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Un plan para el arbolado fijará las medidas a 20 años sobre los 36.160 árboles municipales

Crear un inventario digital es la base para el desarrollo de todas las acciones de poda y control de los ejemplares en el casco urbano

Tilos en el paseo de Begoña.

Tilos en el paseo de Begoña. Julián Rus

Un plan de gestión integral del arbolado que determine todo los elementos para el cuidado y actuación sobre los 36.160 árboles de titularidad municipal que hay en el casco urbano de la ciudad. En ese plan está trabajando el Ayuntamiento de Gijón a través de su servicio de parques y jardines, según explicó el concejal de Obras Públicas y Mantenimiento y presidente de Emulsa, el socialista Olmo Ron, a preguntas del portavoz de Ciudadanos, José Carlos Fernández Sarasola. Se trataría de un documento que defina el modelo de gestión, las estrategias a seguir y los objetivos a conseguir a veinte años vista.

Uno de los pilares para el desarrollo de ese plan de futuro y las actuaciones de presente, como las podas, es el inventario municipal, que desde hace cinco años se organiza en archivos digitales georreferenciados. El inventario de arbolado se organiza en tres grupos: arbolado viario con 7.535 ejemplares ubicados en alcorques en calles del casco urbano, el arbolado en zona verde compuesto por 25.894 ejemplares ubicados en parques, jardines y zonas verdes de ámbito urbano y el arbolado en viario verde con 2.731 ejemplares que están en medianas o alineaciones asociadas a viales.

¿Forma de poda? El arbolado viario recibe un tratamiento denominado poda periódica o geométrica que se repite en periodos anuales, bianuales o como máximo trianuales. Este sistema de gestión consume el 80% de los recursos de los servicios municipales para este tipo de mantenimiento para llegar solo al 20% de todos los árboles contabilizados. Algo similar se hace con el denominado arbolado en viario verde. El arbolado en zona verde, el 75% del total, se gestiona, “en la medida de lo posible” en porte natural dejando que crezca en formas libres o semilibres.

El inventario es el paso indispensable para la elaboración de planes de riesgo, riego y tratamiento fitosanitarios; además de estudios estadísticos, de viabilidad genética y de cálculo de beneficios ecosistémicos que conformarán ese gran plan de gestión del arbolado.

En cuanto a la campaña de podas incluye únicamente los ejemplares en poda periódica y se organiza por especies, empezando en el mes de septiembre y acabando en agosto. Siempre se inicia con la atención a los ejemplares de aligustre de Japón, que es de los de mayor implantación en las calles más antiguas de Gijón porque era muy habitual plantarlo en la década de los ochenta del siglo pasado. No se suele plantar en calles nuevas pero, aun así, hay alrededor de 1.700 ejemplares. Aunque la especie con más implantación en Gijón es el tilo, con 2.413 ejemplares.

El plan de poda municipal llega también a las unidades de acer, celtis, pyrus, prunus, carpe, laurel, encina y magnolia, con algunos ejemplares en la calle Corrida de gran porte y especialmente sensibles para el personal de parques y jardines del Ayuntamiento. Y, paralelamente, también se lleva a cabo una programación anual de atención a las palmeras. Los árboles en Gijón ayudan a eliminar 441,5 kilos de contaminación atmosférica cada año.

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