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Isabel Menéndez Benavente

Tormenta de ideas

Isabel Menéndez Benavente

Nosotros como Estonia

Dos realidades educativas distintas

Leo con cierto estupor que Estonia se ha convertido educacionalmente hablando, en la nueva Finlandia. Los que nos dedicamos a la educación, o al menos lo intentamos en nuestras clínicas, poníamos la atención en aquel país helado que era Finlandia en el que los niños disfrutaban y por lo tanto aprendían, de forma totalmente distinta a cómo lo hacíamos aquí. Pues resulta que ahora quien saca la cabeza en el informe Pisa y se lleva la medalla es Estonia. Y claro, es entonces cuando me quedo ojiplática. Un país como ese que desde 1997 se dio cuenta que la máxima para el aprendizaje no sólo es dar información, sino hacer que los alumnos se diviertan con ella y siempre con la vista y las leyes educativas puestas en el futuro.

En España, sin embargo, la vista está puesta en ver quien saca una ley educativa diferente a su antecesor en el gobierno de manera que vuelven locos a profesores y alumnos porque lo único que interesa es hacer la puñeta al anterior. Y nos encontramos con que nuestros alumnos se piran del colegio, ni siquiera acaban la ESO, repetían hasta un 28% (ahora van a seguir pasando sin tener asignaturas aprobadas) mientras que en Estonia (que sí se repite) solo lo hacen el 2%. Aquí, ya ven, se legisla para silbar y hacer que nuestros hijos vayan pasando de curso, caiga quien caiga, para que parezca (ji ji) que son excelentes estudiantes, aunque luego no puedan acceder a ninguna carrera ni profesión porque no saben lo más elemental, pero promocionar, promocionarán. En vez de eliminar las repeticiones, podían dotar a la educación de recursos como en Letonia, país diminuto con poco presupuesto. El quid de la cuestión es que saben aprovechar ese presupuesto. Aprenden a programar con 7 años, están totalmente digitalizados, lo cual no es el futuro evidentemente, es el presenta. Trabajan con realidad virtual de manera que en Historia, por ejemplo, los niños pueden entrar dentro de una pirámide o en Geografía, recorrer un país. El aprendizaje, por tanto, es total. En fin, igualito que aquí, que los acribillamos a deberes, a exámenes, y a memorizar cual papagayos cosas que luego olvidan al segundo siguiente.

Siempre me pregunto algo. Nuestros dirigentes, ¿por qué no copian los métodos de aquellos que están haciéndolo superbién? Lo pensé durante la pandemia, y lo pienso ahora cuando veo esta noticia. ¿Por qué no mandan a alguien a estudiar su sistema educativo? Ay, no, claro. Aquí mandamos a los compis de miembros del gobierno a estudiar como lo están haciendo en Venezuela… y así nos va.

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