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El derrumbe de una terraza por las lluvias aplasta una academia de baile vacía en Oviedo

El incidente, de madrugada, pudo ser una tragedia, que se evitó al encontrarse el centro de danza cerrado en ese momento

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EN IMÁGENES: El derrumbe de una terraza por las lluvias aplasta una academia de baile vacía en Oviedo Irma Collín

A las siete de la madrugada, después de una noche de intensa lluvia, un estruendo despertó a medio vecindario en la calle Sacramento. La terraza interior del primer piso del número 16 colapsó y aplastó la academia de danza cuyo techo tenía debajo. Solo unas horas antes, varias chicas habían estado ensayando en una sala que ayer no era más que escombros. La tragedia rondó el barrio y solo lo intempestivo de la hora en que se produjo lo evitó.

Los restos de ladrillo cayeron al patio interior rodeado por varios inmuebles de las calles Sacramento, González Besada y Muñoz Degraín. Nada afectó a la vía pública. Los daños alcanzaron, además de a la terraza que se desplomó y a la academia de baile, al Vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad de Oviedo. Situado en González Besada, tiene un archivo que se prolonga hacia ese patio interior, al que alcanzó lateralmente. "Pese a la caída de parte del techo no tenemos daños graves dentro de la instalación", declaró el rector Ignacio Villaverde.

Consternada estaba la familia del primer piso del número 16. Muy conocidos en la ciudad, llevan cerca de cuatro décadas en esa vivienda. "Estamos en shock, hacemos mucho uso de la terraza, sobre todo en verano, preferimos no pensar en qué hubiese pasado si hubiese sido a cualquier otra hora del día, podría haber sido una gran tragedia y gracias a Dios los daños solo han sido materiales", contó uno de sus miembros, que pidió mantener el anonimato.

La academia, Lemarí Danza, es propiedad de Monchu Pereira, que ayer estaba impactado. Explica que han perdido una sala al completo, a la que ni siquiera se puede acceder por los escombros, y otras dos aulas están dañadas, con grietas en las paredes y con el suelo abombado y lleno de agua. "En agosto abrimos para ensayos puntuales; ayer mismo estuvieron unas chicas por la tarde bailando en la sala que ahora mismo está aplastada", contaba ayer sobre el terreno. Tiene pensado contactar con el Ayuntamiento y también con el Seminario Metropolitano para pedir ayuda en busca de un local donde pueda comenzar el curso.

Fueron muchos los vecinos que salieron a la calle a esas horas de la mañana ante tal estruendo. No solo de ese edificio. También enfrente, en González Besada 11, cuyas ventanas interiores dan a ese mismo patio interior. "Me despertó el ruido, abrí la ventana y había una polvareda tremenda", afirma una vecina. Desde su piso se puede ver en primer plano el destrozo: "Tenía esa terraza justo enfrente, veía todos los días a los vecinos ahí fuera, menos mal que fue a esa hora".

Irma Collín

La Policía Local y los Bomberos llegaron de inmediato al lugar. Finalmente, precintaron el garaje y la academia de danza. Los vecinos han podido permanecer en sus casas, pues la estructura del edificio no corre peligro.

El espacio perdido es propiedad de la comunidad, pero de uso y disfrute de los dueños del primero, el único piso desde el que hay acceso. "Todavía tenemos el susto en el cuerpo, nada hacía pensar que podía pasar esto, no hubo indicios previos de que podría caer", afirma el propietario del piso, que también agradece la rápida actuación de los bomberos y la policía: "En cuestión de minutos desde que les avisamos ya estaban aquí". La terraza está dividida en dos partes, y es la de más afuera la que se ha derrumbado, quedando otra todavía en pie a la que les han dicho que mejor no accedan por el momento. En los próximos días, técnicos y peritos tratarán a aclarar las causas del suceso.

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