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La chirriante comparación entre la obra del tercer carril y lo que se tardó en construir toda la "Y": "Falta voluntad"

Constructores, ingenieros y funcionarios achacan el “excesivo” plazo de la obra en la A-66 a unas “anualidades ridículas” y la “excesiva burocracia”

Obras de construcción del tercer carril en la “Y”, ayer. Miki López

“Anualidades ridículas”, “falta de voluntad política”, “excesiva burocracia” y “miedo psicológico a cometer errores en la tramitación y ser sancionado”. Son las cuatro razones que apuntan constructores, ingenieros, transportistas y funcionarios para explicar el hecho de que las obras de construcción del tercer carril de la “Y” entre Lugones (Siero) y Matalablima (Oviedo), con solo 4.390 metros de longitud, se prolonguen durante tres años y medio, mientras que construir toda la autovía, con 43,820 kilómetros de longitud, llevó “solo” cinco años, de 1971 a 1976.

Joel García, presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC-Asprocon), fue el único profesional del sector que quiso dar su nombre. Señala que hay una “diferencia muy importante” entre abordar una obra nueva y una reparación o una ampliación. Una diferencia que es “aún mayor” si una obra se ejecuta con o sin tráfico. En el caso de la obra del tercer carril, presenta esas dos “dificultades añadidas”: es una ampliación y debe ejecutarse con “muchísimo tráfico”, y por ello debe “extremarse la seguridad, aspecto en el que no hay que escatimar nada”. No obstante, admitió que una obra de esas características podría ejecutarse “en menos tiempo, quizá en dos años; sería lo normal”. Existen “otras razones” que lastran las obras en la actualidad, según Joel García: una mayor burocracia, y que “antes, cuando había prisa, se trabajaba a tres turnos, mientras que ahora se hace a un turno y gracias”. No obstante, cree que la “excesiva tardanza” en ejecutar el tercer carril de la “Y” tiene más que ver con un “problema de dinero”, se destinó “poco” por cada anualidad, así que la obra dura “más de la cuenta”.

El ingeniero Ignacio García-Arango participó en la construcción de la “Y” y ocupó diferentes cargos en la Demarcación de Carreteras del Estado en Asturias, incluido el de jefe, así que conoce al dedillo el desarrollo de este tipo de obras en la región en los últimos cincuenta años. Señala varios aspectos que provocan que las obras públicas avancen –en general– de manera mucho más lenta en la actualidad que en decenios anteriores. El primer aspecto es “el dinero”, que está íntimamente relacionado con los intereses políticos. “A los dirigentes políticos les interesa más que se ejecuten cuarenta obras a la vez, aunque duren cinco años, que diez a toda velocidad”, indica. A más obras, más posibles votos, podría ser el resumen. Es “la perversión del sistema”, denuncia.

García-Arango, también el único ingeniero consultado que quiso dar su nombre, pone la gigantesca nave que Amazon levantó en solo un año en Siero como ejemplo de que la velocidad de una obra depende “de la voluntad de quien pone el dinero”. De ahí que la “voluntad política”, directamente relacionada con todo lo anterior, es otro aspecto “esencial” en el desarrollo de las obras públicas. El ingeniero recuerda obras concretas que se tramitaron y se ejecutaron “a toda pastilla” por órdenes del ministro de turno. También los inspectores que examinan las peticiones de modificado solían resolver hace años “mucho más rápido”. En la actualidad, “desde el proyecto técnico al proyecto económico suelen pasar dos años. Y ese mismo período de tiempo es el habitual para un modificado”, detalla.

La comparativa

Obra de la “Y”

  • Inicio de las obras: 1971
  • Fin de las obras: 1976
  • Longitud: 43,820 km
  • Superficie construida: 43,820 km x 2 calzadas x 12 m = 1.051.680 m²
  • Constructora: Entrecanales y Tavora SA
  • Presupuesto: 4.512 millones de pts. (27,1 millones de euros )

Obra del tercer carril

  • Inicio de las obras: noviembre de 2019
  • Fin de las obras (estimación): enero de 2023
  • Longitud: 4.390 m
  • Superficie a construir: 4.390 m x 2 carriles x 3,5 m = 30.730 m²
  • Constructora: UTE Lantania SLU y ASCH Infraestructuras y Servicios SA
  • Presupuesto: 22,25 millones de euros

Otro aspecto que incluye en la demora de las obras es la burocracia. “Aunque hace años la tramitación era rigurosa, burocráticamente era todo mucho más simple; el papeleo era muy rápido, ahora es infinitamente más complicado”, apunta García-Arango. Y también está “el miedo al error”, que puede conllevar sanciones administrativas y hasta condenas penales. “Antes la gente tiraba más para adelante a la hora de tramitar una obra. Ahora nadie decide nada. Es un problema gordo en toda Europa. Todo el mundo rebota el papeleo hacia arriba, y la tramitación se eterniza”, destaca el presidente del Foro Jovellanos. “Ahora el funcionario piensa que si se equivoca se puede meter en un lío, así que no hace nada y consulta”, aclara.

“La clave de todo es el dinero. Todo depende de cuánto quieran poner para una obra los políticos responsables en el presupuesto anual. En el caso del tercer carril de la ‘Y’, dado que la inversión es de 22,25 millones, resulta que se están destinando unos 7 millones al año. Son anualidades ridículas. En Asturias se han llegado a invertir en algunas obras estatales varios cientos de millones por año”, recalcó un funcionario de la Administración central que prefirió no dar su nombre.

Los transportistas también han puesto el grito en el cielo por la “excesiva tardanza” en ejecutar el tercer carril de la A-66. Tanto Ovidio de la Roza, presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte y Aparcamiento de Asturias (Asetra), como Alejandro García Monjardín, presidente de la Central Empresarial de Servicios Internacionales y Nacionales el Transporte (Cesintra), y José Fernández, presidente de la Unión Independiente de Transportistas Autónomos (UITA), denunciaban hace unas semanas el “lentísimo ritmo” de las obras. Los tres representantes del sector del transporte por carretera coincidían en apuntar que el tercer carril podría ejecutarse “en tres meses o, como mucho, en un año”. De ahí que el hecho de que se vayan a tardar tres años y medio en abrirlo los llevara a calificar la situación de “vergüenza”, “disparate” y “salvajada” que no tiene “ni pies ni cabeza y clama al cielo”. Lo achacan a “falta de voluntad política, de dinero... o de ambas cosas”.

¿Cuál es la explicación de la Administración sobre el plazo de ejecución del tercer carril? La delegada del Gobierno, Delia Losa, se refería a ello hace unos días: ”No me atrevería nunca a opinar de trabajos que están hechos y planificados por técnicos, ingenieros de caminos. Cuando se licitó la obra, en 2019, ya tenía una previsión de duración de tres años en origen (en realidad se adjudicó en 42 meses; esto es, tres años y medio) porque no se trata de poner una alfombra sino que hay muchas intervenciones a realizar”. “Las obras comenzaron en noviembre de 2019 (solo se observó movimiento de tierras a partir de junio de 2020) y la previsión de terminación está en enero de 2023”, comentó.

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