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Giro radical en uno de los principales equipamientos culturales de la ciudad

Cultura elegirá por concurso público al responsable del Centro de Arte

La oposición exige transparencia en la gestión del espacio tras la marcha de la gerente y la directora

La fachada de Laboral Centro de Arte, ayer por la tarde.

La fachada de Laboral Centro de Arte, ayer por la tarde.

El relevo en la cúpula directiva de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial debería ser aprovechada para implantar un cambio en el modelo de gestión de una entidad que tiene que regirse con mayor trasparencia. Así se resume la valoración que hace la oposición municipal de la decisión de la consejería de Cultura, adelantada ayer por LA NUEVA ESPAÑA, de no renovar los contratos de la directora gerente, Lucía García, y de la directora de actividades, Karin Ohlenschläger. Ambas declinaron hacer declaraciones al respecto.

Fuentes del departamento que dirige Berta Piñán sí que confirmaron que las dos direcciones se van a fusionar en un único puesto y que, tal y como reclama la delegación territorial del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), la selección se hará por concurso público. Aunque el exedil gijonés Alberto Ferrao se perfila como la persona que va a pilotar este proceso de renovación, en su recién estrenada condición de coordinador del servicio de Promoción Cultural del Principado, los portavoces de Cultura subrayan que la plaza no se va a cubrir provisionalmente.

Ya en el ámbito municipal, el portavoz de Ciudadanos (Cs), José Carlos Fernández Sarasola, destacó ayer que la operación de relevo “se gestó en el oscurantismo más absoluto” y “sin informar de cuáles son los planes de la Consejería para con una institución tan importante en el entramado cultural de Gijón”. En cuanto a la labor que pueda desarrollar Ferrao, Sarasola indicó que “hay muchas lecturas que, por el momento y por prudencia, preferimos no hacer”.

Jesús Martínez Salvador, portavoz de Foro, advirtió de que “si no se le da un giro copernicano”, Laboral Centro de Arte “no tendrá futuro”. “No es asumible, y menos en la crisis actual provocada por la pandemia, que, desde el Consistorio gijonés, desde el bolsillo de todos los ciudadanos, le estemos aportando al año 300.000 euros que iban destinados a reducir deuda”, añadió Martínez Salvador, a la espera de que “los cambios en la cúpula ejecutiva vayan acompañados por un giro radical en su modelo de gestión”.

“Proyecto incierto”

Por su lado, Laura Tuero, de Podemos-Equo, indicó que “lo que podría ser un gran proyecto cultural se ha convertido en un proyecto incierto y a la deriva, que no sabemos si PSOE tiene interés alguno en mantener”. A su juicio, Laboral Centro de Arte “ha de ser un proyecto con retorno a la sociedad gijonesa y de Asturias, donde la transparencia y la sostenibilidad estén garantizadas, pero el gobierno socialista no ha tenido nunca ni claridad ni transparencia”. “El Ayuntamiento de Gijón lleva aportando dinero durante años y quisiéramos saber para qué ha servido exactamente”, concluyó Tuero.

“Necesitamos capacidad de gestión y transparencia, tanto en los proyectos culturales como para la dinamización de la economía”, señaló, por su parte, el portavoz del PP, Alberto López-Asenjo. “Confió en que estos cambios no sean sólo una nueva maniobra de distracción para no abrir el verdadero debate sobre política cultural”, añadió el dirigente popular, que también expresó su “preocupación” por la “falta de orientación y el escaso interés sobre el Xacobeo”.

Para Eladio de la Concha, portavoz de Vox, “no basta sólo con la sustitución anunciada en la cúpula de la directiva. Tiene que venir acompañada de un cambio radical en la concepción y funcionamiento de la entidad, porque las actividades que se han llevado a cabo hasta ahora no han despertado el suficiente interés en la ciudadanía como para pagar la entrada”. A su juicio, “resulta necesario replantearse seriamente si es necesario continuar con el funcionamiento de una entidad que parece encaminada a convertirse en otro chiringuito socialista, que no aporta ningún beneficio ni cultural ni social, dado el número de visitantes, y que arrastra deudas que pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos”.

Desde la delegación territorial del Instituto de Arte Contemporáneo no sólo exigen que el nuevo puesto salga de un concurso público, sino que también se pide la continuidad del centro. “Aunque lastrado por sus excesos iniciales, resulta imprescindible para el desarrollo del arte contemporáneo en Asturias en sus cuatro facetas de investigación, educación, producción y difusión”, subraya el IAC en un comunicado, en el que se valora un “reconocimiento nacional e internacional” que “constituye un capital cultural y social que no se puede despilfarrar tras catorce años de funcionamiento”.

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