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El mundial de pesca llega a Mieres para "relanzar" el esquilmado coto sin muerte

La prueba internacional se celebrará a finales de septiembe y el río Caudal ha sido incluido entre las cinco sedes: "Hay que recuperarlo"

Por la izquierda, Manuel Ángel Álvarez, Aníbal Vázquez y Pedro García. | D. M.

Alrededor de 250 pescadores en representación de casi una treintena de países se darán cita en Asturias a finales de septiembre para participar en el Campeonato del Mundo de Pesca con Mosca. El coto sin muerte del río Caudal será uno de los cinco enclaves regionales donde se dispute la cita en su cuadragésimo primera edición. El presidente de la Federación Asturiana de Pesca, Pedro García, destacó ayer que la prueba internacional, además de servir de escaparate para el "tremendo potencial" que tienen los ríos asturianos, puede servir también para relanzar el coto de pesca Mieres, claramente venido a menos tras haber sido considerado hace dos décadas como el mejor de Europa dentro de sus características.

Componentes de la selección nacional de pesca, concentrados en Mieres.

El coto de pesca sin muerte de Mieres nació en 1997 y fue de los primeros de la región dentro de esta modalidad. Las revistas especializadas lo colocaron 1999 como uno de los mejores cotos de Europa, pero actualmente languidece sin casi demanda y con una colonia de truchas arruinada desde hace más de una década por una descontrolada presencia de cormoranes. La Federación Asturiana de Pesca, con todo, valora su latente potencial, incorporándolo como una de las cinco sedes del mundial de pesca, que se celebrará en Asturias entre el 26 y el 30 de septiembre. El resto de espacios son los ríos Trubia, Narcea y Piloña, así como en el embalse de Arenero de Tineo. La empresa Tragsa realizará profundas limpiezas de los cauces para dejarlos en las mejores condiciones.

Sobre el coto sin muerte del Caudal, Pedro García destacó ayer que se trata de "un cauce emblemático" que merece “ser recuperado y relanzado". La entidad federativa comparte el diagnóstico que las asociaciones de pesca vienen realizando sobre la mala salud piscícola de este cauce: "La proliferación del cormorán es un grave problema, ya que si su población no se controla como en otros países de Europa y acaban con las truchas". García recordó que estas aves han "invadido" los cauces medios de los ríos, donde históricamente nunca habitaron: "Una de estas aves puede comer entre tres y cuatro kilos de pescado al día, por lo que es fácil hacer cálculos". Los pescadores están convencidos que con una población de depredadores "equilibrada", cauces como el del Caudal se "repoblarían prácticamente solos en muy poco tiempo".

El Campeonato del Mundo de Pesca con Mosca se desarrollará en el río Caudal entre Ujo y El Cardeo. Se estima que al final participarán cerca de 30 países, con cinco pescadores cada selección. El cuadro nacional está entrenando estos días en Mieres, instalados en la residencia de estudiantes del campus universitario de Barredo. El alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, dio ayer la bienvenida por adelantado a los deportistas: "Es una satisfacción para el municipio acoger una prueba de esta magnitud y poder al tiempo mostrar un cauce que se ha ido abandonando pero que tiene grandes condiciones".

La celebración del mundial de pesca en Mieres conllevará beneficios inmediatos para el coto más allá de que colabore a dar a conocer su olvidado potencial. La Federación está a la espera de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico habilite, al menos, dos nuevos espacios de acceso al río. La ausencia de escaleras cómodas para bajar al cauce es un problema que arrastra esta zona deportiva, que nunca ha alcanzado el esplendor de sus primeros dos años de vida.

La decadencia

El vedado se acotó inicialmente entre Ujo y Ablaña. Con un recorrido de 9 kilómetros. En 1999, el coto de Mieres rebosaba truchas y pescadores. Así, la revista "Feder Pesca", con gran difusión por entonces en España, calificó el tramo sin muerte del río Caudal como "el mejor de Europa". El primer contratiempo para el coto de Mieres llegó cuando el Principado planteó recortar su longitud. Pescadores de diversos países y comunidades españolas iniciaron una protesta para frenar la medida. De nada sirvió.

Pero al coto de Mieres le esperaba un enemigo que llegó volando. Los cormoranes se hicieron de pronto con el control del río. Los pescadores no han dejado de insistir en que se trata de una especie "invasora" que rompe el equilibrio piscícola del río. Estas aves pueden comer más de tres kilos de pescados al día. Los aficionados afirman haber llegado a divisar concentraciones de cerca de medio centenar de aves en un tramo de río no superior a los 200 metros de longitud. Para las truchas, poco menos que un campo de minas. Para colmo de males, ahora, un nuevo enemigo "agrede" a la debilitada población de truchas. En este caso se trata de otro pez que compite por el mismo hábitat. Se trata en este caso de la boga de río. El problema que genera la boga es que, más allá de que pueda comer algunas huevas de trucha, compite a la hora ganar espacios en el hábitat.

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