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Las razones de los atascos: la mitad de los vecinos de Vallobín sale a diario del barrio

Buena parte de los habitantes de las zonas del oeste de la ciudad (La Florida, Las Campas o Ciudad Naranco) viajan cada día a Siero o Llanera

Atascos en Nicolás Soria. Irma Collín

Cada día, los barrios de Vallobín, La Florida y Las Campas se quedan medio vacíos. Y no es una forma de hablar. Es literal. Más del 55% de la población de estas zonas del oeste de Oviedo abandonan sus casas cada día para irse a otros barrios de la capital o a otros municipios, por norma general cercanos. Generalmente, a Siero o Llanera. Lo hacen por motivos de lo más diversos, para ir a trabajar, para llevar a los niños al colegio, para ir al médico… Pero se mueven. Lo hacen también por varias vías, caminando, en autobús, en coche o en tren… Pero lo hacen. No es el único barrio que queda “medio vacío” cada día. De Ciudad Naranco, sale el 38% de la población y de La Argañosa y La Ería, un 41,18%. Un porcentaje muy similar. Casi calcado. Aunque, buena parte de esos trayectos, señalan los expertos, se hacen en el vehículo privado. Por comodidad. De ahí los continuos atascos en Oviedo.

El entorno del HUCA y el centro son los grandes receptores de visitantes

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Todo esto provoca que en el oeste y el norte de la ciudad se hayan creado dos tapones en los que coinciden muchos de estos vecinos tratando de llegar a su destino. Sea cual sea. Son el paso de Nicolás Soria, donde desde hace un tiempo se trabaja en su ampliación. En dotarlo de más capacidad de evacuación. Y, a solo unos pocos de metros, la glorieta de Luis Oliver donde confluyen muchos de los que necesitan salir de estas zonas de la capital, bien sea para ir hacia otros barrios de la ciudad o para tomar la autopista AS-II, también conocida como la de la industria, que conecta Oviedo con las principales áreas de producción del centro de la región, del área metropolitana. Como el parque tecnológico de Asturias, el polígono de Asipo o el de Silvota, ambos en Llanera, así como muchas zonas industriales de Siero. Una vía de evacuación, la de la autopista industrial, por la que cada día transitan 36.000 vehículos, pero que tienen complicado el acceso. Al menos desde Oviedo.

Los porcentajes de esta movilidad entre barrios y entre los municipios más cercanos de los vecinos de la ciudad refuerzan los argumentos de los que están a favor de la Ronda Norte, pero también de los que están en contra.

Los primeros ven en esta vía de escape una forma de desatascar esos puntos negros de tráfico de la ciudad. Los segundos, por su parte, apuestan por fomentar otras vías de movilidad alternativas, como el transporte público. Poco explorado hasta el momento. Y eso que Renfe inauguró hace un tiempo un apeaderdo cerca de las áreas industriales, muy cercano a Lugo de Llanera. Pero la descongestión en Oviedo ni se notó.

Los datos sobre la movilidad de los barrios de Oviedo están publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que recogiendo las señales de telefonía móvil logra trazar cómo se mueve la población. Los investigadores excluyen del análisis los teléfonos con numeración extranjera para que el movimiento de los turistas no acabe por contaminar la muestra.

Gijón no está entre los destinos diarios más habituales de los vecinos de Oviedo

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Y el estudio de movilidad deja varias conclusiones curiosas. Por ejemplo, que los barrios del oeste de Oviedo (Vallobín, Las Campas, La Florida, y, en menor medida, Ciudad Naranco) son los grandes focos emisores. La mayor parte de los vecinos de esas zonas se mueve hacia otros barrios o hacia Siero y Llanera. Es llamativo, sin embargo, el escaso intercambio de población que hay con Gijón, que no ocupa ninguno de los primeros puestos entre los destinos predilectos de los habitantes de ninguno de los barrios de Oviedo.

Más datos. Parece que el poder de atracción del Hosptial Universitario Central de Asturias (HUCA) en la Cadellada es bastante potente, pero menos que otras zonas de la capital. Como curiosidad, el INE incluye al complejo hospitalario dentro de Teatinos. Al menos, sobre el papel, y durante el periodo analizado por el INE (varias semanas del mes de noviembre). El centro de Oviedo es el gran receptor de foráneos. Así en singular. Cada día entra a trabajar a la zona de Llamaquique mucha más población de la que tiene el barrio. Y es gracias al efecto de atracción de los edificios de las consejerías. Pasa algo muy similar, pero sin llegar a esas cifras, en el centro de la ciudad. Sin embargo, los habitantes del centro son más reaccios a moverse a las afueras o a salir de Oviedo. Hacen vida más cerca de sus casas.

Es llamativo también comprobar el comportamiento de los concejos limítrofes. Por ejemplo, solo el 22% de los habitantes del vecino Siero salen de su municipio y la mayoría de ellos van a Noreña, Gijón, Nava, La Corredoria y Teatinos. Probablemente, por culpa del HUCA. Los de Llanera se desplazan a Siero, Gijón, Corvera y, nuevamente, a los barrios más próximos al complejo hospitalario ovetense.

Como curiosidad, hay un puñado de habitantes del centro de Gijón que se desplazan cada día al barrio de Llamaquique. Mientras que los de las Cuencas, Mieres y Langreo, suelen desplazarse a la zona de Teatinos, al HUCA.

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