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Fernando Menéndez Raxach | Presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón entre 2004 y 2011

“Madrid penaliza a El Musel por la pérdida de relevancia política de Asturias desde Areces”

“Mientras en Galicia ha habido unidad, aquí se ha ido a ver si te cargas al propio; ese es el principal lastre del Puerto en este momento”

Fernando Menéndez Rexach, ayer, en el Paseo de Vicente Álvarez Areces, con la playa de Poniente tras él y con el puerto de El Musel al fondo.

Fernando Menéndez Rexach, ayer, en el Paseo de Vicente Álvarez Areces, con la playa de Poniente tras él y con el puerto de El Musel al fondo. Juan Plaza

Fernando Menéndez Rexach fue presidente de El Musel entre mayo de 2004 y julio de 2011, ejecutándose bajo su mandato la obra de ampliación. Él y el exdirector del Puerto, José Luis Díaz Rato, han salido limpios de polvo y paja del la fiscalización abierta por el Tribunal de Cuentas sobre la obra, en la que les reclamaban 135 millones de euros por los sobrecostes. El Tribunal Supremo acaba de decretar la firmeza de la sentencia que considera que no hubo perjuicio a las arcas públicas. Salvan así la primera bola de partido. Aún tienen pendiente un juicio en la Audiencia Nacional. Rexach considera que el desenlace en el Tribunal de Cuentas limpia “la sombra de la sospecha” no sólo sobre ellos, sino también sobre “el Principado, Ayuntamiento, el Consejo del Puerto, las empresas contratistas y la Autoridad Portuaria a la que se ha causado un perjuicio en el sentido de que quien se planteara invertir pudiera decidir no hacerlo”.

–¿Cambiaría algo su gestión?

–Es muy difícil, porque todo lo que se hizo estaba avalado por la IGAE y por la Abogacía del Estado. Y España así lo reconoció y lo defendió ante la UE. Eso cambia a partir de 2014 cuando aparece el informe de la Oficina Antifraude de la Unión Europea (OLAF), que ha quedado demostrado en el Tribunal de Cuentas su falta de rigor. En el anteproyecto (del informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas) se toman párrafos enteros del informe de la OLAF dándolos por válidos, en el informe definitivo apenas aparecen y en ninguna de las sentencias se hace luego mención al de la OLAF, ni la propia Abogacía del Estado ni la propia Fiscalía hablan del mismo: Ha quedado olvidado y falto de valor en cuanto a elemento de prueba.

–¿No cree que les habría evitado problemas el haber tramitado el modificado de la obra antes de empezar a pagar sobrecostes, aunque hubiera provocado revuelo político?

–Eran certificaciones a cuenta. Los pagos los autorizó el Consejo.

–Sí, pero a posteriori.

–El problema era encontrar el dinero. España incluyó en 2008 una petición a la UE de un porcentaje similar al que tenía la obra principal en los fondos de cohesión, para facilitar esa financiación del modificado. Las denuncias de Andecha Astur y de IU en Europa lo paralizó.

–Dice IU, pero fue Equo.

–Sí, Los Verdes, que estaban coaligados con IU. Luego entraron en el gobierno de Areces, pero no retiraron la denuncia. Yo hablé alguna vez de ello con IU, y me dijeron que no retiraban la denuncia porque era un tema de Los Verdes, que si la hubieran presentado ellos, que sí la hubieran retirado. Fue eso lo que dificultó la financiación. ¿Si se hubiera tramitado antes? Creo que hubieran surgido otros problemas, así que no me mortifico.

–¿Las constructoras jugaron al trile con el Puerto? Lo digo por los ensayos técnicos con las obras ya adjudicadas.

–Se hicieron unos ensayos previos suficientes para preparar la oferta y luego se hacen unos con mayor precisión. Eso es normal. Hicieron una oferta ajustada y una ejecución modélica.

–Pero plantearon cambiar el proyecto desde el principio.

–Desde antes de empezar la obra. Querían poner cajones verticales en la parte curva, a lo que dijimos que no, porque entre otras cosas suponía modificar la declaración de impacto ambiental.

“Areces iba cada dos por tres a Bruselas para que no se creyesen la milonga de las denuncias”

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–Dice que los problemas judiciales pueden retraer inversiones en el Puerto, pero ya hay una anunciada de 72 millones de euros para valorizar plásticos.

–Lo digo como posibilidad. Si vas a invertir miras dónde hay problema y dónde no. El Puerto tiene un gran potencial. Tenemos una regasificadora acabada desde hace diez años que no ha empezado a funcionar, y la del Ferrol está funcionando con problemas parecidos. ¿Por qué? Yo creo que la diferencia es la unidad que ha habido en Galicia de todas las fuerzas políticas, sociales y económicas con los proyectos portuarios, que contrasta con la situación de aquí. En Asturias vino el Secretario de Estado de Medio Ambiente y dijo que la declaración ambiental estaría en el primer trimestre. Estamos en abril y nadie dice nada.

–Hay un exceso de capacidad de regasificación en España y las empresas gasistas ya estudian cómo reconvertirse al hidrógeno.

–Pero la regasificadora ya está construida. ¿Por qué no está funcionando? Yo creo que es importante el respaldo. Me explico. En Galicia todos los grupos políticos aprobaron que se condone la deuda del Puerto de La Coruña. Se convoca una reunión y van el presidente de Puertos del Estado y la presidenta de Adif para resolver el tema y por el acceso ferroviario de 140 millones de euros. Dicen que no ha habido acuerdo para condonar su deuda; son muy listos, el acuerdo es que se empiece a amortizar a final de la década de 2030. ¿Por qué no se le da el mismo trato a Gijón?

–¿A qué lo atribuye?

–En La Coruña hay unidad, aquí no. Si la sociedad está dividida, si te denuncian los propios grupos políticos del país... Aquí se ha ido contra la razón, a ver si te cargas al propio. Ese es el principal lastre en este momento. La autopista del mar deja de funcionar en Gijón, la de Vigo se la adjudican al grupo Suardíaz sin haberse presentado al concurso y aquí nadie dice nada. ¿Imagina si hubiera pasado al revés? Al mismo tiempo hay una actuación de Puertos del Estado que penaliza a Gijón. ¿Por qué?

–Respóndase.

–Porque Asturias ha ido perdiendo relevancia política internacional, no sé si nacional. Cuando estaba Vicente Álvarez Areces de presidente del Principado vinieron tres comisarios europeos al Puerto. Ahora tienes un menor peso y además la falta de acuerdo hace más fácil que tengan ese tipo de comportamiento discriminatorio.

–¿El impulso de Areces fue clave para la obra?

–Sin duda.

–¿En qué se notó?

–En la consecución de las ayudas, en sacar el proyecto adelante. A todo lo largo del proceso, las dificultades que hubo con las denuncias, él estaba en Bruselas cada dos por tres hablando con los comisarios de turno para indicar cuál era la situación, por eso les decía que vinieran para que vieran cómo era la realidad de las cosas, que no era la milonga que se contaba.

–¿Ese papel no le hubiera correspondido a Madrid?

–Él iba a Bruselas también por otras cuestiones como ayudas de innovación o política agrícola.

–¿Y el Ministerio?

–Apoyaba totalmente.

–¿Siguieron esos apoyos?

–Cambia totalmente en 2014 con el informe de la OLAF, con lo que dan un paso atrás, con lo que los que vienen detrás en el mejor de los casos se ponen de perfil.

–¿Quienes?

–La sociedad en general. En el parlamento asturiano, Fernando Lastra, cuando era consejero de Infraestructuras, dijo que estaba todo bien. Ahora, no he oído tal, si no que “el Principado no es responsable de la tramitación administrativa”. Cuando estaba Paz Fernández Felgueroso en el Ayuntamiento, había respaldo. Ahora, con Ana González, no lo sé; ni sí, ni no. Oiga, que el Puerto es el mayor activo que tiene Asturias. Si se hubieran hecho los accesos, a lo mejor Amazon estaría en la Zalia, no en Bobes. Y el convenio para los accesos a El Musel se firmó en 2005 y no se ha acabado ninguno. Ahora dicen que se va a hacer uno de dos kilómetros sólo para el tráfico portuario por 160 millones de euros. Seamos realistas, ¿si no se hizo el proyecto que iba a ser para tráfico general, con mucho más volumen, y que costaba menos, cómo me puedo creer que se va a hacer este? Los proyectos que había eran bastante asequibles. Lo que hace falta es la voluntad de querer hacer y el respaldo de ese querer hacer. Asturias somos una comunidad pequeña. Sólo cabe apoyarnos para sacar los temas adelante, no pegarnos garrotazos.

“Los accesos al Puerto eran asequibles, lo que hace falta es voluntad de hacer y respaldo”

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–Más que a la ampliación de El Musel, las críticas políticas fueron a la gestión de la obra.

–Si no apoya la gestión dígame qué cambiaría. Ahora que tenemos esa infraestructura, vamos a aprovecharla y a apoyar todos tras haber pasado ya una etapa de siete años en el Tribunal de Cuentas, sabiendo que no hay perjuicio económico con la obra.

–¿Echó en falta la llamada de alguien para felicitarle?

–Los amigos no ha fallado ninguno, conocidos, eso es otra cosa.

–¿Se sienten apoyados por la Autoridad Portuaria?

–En toda la fase del Tribunal de Cuentas presentó alegaciones rebatiendo punto por punto el informe de la OLAF.

–¿Se coordinaron usted y Díaz Rato con el Puerto?

–Los abogados.

–¿Que opina de que José Luis Barettino haya pasado de director de El Musel al ostracismo?

–Creo que es una pérdida que una persona con su capacidad esté ahí con una actividad baja.

–Ha aludido al Gobierno del Principado y a la Alcaldesa. ¿Qué les pediría?

–Un respaldo al Puerto, no ya a las personas. Respaldo, no silencio. Es lamentable. ¿Ha oído a alguien últimamente hablar de las ventajas de tener un Puerto como este? No ha habido menoscabo de fondos públicos y se ha hecho una gestión adecuada; ahora ya se puede sacar pecho, ¿no?

–Las térmicas cierran, Arcelor estudia eliminar un horno alto para poner uno eléctrico...

–Bueno, pues tendrás que adaptarte a las circunstancias.

–¿Cómo? Porque el Puerto se amplió planteando que iba a crecer el tráfico de minerales.

–Cuando el Puerto se amplía, está concesionado el 91% del suelo. Por eso había que ampliar.

–Se dijo que la obra era necesaria para Arcelor, que desechó trasladar la terminal de minerales a la ampliación.

–Los responsables de logística del grupo Arcelor dijeron que no estaban interesados en gestionar una terminal, que si un operador se metía ahí, pues que bienvenido. ¿Qué proyectos ahora para la ampliación? No lo sé, porque llevo diez años fuera, pero lo que es seguro que no habría ningún proyecto sin la ampliación.

“Fernando Lastra dijo que estaba todo bien, ahora no he oído tal. Y la Alcaldesa, no sé; ni sí, ni no”

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–¿Fue factible en algún momento trasladar Ebhisa a la ampliación, porque el informe que pagó Arcelor cifraba el coste de la nueva terminal entre 150 y 200 millones de euros?

–Era un coste grande y parece que su decisión ha sido razonable. La Ebhi está ahí y sigue funcionando. Pero ya veremos, una obra portuaria se hace con vistas a 80 o 100 años. A mí eso no me preocupa, me preocuparía si tuviéramos una situación como el puerto de La Coruña, que no puede pagar. Pero El Musel tiene las cuentas saneadas y todavía no ha cobrado la liquidación de la obra de los fondos de cohesión, 49 millones de euros. Si eso se consigue y quitar la espada de damocles de tener que devolver 199 millones de euros, como propone la OLAF, sería un punto.

–En el fraude del lino los tribunales españoles absolvieron y la UE revocó igualmente las subvenciones haciendo caso a la OLAF. ¿Teme que ocurra igual?

–El Tribunal de Cuentas Europea ya auditó el modificado diciendo que no había problemas, o sea, que no es sólo el Tribunal de Cuentas español. Y la desimputación de José María Alcoba (jefe de la Abogacía del Estado en Asturias) por la sala de apelaciones de la Audiencia Nacional dice que todos los temas jurídicos están absolutamente correctos. Y José María Alcoba fue el que redactó siete u ocho informes específicos defendiendo la coherencia con el derecho comunitario de lo que se había hecho.

–Los rellenos se hicieron fundamentalmente con dragados de arena y hay quien sostiene que eso ha pasado factura a la playa.

–No creo que la ampliación provoque la falta de arena, es más el propio dique protege la playa de San Lorenzo de los temporales.

–El informe del Incar apunta al Puerto como origen del carbón en la playa.

–No creo que sea para el Puerto un problema para un tratamiento similar al de otros sitios que tienen condiciones parecidas.

–¿Tiene sentido la Zalia con tanto espacio libre en el propio Puerto?

–Creo que la Zalia acabará saliendo adelante cuando esté en condiciones de venderse ese suelo.

–También plantearon una terminal para barcos de contenedores transoceánicos en la ampliación. ¿No era apuntar muy alto?

–Teníamos un acuerdo con el puerto chino de Ningbo para meter tráficos de contenedores en la ampliación, porque los megabarcos cada vez tienen más problema para remontar a los puertos fluviales, como Rotterdam, Hamburgo o Amberes. Ese tema se planteó, hasta que quien entonces presidía Puertos del Estado en un viaje que hizo a China les dijo que el interlocutor para el tema de contenedores era la nueva terminal de Ferrol. Por eso digo que con unidad política consigues mucho más.

–¿Dice que El Musel podía competir con los puertos europeos que ha citado?

–No. La idea era que esos grandes barcos alijaran en Gijón, con lo que ya tendrían un calado suficiente para entrar en el puerto principal.

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