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El Fondo estatal aprueba al rescate de Duro Felguera, que deberá ratificar el Gobierno

La propuesta que se elevará al Ejecutivo asume la petición de 120 millones, pero las partes no desvelaron si incorpora alguna condición

Trabajadores de Duro Felguera exigen una solución.

Trabajadores de Duro Felguera exigen una solución. Ángel González

El rescate de Duro Felguera por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) está más cerca tras inclinarse en la tarde de ayer a favor de la operación la comisión gestora del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas tras dos sesiones consecutivas de deliberación entre los integrantes de este órgano, del que forman parte representantes de la SEPI y de los Ministerios de Economía, Hacienda, Industria y Transición Ecológica.

La propuesta de aportación temporal de 120 millones de capital público a la ingeniería asturiana (de la que no se han hecho públicos los detalles y tampoco si incorpora condiciones) debe ser aceptada por los órganos societarios de Duro Felguera y de sus filiales DF Mompresa, DFOM, DFOM Biomasa Huelva, Duro Felguera Calderería Pesada y Felguera IHI antes de que se produzca la resolución estimatoria. Tras su aceptación por las sociedades, la propuesta será elevada al Gobierno, al que compete tomar la decisión final. La próxima sesión del Consejo de Ministros se celebrará el martes, la víspera de que se agote el plazo del que dispone el ejecutivo para aceptar la petición de auxilio que Duro Felguera planteó el 28 de agosto.

La resolución de la comisión gestora del Fondo tiene la naturaleza de propuesta o recomendación al Gobierno, pero se da por hecho que, una vez que los ministerios económicos han dado su consentimiento, no debería haber dificultades en el Consejo de Ministros para ratificar la decisión, por lo que, salvo que existan cláusulas y extremos de difícil cumplimiento por la empresa, podría darse por despejado el futuro inmediato de Duro, que se halla en una situación crítica tras haber perdido 171,6 millones en 2020 y está incursa en una posición neta patrimonial negativa.

La decisión favorable al rescate de Duro por el Fondo estatal se ha materializado después de que el lunes la empresa asturiana y sus bancos acreedores alcanzaran un “principio de acuerdo”, según confirmaron fuentes financieras, para refinanciar la deuda de la sociedad y activar una línea de avales, de los que Duro carece desde 2016. Este compromiso de refinanciación y concesión de garantías bancarias era condición imprescindible para que la SEPI se comprometiera a acudir al rescate de la empresa y elevara una propuesta en este sentido a la comisión gestora del Fondo.

El preacuerdo con la banca

El entendimiento alcanzado entre Duro y sus bancos de referencia consiste, según diversas fuentes, en que Duro amortizará el 20% de la deuda actual, que asciende a 85 millones, con lo que el endeudamiento con la banca se reducirá a 68 millones. A su vez, los 100 millones de avales solicitados por Duro se limitarán a 80 millones, sobre los cuales la aseguradora pública Cesce cubrirá el 70% del riesgo.

Con ello, la activación de garantías bancarias a Duro para que pueda relanzar su actividad comercial y de contratación implicará para la banca la asunción de un riesgo adicional de 24 millones, pero éste se verá parcialmente compensado con los 17 millones que la empresa asturiana pagará a los bancos como amortización anticipada de su posición deudora.

La tardanza en determinar las condiciones del pacto financiero entre la ingeniería, la banca y la SEPI (que será accionista de referencia una vez que se produzca la entrada de capital público) ha sido la causa de la demora del grupo público en culminar el proceso.

A su vez, determinadas reticencias sobre la operación y la necesidad de precisar algunos aspectos de un acuerdo complejo y a varias bandas han prolongado durante dos días el proceso decisorio en la comisión gestora del fondo, que fue constituido por el Gobierno el 3 de julio con una dotación inicial de 10.000 millones para sostener empresas que, con gran repercusión en la economía nacional o regional, se hubiesen visto golpeadas por la crisis.

El rescate

Duro Felguera pidió 100 millones al Estado el 28 de agosto como aportación temporal y el 30 de diciembre amplió su solicitud hasta los 120 millones, de los que 30 millones son como aportación de capital; 70, como préstamo participativo y 20, como crédito ordinario. De momento no se conoce si la decisión final se adecuará a esta distribución pero diversas fuentes señalaron en las últimas semanas que, en todo caso, no se alejarán mucho de ella. Sí consta que la comisión gestora acepta el monto total de 120 millones. Si la SEPI suscribiera una ampliación de capital por 30 millones, el Estado pasaría a ser titular del 25% de Duro de acuerdo con la cotización de ayer.

El Principado de Asturias se ha comprometido a su vez a acompañar a la SEPI como accionista de Duro con una posición minoritaria, que no ha sido cuantificada, aunque fuentes del ejecutivo autonómico indicaron que será “modesta pero no insignificante”.

Duro Felguera, con 164 años de antigüedad y un profundo arraigo en Asturias como uno de los grandes actores de la industrialización regional desde 1857, es hoy un operador de ingeniería con fuerte proyección internacional (genera en el exterior el 90% de sus ingresos) y 1.173 trabajadores como plantilla media, el 60% de ellos en Asturias. Hasta el 31 de mayo tiene en vigor un expediente de regulación temporal de empleo.

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