Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La restauración del mosaico de Zuco de la antigua librería Belter durará ocho meses

El Consistorio langreano destina 12.390 euros a la actuación, ya proyectada el pasado mandato, que abordará el restaurador Jesús Puras

El mosaico de Zuco, rodeado por vallas. | E. P.

La restauración del mosaico de Jesús Díaz, “Zuco”, de la antigua librería Belter de Sama se ejecutará en ocho meses. El Ayuntamiento de Langreo ha adjudicado la actuación al restaurador Jesús Puras con un presupuesto de 12.390 euros.

Estos trabajos ya fueron planteados en el mandato pasado pero siguen pendientes. Después, a finales de 2019, el actual ejecutivo municipal decidió emprender la obra, que representa la imagen de Don Quijote y Sancho Panza, y que formaba parte del pavimento de la librería Belter, que durante muchos años fue un emblema cultural de Sama. Semanas atrás, la alcaldesa, Carmen Arbesú, aseguró que se llevaría a cabo la actuación, para la que, dijo, “existe dotación presupuestaria”.

Señaló la regidora que cuando accedió a la Alcaldía, hace dos años y medio, “había un acuerdo plenario pero no asignación económica” para llevar a cabo la restauración del mosaico. “El estado del mosaico era lamentable”, remarcó.

Entonces se mantuvieron contactos con la Escuela de Artes y Oficios de Avilés y se llegó a acordar, comentó Arbesú, “la metodología de trabajo y las fechas” para llevar a cabo la intervención. Con consignación presupuestaria en el pasado ejercicio, 2020, se señaló septiembre para comenzar la restauración del mosaico pero la pandemia hizo que se pospusiese a este año.

Pero, según la Alcaldesa, “diversos problemas en el centro educativo y cambios de personal hicieron que hubiese que volver a comenzar las conversaciones con un nuevo equipo. Pero no fue posible realizar el proyecto”. El Consistorio contactó recientemente con un experto para que elaborase un presupuesto. Estos últimos días se adjudicó el contrato de restauración del mosaico de Zuco. De la librería Belter fueron rescatados también cinco murales de Eduardo Úrculo, recuperados por el restaurador Jesús Puras, que transfirió las pinturas a un nuevo soporte, unos tableros de madera especiales con una carga de mortero que simulan paredes.

Esas cinco obras corresponden a la primera etapa de Úrculo, cuando el artista, que vivió en Langreo, no había recibido formación artística. Los murales están ligados al mundo de la literatura y tienen un trazo próximo al realismo expresionista. Representan la plaza de un pueblo, una estampa de “Platero y yo”, un pasaje de “El viejo y el mar”, un grupo de obreros y la imagen de un escritor bohemio.

Compartir el artículo

stats