Asturias, una isla fiscal también en el impuesto de donaciones al bajarlo casi todas las autonomías

Ocho comunidades prácticamente han librado de tributación a los familiares directos y otras han aprobado en el último año bonificaciones

Asturias, una isla fiscal también en el impuesto de donaciones al bajarlo casi todas las autonomías

Asturias, una isla fiscal también en el impuesto de donaciones al bajarlo casi todas las autonomías / PEXELS

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Asturias se ha convertido en una isla fiscal en el polémico Impuesto de Sucesiones por las reiteradas rebajas aplicadas en el tributo por la mayoría de las comunidades autónomas y una situación parecida está ocurriendo con el Impuesto de Donaciones. Comunidad Valenciana, La Rioja y Canarias han aprobado este año bonificaciones del 99% en el caso de las donaciones entre cónyuges, descendientes, ascendientes y adoptados. Esas tres regiones se han sumado al grupo de comunidades autónomas que prácticamente liberan de tributación a los familiares directos y en el que ya estaban la Comunidad de Madrid, Andalucía, Cantabria, Castilla y León y la Región de Murcia.

Asturias no modifica el Impuesto de Donaciones desde el 1 de enero de 2018, cuando entró en vigor una reforma pactada por PSOE y PP que incluyó unas nuevas tarifas para ascendientes, descendientes y cónyuges cuyo patrimonio preexistente no excediera de 402.678 euros; bonificaciones del 99% en el caso de transmisiones de empresas y explotaciones agrarias, y una reducción del 95% en el caso de que los bienes o el dinero donado al familiar directo se emplee por parte del beneficiario en adquirir, constituir o ampliar empresas o negocios profesionales.

Durante el último lustro no se ha modificado el Impuesto de Donaciones en Asturias, pero en la mayoría de las comunidades autónomas se han introducido importantes rebajas. Ocho comunidades (Comunidad de Madrid, Andalucía, Cantabria, Castilla y León, Región de Murcia, Comunidad Valenciana, La Rioja y Canarias) prácticamente han liberado de tributación las donaciones entre cónyuges, descendientes, ascendientes y adoptados e incluso algunas (como es el caso de Madrid, Canarias y Murcia) ya aplican bonificaciones a los parientes colaterales (hermanos, tíos y sobrinos). Además, Extremadura ha aprobado bonificaciones del 99% si la base liquidable es inferior o igual a 300.000 euros y en Aragón la reducción es del 100% en donaciones de hasta 100.000 euros. En Baleares solo se paga el 7% de la base liquidable, en Castilla-La Mancha se aplica una bonificación desde el 95 al 85% (a partir esta última de 240.000 euros) y en Cataluña y Galicia se ha establecido una tarifa para estas donaciones entre parientes cercanos con tipos del 5 al 9%.

En Asturias el tipo mínimo es del 2% (solo Navarra y Cantabria lo tienen menor) y se aplica hasta los 10.000 euros, pero tipo el máximo, que se aplica a bases liquidables de más 800.000 euros escala hasta el 36,5%, el más alto entre las comunidades junto con Murcia.

El Consejo de General de Economistas acaba de publicar una comparativa regional utilizando como ejemplo un hijo de 30 años que recibe de su padre 800.000 euros en dinero en efectivo sin un destino específico y sin que tenga ningún grado de discapacidad. En Asturias pagará de impuesto 176.700 euros, solo por debajo de Extremadura (200.122 euros) y Aragón (177.706 euros). En la vecina Cantabria no pagaría nada.

Ovidio Zapico denuncia una "campaña de acoso y derribo contra una fiscalidad progresiva"

El consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Vivienda del Principado, Ovidio Zapico, denunció en su perfil de X (antes Twitter) una "campaña de acoso y derribo contra una fiscalidad progresiva que permita mantener los servicios públicos y avanzar en una sociedad de iguales". Las palabras de Zapico, coordinador de IU en Asturias, tienen como telón de fondo la defensa del impuesto de Sucesiones que el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, realizó en este diario el domingo y las reacciones. Zapico también aseguró que "quienes promueven estas campañas representan los intereses de las rentas altas y suponen el 1% de la población asturiana". "Solo pretenden hacer creer a la mayoría social que sus beneficios son también los nuestros. Pero es mentira", acusó.