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Alu Ibérica deja de pagar los sueldos a la plantilla a los tres años de la espantada de Alcoa

El comité urge el ERTE que propuso aplicar el administrador judicial: “Es la única forma de salvar al menos una parte de los salarios”

En primer término, de espalda, un trabajador de Alu Ibérica en una pasada concentración para reivindicar la adopción de medidas que salven la fábrica de Avilés. | B. V.

La multinacional aluminera Alcoa hizo temblar los cimientos de la industria asturiana al anunciar en el mes de septiembre de 2018 su decisión de cerrar las fábricas de Avilés y La Coruña debido a la falta de rentabilidad de las mismas en un escenario de carestía de la electricidad, el factor que más condiciona los costes de producción de aluminio mediante electrolisis. Exactamente tres años más tarde, los aproximadamente doscientos trabajadores de la empresa hoy llamada Alu Ibérica que siguen en plantilla se han quedado sin cobrar el sueldo.

La falta de dinero en caja y la ausencia de ingresos ha impedido pagar la nómina del mes de septiembre, una situación que jamás en la larga historia del sector del aluminio asturiano –Endasa, Inespal, la etapa de Alcoa...– había ocurrido. Con todo, lo peor no es que la plantilla haya perdido un mes de salario sino que las perspectivas son pésimas para los meses venideros, pues nada hace pensar que la actual situación de parálisis productiva vaya a cambiar a corto plazo. Y sin aluminio que vender, es imposible generar ingresos.

El presidente del comité de empresa, José Manuel Gómez de la Uz (CC OO), admite, a toro pasado, que “los trabajadores saben perfectamente que la empresa no tiene dinero y habían anticipado el hecho de quedarse sin cobrar el mes de septiembre, lo cual no quita para que haya una grave preocupación pues las facturas siguen llegando a todos los hogares y hay familias que alimentar”.

Gómez de la Uz, como el resto de miembros del comité, había concebido esperanzas de que la tramitación del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que propuso aplicar el administrador judicial de Alu Ibérica como mal menor en un escenario de catástrofe económica concluyese en septiembre, de modo que pudiera aplicarse en el presente mes de octubre minimizando así los daños salariales. Pero es que el ERTE no ha avanzado ni lo más mínimo habida cuenta, como informó este diario, de que la estrategia de tierra quemada que desplegó el último gestor de la empresa –Grupo Industrial Riesgo– impide hasta reconstruir la memoria económica que debe acompañar a la solicitud del expediente de regulación laboral. “Cada día que pasa sin avanzar en el ERTE agrava la situación económica de los trabajadores. Es un tema que debe resolverse con máxima urgencia”, advierte Gómez de la Uz.

Los anteriores gestores de Alu Ibérica han sido requeridos por la autoridad judicial para que aporten documentación contable y económica. Se espera con expectación su respuesta.

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