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Vicente A. Montes Álvarez

Buena voluntad

Sobre la polémica "Cáritas Carbayín-Valdesoto" y cómo hacer bien las cosas

Como voluntario en Cáritas, y como sierense, me siento incómodo por la polémica que está en los medios con “Cáritas Carbayín-Valdesoto”.

Parece que dos personas que pertenecieron al voluntariado de dicha entidad, por sus desacuerdos con el sacerdote que realiza la función de responsable, han decidido hacer una “ONG paralela”. Por lo que conozco del asunto le han sobrado argumentos a don Sergio para hacer lo que ha hecho. Y siendo Cáritas una entidad dependiente de la Iglesia católica, con organización y estatutos que deben ser conocidos por cualquier persona que pretenda hacer su servicio en esta entidad, no se pueden adoptar otras líneas aunque se piense que sean “mejores”.

Existen procedimientos para presentar propuestas, y el pataleo no es uno de ellos. Esto es como son otras muchas cosas. Si quieres servir hamburguesas en McDonald’s son como son, y si a ti te gustan más con torta de maíz, no puedes servirlas así.

Por otro lado, es estupendo que esas dos personas se dediquen, fuera de Cáritas, a ayudar con apoyo de vecinos. Eso tiene solo un problema. Si no están constituidas en entidad y carecen de soportes legales para su labor, un infortunio puede traerles consecuencias: un alimento en mal estado que produce problemas sanitarios, un accidente durante el reparto... Y la Justicia hará lo que tiene que hacer.

De ahí que me atreva a aconsejar que, si esa disposición de ayuda a los necesitados es madura y no fruto del enojo, se disponga de estatutos, legalización como asociación a nivel municipal y regional, se lleve un registro serio de los recursos para evitar suspicacias y se disponga al menos de seguro de responsabilidad. Porque solo la buena voluntad en los tiempos que corren no sirve.

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