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Análisis

Presupuesto en Asturias para 2022: vuelve el cuestionado “cheque bebé” en unas cuentas que no convencen a los Ayuntamientos

“Está probado que el de la natalidad no es un problema económico”, dice el experto Alejandro Macarrón, que lamenta la falta de diferenciación por rentas

Presupuestos en Asturias para 2022: las reacciones

Asturias vuelve al “cheque bebé”. Más de un decenio después de las últimas ayudas directas por nacimiento en los Gobiernos de Vicente Álvarez Areces, y a diez años de distancia del intento fallido de Francisco Álvarez-Cascos, el boceto de presupuesto del Principado para 2022 rescata una medida discutida, que nunca ha tenido excesiva continuidad en el tiempo, que ha sido aplicada por gobiernos de signo político dispar –también lo plantea en la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso– y siempre ha generado serias dudas sobre su eficacia entre los especialistas.

El asturiano Alejandro Macarrón, artífice y director de la Fundación Renacimiento Demográfico, acepta que la subvención directa –en el Principado serían mil euros por nacimiento, total 4,5 millones de euros– es una señal de que el problema se reconoce y se persigue, pero acude a las experiencias del “cheque bebé” y duda. Por su repercusión y por la fórmula de aplicación, de un lado porque ha dado pocos resultados y de otro porque su linealidad –café para todos, sin distinciones de renta– ya se antojaba anómala desde los tiempos de Zapatero y Areces. “Está hiperdemostrado que no es un problema económico el que nos lleva a no tener hijos”, afirma Macarrón. “Si la estrella de un plan de natalidad es el dinero, no va a conseguir resultados suficientes y mínimamente relevantes”. Más partidario de las deducciones fiscales, dice de las inyecciones directas de dinero que si son “una pieza dentro de un plan muy amplio están bien. Si no, no sirven para nada” y pueden incentivar la natalidad cuando se introducen, pero “a la larga tampoco consiguen casi nada”.

A las pruebas se remite. Cuando lo puso en marcha Rodríguez Zapatero, “el año en el que se introdujo crecieron los nacimientos, que por cierto ya llevaban varios años al alza sobre todo por la inmigración, pero al siguiente cayeron tanto como habían crecido el anterior”. En Asturias, la experiencia fue efímera y se puso en funcionamiento cuando los alumbramientos todavía crecían y en las vísperas del año que ostenta el récord de nacimientos desde los noventa (2008, con 8.221). Desde entonces, salvando dos repuntes casi imperceptibles registrados en 2011 y 2013 –cuando la medida ya había sido suprimida–, la cifra no ha dejado de caer y tocó fondo, de momento, en los menos de 5.000 del cierre de 2020.

El “cheque” que aplicó desde 2007 el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero otorgaba 2.500 euros por nacimiento que en Asturias el Ejecutivo de Álvarez Areces acordó complementar con quinientos adicionales. A continuación, el efímero Ejecutivo autonómico de Francisco Álvarez-Cascos incluyó en su único y fallido proyecto de presupuesto un intento de ofrecer 2.000 euros para financiar gastos relacionados con cada recién nacido en los primeros meses de vida. Ahí se frena la historia asturiana del “cheque bebé”, reanudada ahora con el asentimiento de Adrián Barbón a una propuesta que nuevamente llevaba Foro Asturias en su programa y que ha reclamado hasta la saciedad.

A Alejandro Macarrón tampoco le agrada la “linealidad” de la medida, entendida como una tendencia a tratar igual a los diferentes que ya se ha cuestionado en el pasado. “No todas las familias tienen el mismo nivel de gasto por niño”, argumenta, “y puede sobreestimular los nacimientos en las capas sociales con menos recursos”. A éstas “hay que tratarlas mejor que a la media”, pero la linealidad –justo una de las zonas de la medida más cuestionadas en tiempos de Zapatero y Areces– “no me gusta”.

Las novedades

Vivienda. La deducción por adquisición de vivienda, que en el presupuesto vigente se reduce a menores de 35 años y familias numerosas y monoparentales, se extiende a todos los ciudadanos de las zonas rurales en riesgo de despoblación.

Nuevo tipo del impuesto de transmisiones patrimoniales. En la gestión de este tributo crea un nuevo tipo reducido, del seis por ciento, que se aplicará a las adquisiciones de vivienda en estas zonas especialmente afectadas por la despoblación.

Transporte público. Ya se aplicaba una deducción de hasta cien euros por gastos en transporte. Ahora se añade otra del 15 por ciento del gasto para menores de 35 años que cursen estudios universitarios, de Bachillerato o Formación Profesional.

El Principado aspira a llegar a 17.000 personas con la rebaja fiscal de la Asturias despoblada

El Gobierno del Principado reforma en el proyecto de cuentas para 2022 su partida de deducciones fiscales para el rescate de la Asturias rural demográficamente empobrecida, que aplica por tercer presupuesto consecutivo. En las llamadas “zonas rurales en riesgo de despoblación”, que de acuerdo con la acotación realizada por el Ejecutivo son 2.500 pueblos de menos de cincuenta habitantes, vuelven las deducciones por vivienda y uso del transporte público, esta vez con una partida de unos tres millones de euros y un cálculo de potenciales beneficiarios que alcanza las 17.000 personas, estimación más conservadora que la que hizo el Principado en el presupuesto de 2020, cuando estas deducciones para la Asturias rural debutaron con el objetivo de llegar a 21.000 asturianos.

Como quiera que los contribuyentes reciben el beneficio en el momento de la liquidación del impuesto, es decir, a mediados del año siguiente al de su implantación, fuentes de la Consejería de Hacienda aducen que aún no han recibido del Ministerio datos fiables sobre el número de asturianos a los que se aplicaron las rebajas fiscales en su primer año de aplicación.

En el proyecto para 2022, mientras tanto, se pretende que la deducción por adquisición o rehabilitación de vivienda habitual, que en el presupuesto de 2021 se restringía a menores de 35 años y familias numerosas o monoparentales, se extienda a todos los ciudadanos de esta Asturias rural. Será del cinco por ciento del gasto y del diez para esos colectivos.

Como innovación fundamental, este proyecto de presupuesto crea un nuevo tipo reducido del seis por ciento en el Impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados que se aplicará a la adquisición de vivienda habitual en estas zonas rurales en riesgo de despoblación.

Se sigue bonificando, por lo demás, el gasto en transporte pese a que este servicio, según la crítica generalizada de la oposición, apenas llega a algunas de estas zonas de Asturias. A la deducción de hasta cien euros que ya se podía aplicar se suma otra del 15 por ciento de los gastos de transporte en que incurran los menores de 25 años que cursen estudios universitarios, de Bachillerato o Formación Profesional.

Insatisfacción en Oviedo, Gijón y Avilés con las cuentas del Principado

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