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El “cerebro” de la red que traficaba en una caravana acepta 6 años de cárcel

Los otros tres acusados del grupo niegan haber tenido que ver con la venta de cocaína, aunque la Policía los implica

José Gonzalo V. C., el presunto cerebro de la red que traficaba con cocaína entre Oviedo y León y que utilizaba una autocaravana para trasladar la droga, a pesar del confinamiento, aceptó en la mañana de ayer una condena de seis años y medio de cárcel, así como una pena de multa de 60.600 euros por tráfico de drogas, así como tenencia ilícita de armas. Y es que la red desmantelada por la Policía Nacional a finales de 2020 tenía un auténtico arsenal: seis pistolas y un fusil, así como 400 cartuchos. El “cerebro” de la red, defendido por Benito González Fuente, y que regentaba un restaurante cuando se produjeron los hechos, adujo que estaba enganchado a la cocaína.

Los letrados de los otros acusados pidieron la nulidad de las intervenciones telefónicas, al considerar que no estaban suficientemente justificadas. También los registros, especialmente los realizados en las propiedades del leonés Álvaro José F. T. Su letrado, Enrique Arce Mainzhausen, adujo que la Policía había registrado su vivienda y su garaje de forma ilegal, sin la presencia de su abogado. Incluso apunto a la falsificación de los atestados que constan en las actuaciones. Este acusado era, según la Fiscalía, quien proveía de cocaína a José Gonzalo V. C., a través del presunto intermediario Luis Andrés B. A.

Nueve móviles

La pareja del “cerebro” de la red, Angélica D. S. M., adujo que no conocía las relaciones de su compañero con el tráfico de drogas, y eso que, según el instructor policial del caso, el jefe del Grupo de Estupefacientes de Oviedo, ella era titular de hasta nueve terminales móviles, que eran utilizados por el “cerebro” de la red para recibir los recados de los toxicómanos y de los distribuidores de la droga. Estupefacientes también sostiene que ella estuvo presente en varios pases de droga y que era perfectamente consciente de las ventas que estaba haciendo su pareja. La mujer dijo que nunca había utilizado la caravana, con la que el “cerebro” de la red veraneaba en Llanes con sus hijos. La Policía considera no obstante que ella conocía perfectamente lo que estaba haciendo su pareja.

El cuarto acusado, que según la Policía conectó al “cerebro” de la red con el leonés que le proveía de cocaína, Luis Andrés B. A., aseguró que simplemente se dedicaba a distribuir productos cárnicos, como picadillo y morcilla. La Policía y la fiscal antidroga considera que solo era una tapadera para poder mover la droga. El juicio continuará hasta el próximo lunes en la sección tercera de la Audiencia.

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