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Un pescador captura en la costa de Tazones una ñocla de casi cuatro kilos y medio

“En 23 años en la mar es la más grande que sacamos”, dice el marinero Sergio García

Sergio García, con la ñocla gigante. | Vicente Alonso.

Sergio García, con la ñocla gigante. | Vicente Alonso.

El puerto pesquero de Tazones, en Villaviciosa, es uno de los más conocidos de Asturias por su belleza, que supone un enorme atractivo turístico. Es también una localidad afamada entre los visitantes por su gastronomía marinera basada en pescados y mariscos. Además, últimamente se está haciendo popular por el tamaño de las capturas que logran los pescadores. Si hace unas semanas la embarcación “Merón”, del maliayés Sergio García Fernández, se hacía con un rodaballo de más de 10 kilos y casi medio metro de longitud, el pasado lunes, el mismo pesquero volvía a sacar de estas costas un buey de mar, una ñocla como se conoce en Asturias, que superó los cuatro kilos y medio de peso para sorpresa de los afortunados que se hicieron con tan significativa pieza.

“En 23 años que llevamos pescando en la mar este es el ejemplar más grande que hemos capturado hasta ahora. Normalmente su peso está entre los 500 y los 1.500 gramos, pudiendo sobrepasar las piezas más grandes los 3 kilos. Para nosotros pescar una pieza de 4 kilos y 540 gramos es algo excepcional. Lo pescamos en un caladero cerca de la costa de Tazones, pero fue pura suerte y un poco casualidad”, explica el pescador sobre el enorme crustáceo, un macho.

Sergio García, con la ñocla gigante. | Vicente Alonso.

García también alaba las cualidades gastronómicas de la ñocla, “uno de los mariscos más humildes, pero de los que más carne tienen y muy apreciada por muchos”. señala.

El restaurante local El Puerto, que recientemente se hacía con el “campanu” de cinco kilos del Cares, también ofrecerá ahora esta ñocla de casi otros cinco para deleite de sus clientes.

“Lo tenemos vivo en la cetárea del puerto y ya tenemos algún pretendiente para degustarlo. No sé como nos van a pedir que preparemos esta ‘ñoclona’, puede ser a la plancha, pero por su gran tamaño lo ideal es cocido. De cualquiera de las formas su carne es muy sabrosa y fina, para chuparse los dedos y nunca mejor dicho”, explican orgullosos del enorme ejemplar Jesús Suárez, responsable del establecimiento, y su cocinera, Oksama Shatkovska.

Este tipo de marisco cuenta con gran tradición de captura y consumo entre los marineros y vecinos de Tazones, “antiguamente a la ñocla se le llamaba “asáu” porque se asaba en el puerto directamente sobre la llamas de una caja de madera”, explica también Sergio García acerca del que se ha convertido en un nuevo trofeo para él y con todo el sabor del mar Cantábrico.

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