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Médicos de fuera y jubilados que siguen mitigan el déficit de atención primaria

Cuatro comunidades, entre ellas Asturias, pedirán hoy al Ministerio que aplique medidas para cubrir las 217 plazas MIR que quedaron desiertas

SHUTTERSTOCK

Balón de oxígeno a la escasez de médicos de atención primaria en Asturias. El Servicio de Salud (Sespa) ha recibido en los últimos días varias solicitudes –al menos media docena– de especialistas de familia que acaban de concluir su formación en otras comunidades autónomas y que están interesados en venir a trabajar al Principado. Por otra parte, está siendo apreciable el volumen de médicos de centros de salud que alcanzan la edad de jubilación (65 años) y que solicitan prorrogar su actividad. Estas dos circunstancias seguramente no impedirán que la red regional de primaria pierda efectivos este año, pero propiciará que esta pérdida se vea mitigada.

El consejero de Salud del Principado, Pablo Fernández Muñiz, se mostró ayer optimista sobre algunas situaciones recientes. “No solo ha tenido éxito la oferta de contratos mixtos y puros para atención primaria, sino que han venido varias personas que terminaron medicina familiar y comunitaria en otras comunidades y están interesados en trabajar aquí”, indicó el Consejero.

Mirado desde una perspectiva global, el panorama al que se enfrenta la atención primaria de Asturias no es halagüeño. El Sespa espera la jubilación, este año, de entre 65 y 70 médicos de los centros de salud. Entre tanto, 33 facultativos han concluido en Asturias su especialización en medicina de familia. A principios de este mes, eran 61 los médicos de Primaria que tenían prorrogada su actividad después de cumplir 65 años.

Anteayer, lunes, tuvo lugar un acto centralizado de elección de nombramientos temporales al que estaban convocados todos los médicos de familia que figuran inscritos en las bolsas de demandantes de empleo del Sespa. Fueron citados 37 y se presentaron 31. Entre ellos, los que acaban de culminar el ciclo formativo y están interesados por ejercer en la región.

A todos ellos se les ha ofrecido un contrato de seis meses en las diversas áreas sanitarias de Asturias, con una novedad relevante, anticipada por este periódico el pasado viernes, y que tiene como objetivo reforzar las plantillas de los centros de salud: los médicos de familia que pretendan trabajar en los servicios de urgencias de los hospitales y en las uvis móviles del SAMU deben comprometerse a prestar servicios no solo en el hospital en el que obtengan plaza, sino también “en el ámbito de la atención primaria en su misma área sanitaria u otra distinta a la de adscripción”.

En concreto, el 60 por ciento de su jornada la llevarán a cabo en un centro de salud y el 40 por ciento restante en el área de urgencias hospitalarias. En consecuencia, deberán firmar un contrato “mixto” que tendrá vigencia en lo que resta de año. Según la Administración sanitaria, esta medida de carácter excepcional ya no estará operativa en los contratos que se suscriban a partir de enero de 2023.

Plazas MIR no cubiertas

Un problema adicional de la red de atención primaria de toda España ha sido la no cobertura de 200 de las plazas MIR para médicina de familia ofertadas por el Ministerio de Sanidad en el conjunto del país. En Asturias se habían ofrecido 62 plazas para especializarse en esta disciplina, y 10 de ellas quedaron vacantes.

Varias comunidades autónonas –Asturias, Andalucía, Galicia y Madrid– han propuesto distintas medidas para cubrir las 217 plazas MIR (en el conjunto de las especialidades) que han quedado desiertas. Sugieren desde bajar la nota de corte para acceder a ellas a que vuelvan a ofertarse. Sanidad ofertó para este año un total de 8.188 puestos de MIR y quedaron sin cubrir 217 (más una plaza que requiere conformidad previa), lo que supone un 2,66 por ciento. La Junta de Andalucía pedirá hoy al Gobierno central, en la reunión del Consejo Interterritorial de Salud, que vaya bajando progresivamente la nota de corte hasta que se cubran estas 217 vacantes.

Una opinión que comparte Galicia, cuyo conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña, abogó por cambiar el criterio de corte usado para “no dejar plazas sin cubrir”, como ha ocurrido en la última convocatoria, con nueve plazas en Lugo que han quedado vacantes. A juicio de Comesaña, ni Galicia ni el resto de las comunidades pueden permitirse que queden plazas sin cubrir, de manera que en algunas autonomías la situación de falta de facultativos es “gravísima”.

En Madrid, el responsable de Sanidad de la comunidad, Enrique Ruiz Escudero, calificó como “una malísima noticia” y una “alarma seria” las existencia de estas vacantes y reclamó al Ministerio de Sanidad “decisiones con rapidez” para atajar la falta de médicos de atención primaria que afrontará España. También Asturias ha pedido a Sanidad que evalúe la “posibilidad de dar una segunda oportunidad” a los médicos sin plaza adjudicada, según indicó el consejero de Salud de Asturias, Pablo Fernández Muñiz.

En la Universidad

De otro lado, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) subrayaron ayer que “la Universidad no puede estar al margen de la especialidad de medicina de familia”. Ambas organizaciones consideran necesario apostar por el desarrollo integral de la medicina familiar y comunitaria desde su participación en el grado de Medicina, pasando por la Formación Sanitaria Especializada (FSE), para llegar a la formación continuada y la formación en el desempeño.

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