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Novedades en la EBAU en Asturias: se hará en los campus y no en polideportivos

“Si tenemos espacios en la Universidad, lo lógico es utilizarlos”, afirma el rector Villaverde

Estudiantes en la Universidad de Málaga en las pruebas de la EBAU.

EP

La EBAU del próximo mes de junio será igual que la de 2020 –presencial y con dos opciones a elegir por pregunta–, pero con la diferencia de que se celebrará dentro de las instalaciones de la Universidad de Oviedo. Así lo avanzó ayer el rector, Ignacio Villaverde, quien rechazó recurrir a espacios externos, como polideportivos, para hacer una macroprueba a la que el año pasado se presentaron casi 5.000 estudiantes. El anterior equipo de gobierno, con Santiago García Granda a la cabeza, congregó entonces a los bachilleres en grandes sedes –el caso de los Palacio de los Deportes de Oviedo y Gijón, y El Quirinal en Avilés–. “Si tenemos espacios disponibles dentro de la Universidad, lo lógico es utilizarlos”, señaló Villaverde.

El máximo representante de la institución académica explicó con más detalle su decisión: “Las sedes externas nos costaron el año pasado 400.000 euros. Por lo tanto, es dinero que ahorramos. Pero es que además el examen coincide con un parón en la Universidad. Es decir, ya acabamos la evaluación ordinaria y todavía no empezó la extraordinaria. De forma que tenemos espacios disponibles”. En verdad, lo que propone el Rector es volver a hacer la EBAU “de siempre”. Aunque con ello, dijo, su intención no es criticar cómo se organizó el curso pasado. “Quizá, en la situación que estábamos, lo lógico era recurrir a sedes externas”, agregó.

Las fechas ya se sabían: 8, 9 y 10 de junio para la fase ordinaria; y 6,7 y 8 de julio para la extraordinaria. Los exámenes tendrán el mismo formato que en 2020; es decir, serán más fáciles. Al continuar en pandemia, la consejería de Educación ya había anunciado que “flexibilizaría” la prueba, teniendo los aspirantes mayor capacidad de elección. Es decir, podrán configurar el examen a su gusto al haber dos opciones (A y B) por cada pregunta.

Pero antes que la EBAU, en la Universidad de Oviedo están los exámenes finales, que comenzarán el próximo 17 de mayo. Ayer mismo el Rector publicó una resolución en la que declara “esenciales” las pruebas para dar la posibilidad a los centros a que los hagan de forma presencial. “Mantenemos el calendario y la modalidades de examen que están previstas en las guías o en las comisiones de gobierno de los centros”, detalló Villaverde. Dicho con otras palabras: se hará lo mismo que en el primer semestre. Entonces, un grupo de estudiantes se quejó públicamente por miedo al contagio y esas voces críticas empiezan a sonar ahora otra vez. “Quiero que entiendan la complejidad de la Universidad –dijo Ignacio Villaverde–; son dieciséis centros y no todos los centros han acordado lo mismo. La cosa no es tan fácil como decir: todos presenciales, todos online. Hay algunos que hacen todas sus pruebas en el aula, otros que solo online y otros que hacen un híbrido”.

Luz verde al presupuesto

Todo lo anterior fue avanzado por el Rector en una rueda de prensa telemática convocada para dar cuenta de la aprobación de los presupuestos de la Universidad en Consejo de Gobierno. Las cuentas fueron aprobadas el pasado 28 de diciembre por el anterior equipo e inadmitidas el 10 de febrero por la comisión económica del Consejo Social. El principal motivo de esa marcha atrás fue el remanente –6,7 millones de euros–, que según el criterio de Intervención no podía ir incluido en el capítulo de ingresos. Tras realizar ese cambio y adaptar los presupuestos a la nueva estructura de gobierno –nueve vicerrectorados y dos delegados frente a los seis y un delegado de Santiago García Granda–, ayer la institución académica dio luz verde a sus cuentas. Finalmente serán de 211.604.439 euros, lo que supone un incremento del 2,98% (211.048.902 euros) con respecto al proyecto anterior.

Esa subida se debe fundamentalmente, según precisó Villaverde, el incremento retributivo de personal, con un importe de 1.235.691 euros. Los más de 6 millones del remanente no se perderán, sino que por medio de una “modificación técnica” se incluirán en el presupuesto una vez pase el filtro del Consejo Social. No obstante, ese dinero, puntualizó, procede de proyectos científicos y, por tanto, solo podrá ir destinado a investigación.

Villaverde expresó que si bien el presupuesto aprobado “no es el deseado”, “es el que tenemos y hay que trabajar con él”. “No es un mal presupuesto. No es el momento de crecer, sino de sostenerse, pero yo hubiese apostado por otra estructura. Por ejemplo, hubiese mejorado las cuantías a los centros y departamentos”, dijo. En este sentido, aseguró, “tenemos que ver cómo resolvemos el campus del centro de Oviedo”, con problemas de espacio anteriores a la pandemia.

El coste de la nueva estructura de gobierno es inferior a la de Santiago García Granda: 397.484,52 euros frente a 420.054,60. “Ya dijimos que no queríamos costar más. A pesar de que tenemos más vicerrectorados, lo compensamos con menos direcciones de área”, comentó. Por otro lado, el Rectorado se pondrá al día con los casi 200 investigadores que llevaban más de dos años pendientes de que se actualizasen sus salarios. Los retrasos, “heredados del anterior equipo”, se corregirán previsiblemente en “mayo”. El colectivo, que tuvo que recurrir a los tribunales, ganó el juicio en febrero.

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