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Blog A mi ritmo - Miguel Angel Martin

Miguel Angel Martin

Describirme me cuesta tanto como estornudar con los ojos abiertos. Trabajo en una editorial de libros de inglés. Actor frustrado, me consuelo con obras de aficionado y con mi familia.

Sobre este blog de Cultura

Escucho música para entender el mundo. Como no sé tocar ningún instrumento, cuento lo que escuchar música es para mi, nada más y nada menos. Digamos que son recuerdos y opiniones con banda sonora.


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  • 11
    Julio
    2017

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    Cultura VERANO Oviedo Miles Davis confricar Mon Laferte Brian Ferry

    Confricando que es verano

    José Manuel envía de cuando en cuando e-mails impagables. Los teclea a dos dedos, a lo tradicional y gracias a su prisa congénita, ...para todo, surgen "palabros" maravillosos que puestos en contexto a veces hasta cobran sentido. El último regalo de uno de sus aporreos de teclado es "confricando", cuando quiso decir "confirmando". Siendo yo persona de grandes vacíos, abismos de conocimiento más bien, hago cierto aquello que decía Sócrates sobre no tener ni "repajolera" idea de nada. Un impulso curioso sobre la acepción me arrojó al campo de búsqueda del oráculo "San Google". Para mi sorpresa, la palabra existe, toma ya. Al final va a ser verdad que hay un Matrix en el vocabulario y que solo Neo entiende ese código infinito, que los "meros" escribimos mal y hablamos peor. Pero conste que el chaval para lograrlo tiene que hacerlo a base de pastillas rojas ¿O eran las azules?.

    Confricar es "frotar con fuerza de forma repetida, para dar calor o suavizar una superficie" ¿Quiere decir, que lo mismo que "das cera" y "pules cera" con el señor Miyagi, estás confricando para dejar el coche como los chorros del oro?... O te confricas a tu pareja para, ... en fin, para que salten chispas. 

    Y como la mente del hombre de mediana edad tiene estas cosas, los recuerdos asoman chisposos como las pelusas que se acumulan bajo las puertas de casa. Esas que dicen que salen por la calefacción, sin saber por qué. Algunos te hacen sonreír y otros duelen como cristales bajo el párpado. Se hacen presentes de nuevo esos acercamientos primeros y esa cara preciosa, a la que le decías un montón de cursilerías, porque no se lucha contra las hormonas a flor de piel y cualquier cosa que rimase remotamente te sonaba a gloria romántica. Escuchabas la palabra "amor" y te sonrojabas sin remedio. "Veías las estrellas reflejadas en el pantano" que según Morrissey, hasta que no las has visto, no has estado enamorado. Pues bien Steven Patrick Morrissey he visto esas estrellas y puedo contar orgulloso y aliviado haber experimentado algo tan bonito. Los hay que nunca las vieron, otros que las intuyeron y luego están los que sencillamente lejos de ver estrellas, se estrellaron sin pantano y sin remedio. Para esos sólo quedan las estelas y el ruido de los que van en motos de agua rompiendo el espejo que pueda reflejar el cielo. En fin.
     

    Te pongo esta canción porque creo que muy pocos escriben letras como Morrissey y por esa frase que abre la canción "You have never been in love until you've seen the stars reflect in the reservoirs", no porque sea ni de lejos uno de sus mejores temas, pero al menos sigue intentando crear algo tan mágico como lo que hizo junto a Johnny Marr en The Smiths, pero esa es otra historia y merece su capítulo a parte y en mayúsculas.
     
    Mis primeros "confricamientos" tienen una banda sonora que a veces repaso, porque uno es así y porque no quiero que se me olvide esa sensación, ese cosquilleo placentero en la nuca. Esta canción la pedía a diario en el verano de 1992 en un bar de Gijón de cuyo nombre no puedo acordarme, para "confricarme" con la mujer que me casé y gracias a la que he llegado hasta aquí. La canta el único hombre sobre la faz terrestre, Brian Ferry, al que le queda bien un traje de mafioso y un bigotito tipo camino de hormigas apoyado justo sobre el labio superior.
     

    "Slave to love" se volvió un poco peste por culpa de la película "9 semanas y media", que tuvo el mérito de saber marcar el límite entre lo erótico permisible y el cine de casitodoslospúblicos, pero su éxito agotó la fórmula para siempre ¿no te parece?. Además obligó a Joe Cocker a cantar hasta el hastío "You can leave your hat on" convirtiéndola en la banda sonora oficial de los stripteases etílicos por siempre jamás. En mis años de Colegio Mayor, tuvimos de compañero a un tipo al que apodaban "el pis pas", ese era el tiempo que tardaba en quedarse en calzoncillos en cuanto sonaba las primeras notas de la cancioncita. Así que mejor esa no te la pongo a ver si te da por emular al ínclito, además uno ya está hasta el moño de oirla.

    De la que no me he cansado y sigo tarareando con placer al oirla es otro de los hit parades de mi lista "confricada" Precisamente de un admirador de Morrissey, del que dice que da igual lo que escribas en una canción, "él lo hará siempre mejor que tú, ...siempre"Noel Gallagher compuso "Wonderwall" y pudo retirarse para vivir de las rentas de esta canción perfecta, diría más, de un disco perfecto "(What's the story) Morning glory?" que suena a clásico, que no se gasta, dicho hasta por un Rock God como Bowie. Con melodías reconocibles al primer acorde y el poder de las canciones de siempre. Un pelotazo para Oasis vamos. Pero el muchacho, que tiene la soberbia de un percherón en celo y un caracter insoportable, quiso demostrar al mundo que tenía más música dentro y que podía resucitar a los Beatles él solo. Amigo, el éxito pasa factura y de todo lo que he podido escuchar después de los hermanos Gallagher, ni se han arrimado al listón que marcaron con su segundo álbum, al menos para mi gusto. Aunque ya sabes lo que dicen de los gustos, de los colores y de los codos de tubería. Son útiles, pero no tienen porque llamarte la atención.

    Pasa el tiempo y sigues confricando de otro modo. Ya no son dos sino cuatro los que viven en casa y se llenan todo de otros ruidos, no siempre acompasados. Algunos se vuelven rutinarios y no quieres prescindir de ellos. Otros, ...no son tan agradables y la banda sonora es un dial que se sintoniza entre varios. Entonces, si nunca llueve a capricho de todos, no hay canción que guste por igual, así que haces tu lista de éxitos con la que frotas con mimo tus adentros, sí los tuyos, y el que se apunte a escucharla que lo haga porque quiere. El corazoncito pocos lo acarician como Miles Davis que vino para contarnos con "Kind of Blue" cómo es la música que se toca en un rincón del cielo, ese que se refleja con sus estrellas en el pantano. Un disco que empieza con ese piano que parece perdido tocando sin ton ni son hasta que llega un contrabajo que revolotea primero y luego tararea la frase que siguen todos de forma ordenada. Entonces aparece Miles, pone la sordina a la trompeta, dos notas y puffffffff... a derretirse. Si no eres de jazz sólo te pido que oigas los primeros minutos, no hace falta más. 

    Hace no mucho vi un documental sobre los cuatro discos que cambiaron el jazz para siempre, todos publicados curiosamente el mismo año, 1959. En él entrevistaban a un crítico musical Stanley Crouch que contaba lo que ocurría cuando Miles tocaba una balada en un club "las chicas se rendían de forma inconsciente, cerraban los ojos y abrían las piernas", lo puedo entender, "Kind of Blue" es la banda sonora perfecta para confricar, ...en toda regla.

    Acunarse en los recuerdos es placentero, pero una práctica auto destructiva. Confrica aquí y ahora, en el presente y luego ya se verá. Ahora con Facto Delafé y las Flores Azules ¿Por qué? y ¿Por qué no? "...hoy yo gano, tú ganas, ganamos los dos, ... porque esto no se para, porque esto no se para..." ¿Lo ves reydelmundo? Un "chandalero" montado en una bicicleta con plumas de pavo real mal puestas en la chepa, te ablanda la patata y resulta que no eres el tipo duro que solo oye guitarrazos dándote golpes en el pecho como los gorilas. No olvides que están en peligro de extinción.

    En el futuro que no puedes ver, será mejor que te vayas preparando porque viene con curvas. Eso me aseguró Adam ayer mismo cuando firmaba el finiquito con la calma del que puede que ya no tenga nada que perder. Pero aunque nos vayamos con Pena, que sea con la recomendación de María, que de cuando en cuando me deja caer canciones como esta "...te llevaré al mar, y echados al sol, nunca regresar a la ciudad" ¿Y quién no quiere algo así? Que te cante Mon Laferte un disco entero en una playa, o en una terraza, sin horario, sin preocupaciones, aunque sus experiencias amorosas sean un tanto rocosas. Pero duelen menos cuando ella las canta. O al menos eso me parece. Estaré equivocado ¿Qué sé yo?

    Así es la música, como en el dicho: "confricar" hace el cariño, aunque la física demuestra que provoca desgaste.
     
    Otro día más música, ... pero a mi ritmo.

     

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