí se tiene en un emplazamiento muy particular de la Península».

Testigo de que el túnel del Negrón –el que comunica Asturias y León bajo la Cordillera por la autopista A-6– es una especie de «túnel del tiempo», nunca mejor dicho, es el langreano Miguel Iglesias, quien lo cruza frecuentemente al trabajar en León. Habla de la Cordillera como ese «muro» que hace que los que residen al norte no puedan disfrutar de ese veranillo que él sí tiene en su tierra de acogida. «Aquí estamos con un súperverano estos días», cuenta desde León este doctor en Paleoclimatología, con máster en Meteorología y Climatología, dedicado a la enseñanza, pero con una gran pasión: el tiempo y su grupo Noromet.

Al igual que José Manuel Viñas recuerda Iglesias que lo que ocurre en el cielo asturiano es habitual. «Tengo recuerdos de meses de julio casi en penumbra», explica.

El langreano señala un «culpable»: el anticiclón de las Azores. «Es lo que influye en nuestro tiempo. Está situado en torno a las islas, pero en verano se desplaza al Norte. Cuando se extiende más de lo normal, en toda la Cornisa se producen vientos del Norte o del Noroeste, procedentes del mar, que provocan que suba la humedad tierra adentro. En Asturias, tenemos la Cordillera que impide que ese viento con mucha humedad siga hacia el Sur. Queda retenido en la montaña, condesa y formas nubes bajas», describe Miguel Iglesias. Montañero consumado, pone el ejemplo de estos días por las cumbres de los Picos de Europa: «Arriba estás al sol y con calor, ves las nubes debajo, pues se quedan a poca altura y eso hace que en los valles del interior esté cubierto e incluso fresco».

Así que lo dicho, a pedir cuentas al anticiclón de las Azores. Pero puede que no haga falta llegar a tanto. Aunque este miércoles todavía este sistema de presiones seguirá haciendo de las suyas, mañana la cosa cambiará de forma radical y los asturianos podrán ya medirse con el resto de España en sol. También en temperaturas, pues a la vuelta de la esquina, si las previsiones de la Agencia de Meteorología no fallan, los termómetros se dispararán por encima de los 30 grados la próxima semana. Se ve que el anticiclón estará quietecito unos días, sin desplazarse hacia el Norte y, por tanto, sin generar esos vientos marinos que acercan la humedad a los asturianos.

Mucho calor... Y que nadie se queje.

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