La oposición, sobre la multitudinaria protesta de los sanitarios asturianos en Oviedo: "¿Va a seguir el Gobierno negando la realidad?"

Reprochan el "desgobierno y mala gestión” de la Consejería | El Sindicato Médico (SIMPA) ve en la movilización "intereses muy dispares, de índole político incluido”

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

La protesta de unos 4.000 profesionales de la sanidad celebrada ayer domingo en Oviedo tiene hoy su resaca política y sindical. “Tras la ‘barbonada’ de presumir de las condiciones de nuestros sanitarios y de hablar de bulos el Consejero, nos preguntamos si el Gobierno de Barbón está dispuesto a seguir negando la realidad y dando la espalda a los datos objetivos”, ha subrayado la diputada autonómica del Partido Popular, Beatriz Polledo.

Desde Foro, su secretario general y candidato a la Presidencia del Principado, Adrián Pumares, ha indicado que la situación de la sanidad asturiana “demuestra que detrás de la palabrería de Barbón no hay nada más que desgobierno y mala gestión”.

En el ámbito sindical, la secretaria autonómica del Sindicato de Enfermería (SATSE-Asturias), Belén García González, considera que la manifestación "ha sido una nueva muestra del gran descontento de los profesionales de nuestra sanidad". En relación a las enfermeras y fisioterapeutas, la responsable del SATSE ha proclamado: "No nos cansaremos de repetir que estamos hartas, cansadas y decepcionadas y que la Administración debe reaccionar cuanto antes».

El sindicato CSIF Sanidad se ha manifestado por boca de su responsable, Felipe Piedra, quien ha aseverado que en la manifestación de ayer “había afiliados nuestros a título individual, reivindicando las mismas mejoras que CSIF está trabajando en las mesas”. El doctor Piedra ha citado aspectos como movilidad del personal, condiciones retributivas, contrataciones, subida del precio de las guardias… En definitiva, “a nivel sindical estamos trabajando en los mismos puntos que reclamaban los participantes en la manifestación”, ha precisado el portavoz de CSIF.

También el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) ha hecho pública una valoración de la movilización de ayer, protagonizada de manera mayoritaria por enfermeras y auxiliares de enfermería (TCAE): “Para nuestro sindicato, que unas 4.000 personas del ámbito sanitario de Asturias salgan a la calle a manifestarse contra el Sespa significa que hay un importante malestar entre estos profesionales”, indicó la organización de facultativos. El SIMPA añadió un matiz: “Queremos remarcar que la iniciativa de esta movilización es ajena a las organizaciones sindicales y responde a intereses muy dispares, de índole político incluido”.

Desde el sindicato Sicepa-Usipa, su portavoz, Graciela Martínez, señaló que la elevada participación en la manifestación no les ha pillado por sorpresa: “Llevamos tiempo denunciando los problemas de gestión de recursos humanos y económicos de las diferentes áreas sanitarias, la ausencia de posibilidad de conciliación y la falta de comunicación, flexibilidad y sensibilidad de mandos intermedios y coordinaciones”.

También la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) se ha pronunciado sobre la protesta del domingo: “Fue un éxito porque el nivel de desprecio por parte de los gestores hacia el personal ya tocó techo”, ha expuesto Javier Santamaría. A juicio de CSI, aspectos como contratos precarios, problemas de carteleras y días, trabas a la conciliación familiar o pérdida de poder adquisitivo “hacen que la plantilla haya llegado a su límite”.