Indignación en Oviedo por la demora del plan para el Cristo: "Es una inocentada"

IU acusa al Principado de ser "insensible con el Cristo y desleal con el Ayuntamiento"

Llamazares reclama al Gobierno regional que comparta información con el municipio y negocie un calendario con los vecinos

Dos guardias de seguridad, patrullando por el viejo HUCA en la tarde de ayer.

Dos guardias de seguridad, patrullando por el viejo HUCA en la tarde de ayer. / David Cabo

Chus Neira

Chus Neira

La comparecencia del consejero de Hacienda para informar sobre los plazos que maneja el Principado en relación a la transformación del viejo HUCA, en el barrio del Cristo, ha indignado a los socios de Barbón en el Gobierno regional. Al menos, a sus representantes en el municipio. Gaspar Llamazares, portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo, denunció ayer que las explicaciones de Guillermo Peláez, que fija para 2025 el inicio de la transformación del ámbito y suma hasta 21 meses para gestionar los derribos y para que estos se puedan ejecutar, son "una muestra total de falta de sensibilidad con el barrio y de deslealtad con el Ayuntamiento". 

La "sorpresa" de Llamazares ante el anuncio de los planes unilaterales del Principado se incrementa ante el hecho de que su grupo aprobó en el Pleno, hace una semana, una propuesta para que se creara un marco de colaboración entre administraciones relativo a la transformación de los terrenos del Cristo. Llamazares considera que todo lo referido al viejo hospital es "materia de responsabilidades compartidas, y tiene que haber lealtad institucional". "No puede haber una actitud al margen del Ayuntamiento y de los vecinos, ni esa dilación inaceptable".

Pese a que el Principado ya venía alertando de que los derribos se prolongarían en el tiempo, las explicaciones de Peláez en la Junta aclararon un calendario que sumará a una gestión de hasta nueve meses en la tramitación del expediente otros doce en la ejecución de las demoliciones. Para Llamazares, "no es aceptable tener otro año y medio por delante únicamente para el derribo ya previsto de los edificios". "No sabemos", añadió, "cuánto tiempo nos llevará tomar otro tipo de iniciativas en relación al campus o la reubicación de los edificios judiciales", en referencia al plan de Barbón, que pasa por reunificar los juzgados en Llamaquique una vez que las facultades ahora allí presentes puedan mudarse a los edificios de Maternidad, Silicosis o Consultas Externas en los terrenos del viejo HUCA.

Frente a "unas declaraciones inaceptables", Llamazares pidió que la actitud sea "el compromiso, la colaboración y un calendario cierto que despeje incógnitas que llevan décadas sobre el barrio del Cristo". Los vecinos, para el portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo, son uno de los elementos fundamentales en la operación, llamados a ser tenidos en cuenta. "No se les puede dar una respuesta burocrática de que tienen que esperar otros dos años por lo menos hasta que el espacio se ordene". Por contra, IU insiste en que hace falta un "planteamiento de conjunto, con corresponsabilidades, compartir información y ofrecer certezas en vez de incertidumbre". Aumentar los plazos, resumió, "supone más decepción y más deterioro".

Desde la plataforma vecinal SOS_Viejo Hospital, las declaraciones del consejero de Hacienda se escucharon "con la sensación de estar viviendo en un constante día de los Inocentes". En palabras de uno de sus portavoces, Nacio González, resulta incomprensible "que el Principado descubra ahora, después de diez años, que demoler los edificios es un proceso laborioso y complicado". González ironizó con las palabras del consejero Peláez y afirmó que el año pasado ya escucharon que la demolición iba a ser para finales de 2023._"Ahora empieza 2024 y salen con el mismo cantar, tal parece la misma grabación, con las mismas palabras pero cambiando la voz del responsable político que las dice".

Para los vecinos, el problema del Cristo es una cuestión de "voluntad política". "Cuando están en campaña todos pasan por el Truébano y dicen que va bien, pero lo que más pueden haber destinado a la parcela habrán sido 100.000 euros, menos de lo que gasta cualquier Consejería en folios e impresoras. ¿Cómo es posible que nos quieran convencer de que es un proyecto estratégico para ellos si ni tan siquiera son capaces de tirar unos edificios?", se preguntó.