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Avilés, a la proa de la cultura en Asturias

Los historiadores defienden el patrimonio y las industrias culturales como alternativa al monocultivo fabril: “El Palacio Valdés es un ejemplo”

Por la izquierda, Nicolás Alonso, Vidal y Juan Carlos de la Madrid y Covadonga Jiménez, jefa de la edición de LA NUEVA ESPAÑA de Avilés, en el Palacio de Valdecarzana.

Por la izquierda, Nicolás Alonso, Vidal y Juan Carlos de la Madrid y Covadonga Jiménez, jefa de la edición de LA NUEVA ESPAÑA de Avilés, en el Palacio de Valdecarzana. Ricardo Solís

Avilés, la Atenas de Asturias. El eslogan fue idea de Armando Palacio Valdés, avilesino de adopción y testigo de excepción del último tercio del siglo XIX, que escribe en su autobiográfica “La novela de un novelista”: “Avilés guardaba en aquel tiempo más de una semejanza con Atenas. Porque reinaba la alegría y el decoro y el amor al arte como en la ciudad de Minerva, y además se vivía en una dulce ociosidad que permitía consagrarse enteramente a los placeres del espíritu. [...]”. Han cambiado desde entonces un buen puñado de cosas, pero Avilés mantiene casi como entonces un idilio con la cultura que contribuye, y puede hacerlo aún más, al desarrollo de la ciudad. Así lo creen tres expertos reunidos por LA NUEVA ESPAÑA que velan porque Avilés sea la proa de la cultura en Asturias: Juan Carlos de la Madrid, doctor en Geografía e Historia por la Universidad de Oviedo, diplomado en Cinematografía por la Universidad de Valladolid y Especialista en Gestión Cultural y Territorio; Vidal de la Madrid, catedrático de la Universidad de Oviedo en el área de Historia del Arte, adscrita al departamento de Historia de Arte y Musicología y Nicolás Alonso, director de Pamua  (Patrimonio, Museos y Arqueología) y de Espacio Portus.

Ejemplo del interés por progresar culturalmente fue la reapertura un mes de noviembre de 1992 del teatro Palacio Valdés, a juicio de Juan Carlos de la Madrid. Entonces se puso sobre el escenario la zarzuela barroca “El imposible mayor, en amor le vence Amor”, del dramaturgo avilesino Bances Candamo y música de Sebastián Duró. De la Madrid recordaba días atrás este momento analizando las tres últimas décadas resumidas en las 108 portadas que forman la exposición “Avilés y comarca, en portada”, organizada por LA NUEVA ESPAÑA en el Palacio de Valdecarzana para conmemorar el 30.º aniversario de la edición local.

“La industria cultural tiene futuro, el teatro Palacio Valdés es un ejemplo”

Juan Carlos de la Madrid - Historiador

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“Esa, la de la reinauguración del Palacio Valdés, es la mejor portada por varias razones: en primer lugar, porque es recuperar una pieza importante del patrimonio de Avilés, una pieza querida por la ciudad. En segundo lugar, porque abrió un camino nuevo que ahora es un ejemplo que se puede seguir, que es el de las industrias culturales como alternativa a la industria”, señala el historiador. Agrega Juan Carlos de la Madrid: “Es importante, en último lugar, porque coincidiendo con la reapertura del teatro Palacio Valdés fue la última vez que Avilés fue joven”. Se explica: “En los años finales de los ochenta, la reapertura fue consecuencia, entre muchas cosas, de un movimiento ciudadano. Hoy se habla mucho de la participación ciudadana, una participación andamiada desde el poder, donde se jubilan añosos líderes vecinales sin reemplazo. Pero entonces fue gente que se juntó de intereses diversos con un objetivo común, que era recuperar el Palacio Valdés”.

Para Vidal de la Madrid, como su hermano, autor de numerosas publicaciones, considera la mejor portada de los últimos años la que recoge la apertura del Museo de la Historia Urbana de Avilés, un mayo de 2013. Emplazado en un pequeño edificio construido para la ocasión en frente de la iglesia de los Padres Franciscanos (ahora de San Antonio), fue concebido por ambos expertos como una herramienta para que los visitantes, tanto turistas como vecinos, salgan después a las calles de la ciudad con el conocimiento necesario para interpretar lo que ven: una ciudad que en sí misma es un museo.

A juicio de Nicolás Alonso, la exposición de LA NUEVA ESPAÑA en el Palacio de Valdecarzana refleja “la potencialidad que tiene la cultura y el patrimonio histórico avilesino”.

“Es un momento de transición, pero la apuesta cultural debe redoblarse” Nicolás Alonso

Nicolás Alonso - Director de Pamua y de Espacio Portus

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Los expertos abogan por profundizar en el conocimiento de Avilés

 El Centro Niemeyer, la reapertura del Palacio Valdés, Espacio Portus, el cambio del casco histórico, la recuperación de la muralla medieval... “Estamos viviendo un momento de transición que veremos hacia donde desemboca, pero creo que la apuesta tiene que redoblarse: la cultura forma parte de la idiosincrasia de los avilesinos a muchos niveles, arquitectónico, patrimonial, histórico…”, defiende el historiador Alonso

De la misma opinión en Vidal de la Madrid: “El Museo de la Historia de Avilés, por ejemplo, puso una especie de punto no final, pero sí seguido, a una serie de iniciativas de comprensión, conocimiento y protección del patrimonio que se habían realizado los años anteriores y que, de esa forma, podíamos darlas a conocer a todo el mundo. El lema del museo, Avilés es un museo, lo que intenta es demostrar que la ciudad en sí misma ya es un museo”, precisa Vidal de la Madrid. A su juicio, ha habido una serie de actuaciones que han permitido recuperar valores patrimoniales de la ciudad. “Por lo tanto, través de este centro podemos ayudar a esa interpretación. Es una herramienta para la comprensión e interpretación de la ciudad que ha tenido una buena acogida y se mantiene muy bien”.

¿Yel futuro? Para Vidal de la Madrid está claro:“El patrimonio de Avilés se ha convertido en un factor de desarrollo de la ciudad, un factor de ampliación de negocios y de atracción de la gente, y ese patrimonio contribuye al desarrollo de la ciudad”. Dicho esto, defiende:“Sería bueno profundizar en su conocimiento. Nos queda mucho por hacer en arqueología y los proyectos arqueológicos tienen que ayudarnos a conocer Avilés. Gauzón, por ejemplo, no tiene sentido sin Avilés. En el casco histórico todavía queda mucho por hacer. Recientemente se ha encontrado esa muralla que nos ayuda a comprender cómo era la ciudad de aquellos siglos y yo creo que en esa línea, la línea de una profundización del conocimiento de la ciudad a través de esos recursos y en la línea de una mayor incidencia en esas novedades, podemos conseguir que el patrimonio de Avilés se confirme definitivamente como un factor de desarrollo”. 

“El patrimonio de Avilés es un factor de desarrollo de la ciudad”

Vidal de la Madrid - Historiador

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En la misma reivindicación está el director de Pamua y coordinador de Espacio Portus, Nicolás Alonso:“Me gustaría que Avilés, que históricamente siempre ha tenido carácter industrial, que no debe perderlo, apueste por estar a la cabeza de la cultura en Asturias. Se ha apostado muy fuerte por ello en diferentes ámbitos, pero debe ser visible todo ello. Avilés siempre ha estado del lado de la cultura y me gustaría que eso quedara reflejado, que la cultura fuera identidad de Avilés”.

Para el también historiador Juan Carlos de la Madrid el teatro Palacio Valdés, aquella reapertura de los noventa, es un ejemplo que se puede seguir hoy:que las industrias culturales se presenten como alternativa al monocultivo industrial. “Ahora sabemos, que eso, con el prestigio nacional del Palacio Valdés, es algo que hay que reivindicar y que tiene futuro”, subraya el experto. 

Pero si hubiera que plantear un titular a futuro, Juan Carlos de la Madrid lo tiene claro:“La comarca de Avilés es un único municipio de 200.000 habitantes”. ¿Y en el texto de esa futurible noticia? “Su joven alcalde, después de leer su tesis doctoral en el extranjero, volvió a casa por considerarlo un lugar de oportunidades laborales”. 

Entre esas oportunidades, coinciden los expertos reunidos por LA Nueva España, las culturales. Para que Avilés haga gala de aquel sello de “Atenas de Asturias” del que escribió Armando Palacio Valdés en su “La novela de un novelista” allá por el año 1921.

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