El verano más fresco está en Casa Ataulfo
El estío convierte en obligación visitar el conocido establecimiento gijonés
Salpicón de marisco.
A.A.
El verano es una bendición para Gijón. Locales y visitantes salen a la calle y disfrutan de los encantos de la ciudad, de su ambiente, de su patrimonio y, cómo no, también de su gastronomía. Uno de los indispensables de la misma es Casa Ataulfo, considerado un templo de los fogones gijoneses.
Botella de «Sed de PKDO».
Especialista en pescados y mariscos "como tienen que ser", en la popular casa de comidas se saborean actualmente todas aquellas elaboraciones que casan a la perfección con el estío. El salpicón de marisco es una de las especialidades del lugar. La lubina, la chopa, el rubiel, el besugo o el virrey... todos ellos cocinados a la espalda —aunque también al horno si se desea— son pescados que triunfan en verano, al igual que, con respecto a los mariscos, las almejas a la marinera o las navajas y los berberechos a la plancha. Los "chipis" de potera y el bonito, ambos propios del verano, tampoco faltan en la lista de recomendaciones.
Frescos y ligeros, fáciles de compartir y, además, maridan a la perfección con la bebida de Asturias. La sidra —JR de etiqueta verde y Sed de PKDO—, en Casa Ataulfo, se escancia como manda la tradición. No podía ser de otra manera.