Opinión

La Variante, la obra que acerca Asturias al mundo

La región entierra un complejo de siglos con una infraestructura que atraviesa la entraña mineral de la cordillera Cantábrica

Hoy he visto pasar el tiempo. En el tren inaugural de la Variante de Pajares, he viajado de Madrid a Oviedo. He contemplado sucederse a toda rapidez, como láminas de un álbum de paisajes alumbradas por una hermosa luz otoñal, los campos de la meseta castellana, he divisado pequeños pueblos de piedra, he reconocido, lejana, la silueta de la ciudad de León, he cruzado, en fin, la entraña mineral de la cordillera Cantábrica hasta adentrarme en mi querida Asturias. Pero, sobre todo, he visto pasar el tiempo.

La Variante, con la mayúscula que corresponde a la obra más compleja de la ingeniería ferroviaria española, acerca Asturias al mundo. Acorta los viajes para pasajeros y mercancías y multiplica el potencial turístico, empresarial y logístico del Principado. Con el rey Felipe VI; el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; el ministro de Transportes, Óscar Puente, y otras autoridades he tenido el honor y la oportunidad de comentar todas estas cuestiones.

Hemos hecho algo más que viajar de Madrid a Oviedo en un vagón confortable y moderno. Incluso algo más que recorrer una infraestructura colosal, convertida durante décadas en el símbolo de la incomunicación de Asturias.

Hemos abierto de par en par las puertas a otra estación en el desarrollo de Asturias, la que nos sitúa en el mejor futuro. Si hemos esperado años y años, si hemos superado frustraciones, reveses y controversias innecesarias para hacer realidad la conexión con la red de alta velocidad, ahora no tenemos un instante que perder. No lo tengo yo, como presidente del Principado –y soy consciente de esa obligación–, pero no lo tenemos como sociedad. Vamos a dejarnos de lamentos y pretextos porque es la hora de subir al tren en marcha hacia una Asturias pujante, capaz de ganar su porvenir, orgullosa de sí misma.

Hoy, varios trabajadores de la estación de Chamartín grabaron con sus móviles la salida del tren. Entre el pasaje había periodistas de más de cien medios nacionales e internacionales. Justa atención porque hoy, el 29 de noviembre de 2023, una fecha para la historia de Asturias, hemos enterrado un complejo de siglos. Mañana, 30, volveré a subir al tren para desplazarme a León y mantener varias reuniones de trabajo. Y sabré con certeza que estaré viajando ya en otro tiempo: el tiempo de la década del cambio, el tiempo del mejor futuro de Asturias.