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Conmoción por la muerte del motorista de Llanera: “Tuvo que ser un despiste, la carretera la conocía de memoria”

Tristeza en Posada por la pérdida de una persona "risueña, alegre, que se llevaba bien con todo el mundo"

Bar de El Cruce, en Posada de Llanera

Bar de El Cruce, en Posada de Llanera

El barrio de El Cruce, de Posada de Llanera, permanecía sumido en la conmoción durante la jornada de hoy tras el fallecimiento de uno de sus vecinos, Víctor Pérez Suárez, de 39 años, que perdió la vida en la tarde del martes tras chocar su motocicleta contra un camión, a la salida de la localidad. Vecinos y familiares apenas eran capaces de articular palabra, más allá de recordarle como “una persona risueña, alegre, que se llevaba bien con todo el mundo”. Asimismo, destacan su afición por las motocicletas y, sobre el accidente, indican que “tuvo que ser un despiste, la carretera la conocía de memoria”.

 El suceso se produjo a las 15:30 horas del martes. El hombre falleció en el acto, cuando, al efectuar una maniobra de adelantamiento, se estrelló contra un camión del Centro Reto que giraba hacia la nave que el colectivo tiene en la localidad. Los acontecimientos ocurrieron a pocos metros de su barrio natal, El Cruce, donde sus familiares aún conservan una pequeña tienda de alimentación.

Una de sus familiares, que prefirió no facilitar su nombre, hablaba de la tragedia tras el mostrador del ultramarinos y no podía evitar las lágrimas: “No sé ni que decir, ha sido muy fuerte, nos ha pillado por sorpresa”, lamentaba. Con cariño, recordaba haberse criado con él y cómo jugaba con “amigos de su edad, porque el bar del Cruce era de nuestra familia”.

Precisamente, el hecho de haber sido los propietarios del bar y tener la tienda hace que sean muy conocidos en el barrio, donde todo el mundo estaba apesadumbrado por el triste suceso. “Lo conozco desde crío porque jugaba con mi hijo, que es más o menos de su quinta. Era un chaval que se llevaba bien con todo el mundo, nunca tuvo problemas con nadie”, relataba José Iglesias. Este apunta que, “aunque su familia tenía el bar, él no los frecuentaba, lo que sí, siempre anduvo con motos”.

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