06 de agosto de 2019
06.08.2019

Una joven de Castrillón de 23 años, en la UCI tras ser golpeada en el Xiringüelu

Claudia F. P., alumna de Medicina, medió en una pelea y "sufrió una paliza", según una amiga, aunque a la Guardia Civil no le consta denuncia

06.08.2019 | 01:00

Una brillante estudiante de Medicina residente en Piedras Blancas (Castrillón), Claudia F. P., de 23 años, se encuentra ingresada en la UCI del HUCA después de ser golpeada por un grupo de chicas durante la fiesta del Xiringüelu de Pravia. Según el entorno de la joven, la joven sufrió diversos golpes en la cabeza y la espalda. Su evolución no obstante es favorable y podría ser trasladada a planta en breve. Una amiga de la joven aseguró ayer que esta "sufrió una brutal paliza cuando intentaba defender a una compañera de Medicina por parte de un grupo de chicas". La Guardia Civil de Oviedo tiene conocimiento de los hechos y ha tomado declaración a algunos testigos, aunque ni la víctima, por razones obvias, ni su familia han presentado denuncia por el momento. Hay al parecer versiones contradictorias sobre lo ocurrido.

Se trataría de un nuevo grave incidente en un entorno festivo, que llega después de las graves lesiones sufridas en Gijón por Germán Fernández, el riosano que perdió un ojo en la Comida en la calle y la muerte del cudillerense David Carragal tras ser agredido en las fiestas de La Florida, en Oviedo.

Según la versión que ha facilitado el entorno de la joven, Claudia F. P. trataba de mediar en una pelea en la que estaba involucrada una compañera de Medicina. Fue entonces cuando sufrió una lluvia de puñetazos y patadas por parte de un grupo de mujeres jóvenes. Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar donde se encontraba la joven, ésta estaba semiinconsciente, con golpes en la cabeza y el más grave, al parecer, en la espalda.

La evolución del joven está siendo al parecer buena y podría salir de la UCI en breve plazo y pasar a planta. La familia, al parecer, no se plantea por el momento presentar denuncia por los hechos, al estar ya informada la Guardia Civil de lo ocurrido. Los agentes le tomarán declaración una vez que se haya recuperado lo suficiente de la agresión.

El peor incidente

Se trata del peor incidente que dejó la fiesta praviana del Xiringüelu, que dejó un reguero de actuaciones por parte de la Guardia Civil de la Comandancia de Oviedo, como no podía ser de otro modo en un evento que atrajo a unas 40.000 personas y en el que corrió el alcohol a raudales. Como nota novedosa, los agentes de la Guardia Civil de Oviedo se incautaron de un total de 192 dosis de óxido nitroso, el llamado gas de la risa, que puede llegar a producir daños en el sistema nervioso o incluso un colapso pulmonar y la muerte por asfixia. Se trata de la primera vez que se encuentra este gas en una romería o fiesta de prau. Los agentes lo encontraron en uno de los registros preventivos realizados a la entrada del recinto festivo. No solo hallaron esta sustancia. También se confeccionaron un total de 117 actas de aprehensión de sustancias estupefacientes por tenencia y consumo de diversas drogas, y otras seis por tenencia de armas blancas. Las cantidades de droga aprehendidas son no obstante de escasa entidad.

Este año, la Guardia Civil estableció un sistema de videovigilancia con tres cámaras instaladas en puntos estratégicos y controladas desde un puesto de mando avanzado, lo que permitió actuar a los agentes con anticipación y abortar hasta trece peleas y agresiones que se estaban desarrollando entre jóvenes. Los controles también se extendieron al exterior del Prau Salcedo, de forma que se realizaron un total de 1.790 pruebas de alcoholemia y drogas. Sesenta de ellas resultaron positivas y hay cuatro investigados por delitos contra la seguridad vial.

"Mirones"

También se dispuso de personal no uniformado que actuó principalmente en la zona de las casetas y carpa, cuya finalidad era la de detectar cualquier tipo de agresión sexual o robo y localizar puntos de venta de sustancias estupefacientes. Como resultado de esta vigilancia, los agentes identificaron a media docena de "mirones" que estaba siguiendo a parejas con el fin de espiarlas durante el acto sexual. Con ello se pretendía sobre todo evitar que se realizaran grabaciones con teléfonos móviles que pudiesen terminar siendo difundidas a través de las redes sociales, una práctica que está castigada en el Código Penal y que en los últimos tiempos se ha hecho muy habitual en entornos festivos.

Los agentes de la Benemérita realizaron hasta un millar de auxilios, desde indicar la ubicación de los servicios básicos, hasta el acompañamiento de personas hasta el personal sanitario más cercano. Un particular llamó al 062 para denunciar que un coche había chocado contra otro estacionado en una calle de Pravia, dándose a la fuga el causante del accidente. Los agentes lograron sin embargo interceptar al conductor en la carretera que una la capital praviana con Sandamías (PV-1). Los agentes auxiliaron en numerosas intoxicaciones etílicas. Por ejemplo, a un joven onubense que estaba tirado entre dos vehículos, con el consiguiente peligro para su propia seguridad. Al parecer, pudo sufrir una intoxicación etílica, de la que fue asistido, y una vez que se encontró mejor, siguió consumiendo alcohol. Los agentes lo dejaron a cargo del grupo de amigos con el que había ido a la fiesta.

Como dato anecdótico, los agentes recibieron sobre las dos de la madrugada la llamada de un vecino de Tapia de Casariego indicando que había localizado un joven avilesino de 18 años en esa localidad del Occidente asturiano lindante con Galicia. Al parecer, había salido con unos amigos del Xiringüelu y estos lo habían dejado en la localidad de Tapia sin dinero, ni teléfono móvil. El joven, además, no se acordaba del número de teléfono de sus padres ni del de su casa. La Central Operativa de Servicios (COS) pudo localizar con gran esfuerzo a la madre del chico y poniéndolos en contacto. Los integrantes del dispositivo también actuaron después de que se alertase de la presencia de un varón en las vías del tren próximas a la estación de Pravia. Se le localizó en perfectas condiciones y se le alejó del potencial peligro.

Para lidiar con un evento de estas características, se montó un dispositivo en el que participaron un total de 250 agentes de la Guardia Civil de las compañías de Luarca, Mieres, Oviedo y Pravia, además de la Agrupación de Tráfico de Asturias, el GEDEX de la Comandancia de Gijón, el Grupo de Reserva (GRS) de León, la Unidad Aérea de la Zona de Asturias, la USECIC de Oviedo, el Servicio Cinológico, la Policía Judicial, el Seprona y la Oficina Periférica de Comunicación, entre otras unidades de la Comandancia de Oviedo.

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