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El control del covid se relaja: los médicos decidirán a qué casos graves se hacen PCR

Los expertos ven muy probable que se haya iniciado la séptima ola, pero no lo consideran preocupante “con un 85% de vacunados”

El nuevo protocolo de manejo del covid-19 ya está en vigor. Y establece que la etapa de realización masiva de pruebas PCR ya ha concluido. ¿Qué ha de hacerse ahora? Según el programa de manejo acordado por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, los test diagnósticos han de limitarse a “casos graves y pacientes vulnerables”. Esta nueva fase se inicia en un momento en el que algunos expertos consideran que ya está en marcha la séptima ola del coronavirus. Un dato que, añaden, no debe inducir alarma, pues prevén que el volumen de cuadros severos y de hospitalizaciones serán poco significativos.

La Consejería de Salud del Principado acaba de iniciar un sistema de comunicación de datos del coronavirus que consiste en dejar de facilitar a diario las cifras de infectados. En adelante, y en sintonía con el resto de las comunidades, se difundirán solo los martes y viernes. “Hay aspectos de este proceso que serán graduales. Por ejemplo, es previsible que, durante unos días o semanas, los médicos sigan pidiendo pruebas PCR y se sigan haciendo sin problema”, explicaron a este periódico fuentes sanitarias.

Los facultativos de Atención Primaria tendrán mucho que decir en el seguimiento de los enfermos. Por ejemplo, a ellos corresponderá determinar qué se entiende por “casos graves y pacientes vulnerables” y operar en consecuencia.

Este martes se conocerán los datos de infectados de los últimos días y se podría valorar con más detalle la evolución de la pandemia.

Daniel López Acuña, ex alto directivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera que “es difícil saber” si estamos en el génesis de la séptima ola. Sin embargo, a su juicio, concurren “varios elementos preocupantes”. Y los enumera: “La ralentización en el descenso de la incidencia; los ligeros repuntes en varias comunidades autónomas; los incrementos pronunciados en países que llevaban dos años con muy bajas incidencias y ahora tienen un número de casos disparadísimo, como Hong Kong, Vietnam y Corea del Norte; y los notables repuntes en países que han eliminado restricciones, como Dinamarca”.

A López Acuña, este conjunto de signos le invita a pesar que “no se trata de algo pasajero”, pese a lo cual “aun no podemos decir que sea el inicio de una séptima ola”. Al exdirectivo de la OMS también le preocupan “la posible aparición de nuevas variantes y la caída de la inmunidad” producida por la vacuna. Pedro Arcos, profesor de la Universidad de Oviedo especializado en medicina preventiva y epidemiología de emergencias y desastres, se muestra más taxativo: “Todo apunta a que estamos en la séptima ola”. Acto seguido, el profesor Arcos puntualiza: “En todo caso, no tendrá mayor relevancia para la población”.

Pedro Arcos visualiza “un problema” que expone así: “Hemos perdido fiabilidad en los datos porque se han modificado los criterios de recuento y se ha relajado el sistema de vigilancia epidemiológica”. En consecuencia, lo previsible es que las cifras que se manejan “sean inferiores a las reales”. El profesor de Salud Pública indica que un factor determinante en el aumento del ritmo de infecciones es que la variante ómicron, omnipresente en el momento actual, “genera una inmunidad inferior a la que producían las variantes anteriores, lo que aumenta el riesgo de reinfección”.

En todo caso, Arcos señala que, en una población con un 85% de vacunados frente al covid, “lo previsible es que, aunque estemos ante una nueva ola, la inmensa mayoría de los infectados no se enteren o no tengan ningún síntoma significativo”. En consecuencia, considera acertada la progresiva supresión de restricciones.

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Rebrotes en China

Los últimos rebrotes de covid que las autoridades chinas tratan de aplacar con fuertes restricciones a la movilidad provocaron ayer caídas en los parqués y la suspensión de operaciones de multinacionales con actividad en el país asiático, tales como Foxconn -fabricante de Apple-, Toyota o Volkswagen. En la ciudad meridional de Shenzhen, que el domingo anunció un confinamiento de una semana, la tecnológica taiwanesa Foxconn anunció la suspensión de las operaciones en sus fábricas. Conocida por ser el mayor ensamblador mundial de los iPhone, anunció “ajustes” en sus líneas de producción para minimizar el impacto del confinamiento de la ciudad, de 17 millones de habitantes. Los cerca de 200.000 trabajadores de Foxconn en sus dos complejos de Shenzhen deberán someterse a pruebas de covid, junto con otras medidas destinadas a tratar de impedir que se contagien.

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