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El paseo de Poniente, a punto para recibir el nombre de Areces

Los impulsores del plan para dar el nombre del exalcalde a la explanada ultiman el acto: "Se merecía un gesto a la altura"

Paseo de Poniente.

El paseo de Poniente pasará a llamarse oficialmente desde este sábado paseo del alcalde Vicente Álvarez Areces. Y los impulsores de este homenaje póstumo al político gijonés están cada vez más convencidos de que la ubicación es "inmejorable". Recuerda Carmen Moreno, gerente de la Unión de Comerciantes, que cuando Areces llegó al gobierno gijonés en 1987 esta parte de la ciudad era "prácticamente un estercolero" que ella trataba de evitar a toda costa. A su juicio, el impulso a la zona –un empeño personal de Areces, que creía que el entorno de Poniente tenía potencial como espacio público– fue para Gijón "el primer intento de mirar al mar más allá de San Lorenzo" y, de paso, uno de los grandes impulsos turísticos a la ciudad en las últimas décadas. El socialista, de quien los organizadores de este homenaje destacan "su gran capacidad de diálogo" y su "esfuerzo por lograr siempre el consenso", será homenajeado por fin, tras los retrasos por la pandemia, a las 12.00 horas del sábado, y a donde acudirán el presidente Adrián Barbón y la alcaldesa Ana González.

Moreno conoció a Vicente Álvarez Areces cuando ella era concejala del extinto Centro Democrático y Social (CDS), e incluso desde la oposición no pudo evitar cogerle cariño a un regidor que parecía "contagiar las ganas por hacer cosas". "Tini se merece este reconocimiento y la ciudad también merece recordarle especialmente ahora: él demostró cómo hacer las cosas en política sin conflicto, o con el mínimo posible".

Ramón Gallego, histórico profesional del mundo del arbitraje y el balonmano, fue otro de quienes apoyaron este homenaje. "Mi relación con él fue principalmente deportiva, pero vi cómo siempre estuvo dispuesto a reconocer el mérito de cualquier deportista, incluso los no profesionales, y recuerdo que siempre me decía que se sentía muy orgulloso de que difundiésemos el nombre de Gijón y de Asturias por todo el mundo", agradece. Ese respeto por el político le hizo incluso seguir, durante un tiempo, sus pasos. "Por él fui concejal cuatro años, lo hice porque me lo pidió. Lo que yo sentía por Tini era pura admiración. Se merecía un homenaje a la altura", asegura.

Isabel Viña, defensora universitaria de la Universidad de Oviedo, por último, conoció a Areces cuando ella era vicerrectora y él, presidente. Solían coincidir en la inauguración de nuevos espacios y ella solía ser la encargada de hacerle el "tour" de estreno. Y acabaron haciéndose amigos: "Si algo tenía Tini es que en cuanto te viese un par de veces y te ubicase, ya entrabas en su círculo. Era un alcalde de los de verdad, de los que pisan la calle y se acercaba a la gente, y sé que él aún tenía muchas cosas que decir y que hacer. Su fallecimiento fue una pena. Y la recompensa llega ahora, tarde, lo sabemos, pero llega. Era necesario".

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