20 de noviembre de 2016
El trasluz

La caja de Pandora

20.11.2016 | 05:44
La caja de Pandora

Alguien, en un ambulatorio de la Seguridad Social, fotografió hace poco un cartel colgado en la pared y lo difundió a través de Twitter. El aviso decía: "Por favor, espere a ser atendido y no abra la puerta. Puede haber una persona dentro y podría ser usted". Para dar con un acierto literario de este calibre conviene ser un poco ingenuo. Juan García Hortelano decía que para escribir novelas no era absolutamente necesario ser tonto, aunque ayudaba bastante. El ensayo, en cambio, tanto en su versión escrita como oral, exige inteligencia. Desde el advenimiento de Trump no hacemos otra cosa que leer ensayos en la prensa escrita y escucharlos en las radios y teles. Claro que a posteriori se explica todo. El mérito habría sido explicarlo antes de que sucediera.

La poesía y la literatura en general explican las cosas antes de que sucedan. Tal es su mérito. Y no porque los autores sean sabios, sino porque se las revelan los dioses, sobre todo a los poetas. Lewis Carroll en "Alicia en el país de la maravillas" describió los agujeros negros mucho antes de que se le ocurrieran a Stephen Hawking. Y no hay libro de física subatómica que no incluya entre su aparato bibliográfico "Alicia a través del espejo". Podríamos afirmar que la literatura predice y el ensayo posdice. Pero no seamos rígidos: todo ensayo que se precie tiene algo de novela y toda novela interesante tiene algo de ensayo. Significa que para escribir, trátese de uno u otro género, conviene ser simultáneamente un poco listo y un poco tonto. El tonto rebaja las pretensiones del listo y el listo eleva de nivel las ingenuidades del tonto.

El cartel ya citado, el de "no abra la puerta porque podría haber alguien dentro y podría ser usted", es un ejemplo de lo que venimos explicando. Si arriba afirmábamos que el hallazgo requería dosis considerables de ingenuidad, ahora aseguramos que su autor posee un talento ensayístico fuera de lo común. Y es que, efectivamente, podemos estar dentro y fuera de forma simultánea. De hecho, volviendo a Trump, si fuéramos sinceros, reconoceríamos en él, exagerados, muchos de los vicios de nuestras políticas. Es lo que pasa por abrir la puerta. O por abrir la caja de Pandora.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Gente

Cernan, en 2009.
El lado oscuro del sueño americano

El lado oscuro del sueño americano

Siete meses después de hacerse con la "Biznaga de Oro" a la mejor película en el pasado Festival...

A Trump le meten mano en Madrid

A Trump le meten mano en Madrid

Una activista de Femen se encara a pecho descubierto con la figura del político y magnate durante...

"Sé quién eres", un suspense aprobado

Le costó a Telecinco estrenar Sé quién eres. La aplazaron primero y las dos temporadas iniciales...

De enseñar en Youtube a ser finalista como mejor profesor del mundo

De enseñar en Youtube a ser finalista como mejor profesor del mundo

El madrileño David Calle es candidato al "Global Teacher Prize" por haber creado el mayor canal...

Carlos Adán logra "por fin" el bote de 318.000 euros de "Pasapalabra"

Carlos Adán logra "por fin" el bote de 318.000 euros de "Pasapalabra"

"Con la Z. Apellido del autor de la obra 'Yo fui Johnny Thunders'" fue pregunta con la que el...

Alberto Rodríguez se pasa a las series

Esta semana comenzará en Sevilla el rodaje de "La peste", una ambiciosa serie del director Alberto...

Enlaces recomendados: Premios Cine