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El lastre de Emtusa: los ingresos por sus tarifas solo cubren el 40% de sus gastos

La empresa calcula 10,1 millones por sus servicios si el Estado prorroga los actuales precios rebajados y necesitará 12 millones del Ayuntamiento

Autobuses a su salida del Hospital de Cabueñes, en una imagen de archivo. PABLO SOLARES

El refranero popular dice que, a perro flaco, todo son pulgas. La Empresa Municipal de Transportes Urbanos (Emtusa) es la única entidad del Grupo Ayuntamiento que no ha conseguido ver aprobado su proyecto presupuestario para el año que viene en su consejo de administración. A votación se presentaron unas cuentas que alcanzan los 25,9 millones. El no de parte de la oposición política en la Corporación y de la representación sindical fue clave en el rechazo al presupuesto presentado por la gerencia de la empresa.

Aunque de menor trascendencia que algunos otros de sus problemas, éste no a los presupuestos es una piedrecita más en el tortuoso camino que lleva recorriendo Emtusa desde que se cruzó en 2020 con el covid. Aún sin recuperarse del más que negativo impacto sobre sus viajeros, y por tanto sobre sus ingresos, de la crisis sanitaria; Emtusa ha tenido que enfrentarse a la subida del precio del combustible y a una recuperación de la demanda más lenta de lo esperado. La recuperación ronda el 90% de la demanda de 2019.

Es al Ayuntamiento, como socio único, a quien le toca cubrir las pérdidas de Emtusa, que no son pocas. Este año 3,5 millones que se han tenido que cubrir con dos aportaciones extraordinarias. Y las arcas municipales no están para muchas alegrías. De hecho, la dificultad de cuadrar ingresos y gastos hace que, llegados a mediados de diciembre, aún no se haya presentado el proyecto de presupuesto del Ayuntamiento para 2023. En el fallido proyecto presupuestario de Emtusa la aportación del Ayuntamiento para gasto corriente era de 12 millones. Una necesidad que es real: con o sin presupuesto aprobado. A ello se unía la compensación a recibir del gobierno de España si se mantiene a lo largo de 2023, como se espera, esa reducción del 30% en los viajes con tarjeta o bono que se decretó el pasado septiembre con fecha inicial de finalización este 31 de diciembre.

Las aportaciones del Ayuntamiento y los pagos que hacen los usuarios al subirse al autobús son las vías de ingresos de Emtusa. Un elemento importante a tener en cuenta es el denominado índice de cobertura, que es el porcentaje de gastos que se cubren con los ingresos que genera Emtusa sin tener en cuenta las aportaciones municipales. Los ingresos tarifarios previstos para 2023 solo cubren el 39,2% del total de los gastos.

Es el mejor porcentaje desde la crisis del covid –en 2020 ese índice de cobertura fue de solo el 30%– pero son casi veinte puntos por debajo del 56,29% del año 2019, el último año de la vieja normalidad y al que se aspira a volver. Los expertos fijan en el 50% el porcentaje del que no conviene bajar para evitar problemas.

El descenso es muy acusado si la comparativa se hace solo con los ingresos tarifarios, pero tampoco mejora si se hace con los ingresos totales, que incorporan la publicidad. En 2019 ese índice de cobertura estaba en un 61,8%, que se desplomó al 31,8% en 2020 para remontar hasta la previsión del 42,3% del año que viene.

Hay que recordar que la gran mayoría de los usuarios de Emtusa –los que usan abonos o pagan con tarjeta– viajan bonificados. El billete ordinario cuesta 1,50 euros mientras el bono bus empezó el año costando 0,75 y, tras la rebaja estatal, está en 0,53. Si se usa el bono joven o el bono para mayores esos viajes pasaron de 0,70 a 0,49 euros. La previsión con la que trabaja Emtusa es que el gobierno central prorrogue esa reducción en los títulos multiviaje y se lo compense con 2,4 millones. Con todo ello, el cálculo en el borrador para el año que viene es que los ingresos por prestación de servicios alcancen los 10,1 millones, sobre los 25,9 del presupuesto.

¿Y los gastos? Los gastos de personal suman 17,4 millones en una plantilla con 347 trabajadores. El otro gasto fundamental es el aprovisionamiento de combustible. Emtusa elaboró el presupuesto de este año estimando el precio del diésel en 0,91 euros el litro. Ahora la media está en 1,39 con picos de hasta los 1,70 euros y la previsión de que nada va a bajar por ahora. Así que el nuevo presupuesto se hace calculando el precio del litro en 1,45 euros para 5.300.000 kilómetros a recorrer el año que viene. Todos los gastos de aprovisionamientos suman 4,7 millones.

Otro problema de Emtusa, que diseña ahora mismo un cambio radical en su red de líneas, es la antigüedad de su flota de autobuses. La empresa habla de situación crítica en lo que tiene que ver con 16 de sus 20 articulados, con más de diez años de antigüedad y por eso se plantea para el año que viene incorporar varios autobuses eléctricos. Pero hay un pero y no es pequeño. Esos nuevos autobuses dependen de unos fondos europeos que, a día de hoy, Gijón no tiene consignados a su nombre.

Las claves

Total de gastos. Aunque el presupuesto no fue aprobado el cálculo realizado en Emtusa para el año que viene habla de unos gastos totales de 25.891.800 euros. 

Ingresos totales. Se estiman en 10.951.800 euros. Eso supone que el índice de cobertura sobre el total de gastos es del 42,30%. La referencia en 2019 era 61,8%.

Ingresos tarifarios. El cálculo es mantener las tarifas actuales lo que supondría unos ingresos de 10.161.800 euros. Así que el índice de cobertura se queda en el 39,25%.

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