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Los macrobotellones y actos vandálicos desesperan en los municipios costeros

Más de 200 jóvenes se concentran en Los Quebrantos | Los alcaldes lamentan el rechazo al toque de queda: “No tenemos medios”

Destrozos en los columpios del parque de Luanco Herminio el Heladero y Misuri el Barquillero.

Destrozos en los columpios del parque de Luanco Herminio el Heladero y Misuri el Barquillero.

Los macrobotellones y actos vandálicos desesperan en los concejos costeros de la comarca avilesina. Como informó este periódico, Policía Local de Castrillón y Guardia Civil disolvieron en la madrugada del domingo un botellón en la zona del Museo de Anclas de Salinas con varias decenas de jóvenes implicados. No fue el único macrobotellón en el que se requirió la intervención de agentes durante el fin de semana.

En vela pasaron la madrugada del sábado al domingo los autocaranavanistas de la playa de Los Quebrantos, donde según testigos se congregaron más de 200 jóvenes, muchos de ellos menores de edad. Hubo peleas y actos vandálicos.

“Sucede en todos los municipios turísticos y es incontrolable. Como no hay toque de queda, tenemos que comernos esto con patatas. No se puede beber en la calle”, recordó el alcalde de Soto del Barco, Jaime Menéndez Corrales.

El macrobotellón del sábado en Los Quebrantos superó todos los límites, según explicó un autocaravanista mierense.

“Todos los años pasamos aquí los fines de semana, desde la primavera hasta noviembre, y lo que hemos visto el pasado aquí no había ocurrido nunca. Botellones hay todos los días, pero lo del viernes por la noche fue un despropósito. Y lo del sábado peor. Botellones que congregaron a más de 200 personas, diría que todos menores de edad, chicas pidiendo ayuda a voces, botellas rotas, consumo de drogas al aire libre, destrozos en uno de los chiringuitos... Hubo hasta pasadas de coches. No pegamos ojo ni nos atrevimos a poner un pie fuera de la autocaravana. Vamos a peor ”, denunció el testigo.

Basura en La Peñona de Salinas.

Se requirió la intervención de la Policía Local en Los Quebrantos. Pero es de sobra conocido que el municipio sotobarquense no tiene medios para poner orden entre una multitud.

“Este es un concejo de 3.800 habitantes, con un funcionario de policía y tres oficiales. La gente campa a sus anchas y esto incontrolable”, señaló Menéndez Corrales, quien explicó que quienes intervinieron en el macrobotellón de La Arena fueron increpados por la multitud.

El regidor sotobarquense no ocultó su malestar porque los jueces hayan rechazado aplicar el toque de queda que planteó el Gobierno de Adrián Barbón.

De su misma opinión es alcalde de Gozón, el socialista Jorge Suárez. Su concejo está afectado desde ayer, y hasta el próximo día 15, por las restricciones del nuevo nivel de alerta “4 Plus” para tratar de frenar la llamada “quinta ola” del covid en Asturias.

“El toque de queda hubiera sido una buena medida. En Luanco hacen botellones en el entorno de la iglesia en la playa, se van moviendo de un sitio a otro. Pero además, percibimos un exceso de vandalismo este verano por las noches: daños en el mobiliario urbano, en los parques... Con los medios que tenemos en Gozón, es imposible de controlar. Algunos piensan que porque no hay toque de queda pueden hacer lo que les da la gana. Hasta han cortado con una cizalla un columpio recién instalado en el parque de la playa”, protestó el regidor gozoniego.

Otro tanto ocurre en el concejo de Castrillón. Los botellones se repiten en La Peñona, Pinos Altos, El Pinar, Parque la Deva... Los vecinos demandan mayor vigilancia policial para disuadir a los jóvenes de esta práctica prohibida y piden multas para los infractores.

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