La fiesta que convirtió Avilés en Munich, el Oktoberfest, celebrada desde el pasado jueves en el pabellón de exposiciones de La Magdalena cerró ayer sus puertas. Una decena de locales ofrecieron distintos tipos de cerveza, un puesto vendió comida alemana y los niños disfrutaron con los hinchables. En la foto, asistentes al Oktoberfest.