Tensión entre los socios del Gobierno regional

El PSOE trata de calmar a IU tras el choque interno en el Principado por los eólicos: "Habrá una postura única"

La vicepresidenta Llamedo asumirá "la coordinación del programa ambiental" en el Ejecutivo tras las duras críticas del aliado minoritario

Adrián Barbón, sentado, conversa con Ovidio Zapico en la Junta General del Principado. | Luisma Murias

Adrián Barbón, sentado, conversa con Ovidio Zapico en la Junta General del Principado. | Luisma Murias / Juan A. Ardura

La línea telefónica entre los dos socios del Gobierno asturiano, el PSOE e IU, echó ayer humo a cuenta de los planes para extender la energía eólica en Asturias, que ha levantado una importante tensión entre ambas partes, como desveló LA NUEVA ESPAÑA. La parte socialista del Ejecutivo trató de apaciguar a su aliado con un compromiso tan claro, como rotunda había sido la advertencia de IU, que dijo estar "al límite" de su paciencia con la consejera de Transición Ecológica, Nieves Roqueñí. La coalición incluso llegó a requerir la intervención del presidente del Principado, Adrián Barbón. "El Gobierno fijará una postura única, que respetará en todos sus términos la letra y el espíritu del pacto de legislatura", confirmaron fuentes del Ejecutivo asturiano. La oposición habló de "pataleta" y de "descoordinación" entre los socios de gobierno, mientras que los ecologistas consideran "poco garantista" la tramitación para la instalación de parques eólicos en Asturias.

En la parte socialista del Gobierno se reconoce que "la revisión de las directrices que afectan al despliegue de las energías renovables y, en particular, de los parques eólicos, forma parte expresa del acuerdo de legislatura", como había advertido IU tras la comparecencia de Roqueñí en la Junta General, donde anunció el encargo "ya en marcha, a Tragsa, de una asistencia técnica para modificar las directrices eólicas", por un importe de 174.750 euros. En esa intervención, la Consejera habló de la conveniencia de "modificar y actualizar las directrices eólicas" y "ver si podemos reconfigurar el mapa con espacios protegidos, pero también con áreas donde este tipo de energía pueda tener cabida, y estoy pensando en el área central de Asturias".

Aseguran, en fuentes del Ejecutivo autonómico, que "desde el primer momento estamos trabajando conjuntamente sobre este asunto, tanto dentro del Gobierno como entre las fuerzas que apoyan el acuerdo" y dan por hecho que el Principado "fijará una postura única, como le corresponde, que respetará en todos sus términos la letra y el espíritu del pacto de legislatura". Las mismas fuentes hablan de "un diálogo permanente, abierto y franco" entre los dos partidos que sustentan al bipartito del Principado.

Aunque la dirección de IU había reclamado la intervención del presidente, Adrián Barbón, juzgó "razonable" la respuesta de la parte socialista del Gobierno y valoró positivamente que la vicepresidenta, Gimena Llamedo, "se encargue de coordinar el programa ambiental" entre las distintos departamentos para dar cumplimiento al acuerdo. "No queremos líos y la Vicepresidenta nos inspira seriedad y confianza", afirmaron en IU.

El PP calicó de "pataleta" la reacción de la coalición. "No es más que una ‘performance’ para aparentar cierto carácter reivindicativo tras varios meses al calor del poder. Nada va a cambiar en los planes de Gobierno respecto a la expansión eólica y pronto veremos a IU escenificar el acuerdo con su socio", vaticinaba ayer su diputado Rafael Alonso.

La portavoz de Vox en la Junta, Carolina López, responsabilizó al coordinador de IU y consejero de Ordenación del Territorio, Ovidio Zapico, de "estar haciendo un ‘papelón’: quiere quedar bien con sus votantes pero se plegará a lo que diga el PSOE, como ocurrió con la ley de Calidad Ambiental. A IU solo le preocupa su geometría variable, mentir a sus votantes y seguir al frente de la macroconsejería que más nos cuesta a los asturianos".

Covadonga Tomé, la diputada de Podemos, manifestó su "preocupación" por la planificación de los eólicos: "Conseguir el equilibrio solo es posible si se atiende a los intereses vecinales y no solo a intereses de grandes empresas". El portavoz de Foro, Adrián Pumares, criticó la "descoordinación entre los socios de gobierno y también en IU, porque su diputada se mostró encantada con las palabras de la consejera de Transición Ecológica. Este Gobierno no está funcionando, está más preocupado de discutir internamente que de resolver los problemas de Asturias".

Nicolás López, delegado en Asturias de la Sociedad Española Ornitológica (SEO Life), mostró su desconfianza tanto de la normativa actual como sobre la futura que salga de la revisión en marcha. "A la vista del actual descontrol eólico en Asturias, que es poco garantista, nos tememos lo peor. Dar respuesta a la crisis climática no puede desencadenar la crisis de la biodiversidad", sostuvo Nicolás López.

Nieves Roqueñí durante su comparecencia, ayer, en la Junta General. | Efe

Nieves Roqueñí durante una comparecencia en la Junta General. / Efe

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Cinco meses de Gobierno bipartito al frente del Principado y quinto encontronazo entre los dos socios, el PSOE e IU. Casi todas han estado relacionados con la Consejería de Transición Ecológica e Industria que dirige Nieves Roqueñí. Tanto va el cántaro a esa fuente, que los miembros de la dirección política de la coalición levantó hace dos días la voz como nunca antes, para mandar un aviso de lo más contundente a sus aliados de la FSA: «Estamos al límite de nuestra paciencia».

Las palabras de la consejera de Transición Ecológica en el Parlamento el jueves, cuando habló de la revisión de las directrices sobre el desarrollo eólico y su extensión al centro de Asturias, suponen el más reciente motivo de malestar en IU. Esta vez porque, en la coalición, entendieron que el discurso de Roqueñí les dejaba premeditadamente fuera de un debate central. Llovía sobre mojado. La desconfianza de IU hacia el área de Industria se remonta bastante más atrás de los cinco meses que lleva como socio de gobierno del PSOE. Cabe recordar que IU reprobó en la anterior legislatura la gestión de una Consejería que mantiene a gran parte de su equipo, aunque ahora bajo el mando de Nieves Roqueñí en vez de Enrique Fernández, en el Senado.

De los cuatro encontronazos anteriores entre socialistas e IU, la mitad tienen vinculación con la consejería de Transición Ecológica: la apuesta por quemar el combustible de basura que se obtenga en la nueva planta de clasificación y tratamiento de Serín y la negativa inicial introducir cambios en la ley de Calidad Ambiental, luego reconducida. Los otros dos roces tuvieron epicentro en decisiones anunciadas desde la presidencia del Principado, de naturaleza muy distinta. La primera había llegado en el mes de septiembre cuando Adrián Barbón manifestó la intención de que la ecotasa turística fuera de carácter municipal en lugar de autonómica, como había defendido IU y la segunda, el anuncio de la concesión de la medalla de Asturias a la princesa Leonor. En todas esas fricciones hay un denominador común, subraya IU, «la unilateralidad» por parte socialista.