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Nuevo parón en la justicia asturiana: esta vez falló la firma electrónica

La avería se suma a los problemas recurrentes con las videollamadas, la grabación de vistas y la lentitud en el arranque de los ordenadores

Nueva jornada de parón informático en la justicia asturiana por el fallo generalizado de la firma electrónica. La avería también alcanzó a la interconexión entre el sistema de comunicaciones Lexnet y el sistema de gestión procesal, provocando una parálisis casi total en juzgados de la región. Estos fallos se suman a los problemas recurrentes con el sistema de videollamadas, la grabación de las vistas y la lentitud en el arranque de los ordenadores que, pese a su paulatina sustitución, todavía son mayoría en los juzgados y demás oficinas de la justicia asturiana.

La imposibilidad de usar la firma electrónica se prolongó durante casi toda la jornada laboral en toda Asturias, según aseguraron a LA NUEVA ESPAÑA diversas fuentes de la administración de justicia en la región. La avería de la firma digital obligó, por ejemplo, a los juzgados de guardia a pedir la correspondiente autorización para firmar en papel distintos trámites como pueden ser lar órdenes de detención o de prisión. "La semana pasada y la anterior ya hubo fallos, pero se recuperaba a ratos. Este martes la caída de la firma electrónica se ha prolongado prácticamente toda la jornada", aseguró uno de los trabajadores afectados. Cristina Esteban, del sindicato CSIF, afirmaba ayer que "los problemas son generales, ya forman parte del día a día". Aunque el Principado ya se marcó el reto del "papel cero" en la Administración de justicia asturiana hace más de cinco años, el rosario de fallos con la firma digital obliga a duplicar expedientes.

La caída de la firma digital y de la interconexión entre la herramienta de comunicaciones Lexnet y el sistema de gestión procesal frenó y, en algún caso, paralizó la actividad ordinaria en los juzgados de la región. Por ejemplo, el juzgado de guardia de Gijón seguía con problemas pasadas las dos de la tarde. El cúmulo de averías de distinta naturaleza, pero siempre relacionada con elementos informáticos, ya provocó hace dos semanas que una magistrada estallase, calificando de "tercermundista" la situación de la administración de justicia asturiana. En unas jornadas organizadas recientemente por el sindicato CSIF en Madrid, mientras el secretario de Estado vendía las ventajas que supondrá la aplicación de la inteligencia artificial para el funcionamiento de una administración como la de justicia, los delegados de Asturias pensaban "en los veinte, treinta y hasta cuarenta minutos que puede llegar a tardar el encendido y arranque de nuestros ordenadores".

El Principado ya ha iniciado la renovación de equipos informáticas, empezando por los ordenadores de los jueces, los fiscales y los letrados, pero aún está pendiente el cambio para el grueso de los trabajadores. "La mayoría de ordenadores es del año 2009. No se han cambiado desde que realizó la transferencia del Estado al Principado. Hasta los técnicos se asustan cuando vienen a hacer alguna reparación", apuntó Cristina Esteban. Otro problema advertido por los técnicos radica, al margen de que algunos ordenadores se vayan renovando, en que los servidores no tienen capacidad, ya que casi todo el trabajo se hace se hace con programas que no están el equipo.

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