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El Museo Evaristo Valle deslumbra con el gran arte asturiano de antes de la guerra

La exposición "En los márgenes de la Edad de Plata" recupera el vigoroso realismo mágico que emergió en la región entre 1920 y 1937

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EN IMÁGENES: El esplendor del realismo mágico: el Evaristo Valle reúne 39 obras de 22 artistas Ángel González

"Esta exposición pretende demostrar cómo lo que se hace en la escena asturiana en ese momento, y que incluso atrae a artistas intelectuales de toda España, de la generación del 27, de la Sociedad de Artistas Ibéricos, está al mismo nivel que lo que se está haciendo en otras partes de España y Europa". Gretel Piquer es la comisaria de la muestra "En los márgenes de la Edad de Plata. Realismo mágico en Asturias, 1920-1937", que ayer se inauguró en el Museo Evaristo Valle. Se trata de una colección de 39 obras para revivir el realismo mágico asturiano, con la que se espera atraer a 4.000 visitantes, y que ayer en la inauguración recibió ya un importante número de espectadores, que quisieron sumergirse en esta propuesta.

Arturo Truan, Evaristo Valle, Nicanor Piñole, Cristóbal Ruiz, José Gutiérrez Solana, Roberto Fernández Balbuena, Luis Bayón, Timoteo Pérez Rubio, Mariano Moré, Paulino Vicente, Joaquín Vaquero Palacios, José María San Julián, Germán Horacio, Alfredo Aguado, Emilio García Noriega, Faustino Goico-Aguirre, Obdulia García, Andrés Vidau, Ana Pallares, Luis Pardo, Aurelio Suárez y Antón son los 22 artistas cuyas obras están representadas en esta muestra del espacio artístico gijonés hasta el 15 de enero del próximo año.

"Se da uno de los estilos de arte que se manifiestan en Asturias entre 1920 y 1937, justo terminada la Primera Guerra Mundial, y con todas las consecuencias de inquietud, hasta la Guerra Civil en Asturias, por un parte el horror que desató esa guerra, y toda esa destrucción que las vanguardias habían hecho del espacio de los cuadros, y que da lugar a una reacción", relató Piquer en la inauguración a los asistentes. "Y esa reacción es la vuelta al orden, a ofrecer escenas figurativas, con los géneros tradicionales, en retrato, paisaje o bodegón", subrayó.

Gretel Piquer hizo alusión a Paulino Vicente, con su obra "El encuadernador", que se integra en la muestra: "Es un artista que luego nunca se relacionó con una temática social, y ni mucho menos con el grado de inquietud que provoca esa figura, que parece que se está cayendo del taburete con la espalda también doblada". Con esa reflexión quiso poner en valor la producción de estos artistas asturianos, muchos de ellos desconocidos, como por ejemplo Ana Pallares.

Los visitantes observan uno de los cuadros de la muestra. | Ángel González

El hijo de la artista, Eduardo Navarro Pallares, estuvo ayer presente en el espacio artístico, y alabó el reconocimiento a la obra de Ana Pallares: "Se dedicó más a la enseñanza que al dibujo, porque era profesora de Arte y Oficios. Su obra que está aquí expuesta refleja el gran salto, la evolución del Renacimiento pasando por todos los ‘ismos’. Es jugar, en vez de con una perspectiva, con un juego de planos"

Ana González, alcaldesa de Gijón, elogió la propuesta que se encontrará el público en el Museo Evaristo Valle. "Es una exposición magnífica, una especie de antología de los pintores asturianos, de una época histórica muy dura, de una decepción terrible, tras la Primera Guerra Mundial", enfatizó, a la vez que recalcó el papel de la Fundación Evaristo Valle: "Es una de las más importantes que tenemos en Gijón, que desarrolla una actividad excepcional en torno a la cultura, por eso hay que ponerlo en valor".

En los coloquios entre los visitantes salió a relucir una reflexión. "Me preguntaban el otro día que si el arte asturiano es bueno", indicó Gretel Piquer. "En realidad no hay nada típicamente asturiano en estas obras, aparece la voluntad de crear un arte moderno, un arte contemporáneo, vinculado con el mundo que a esos artistas les había tocado vivir", respondió. Por su parte Ana González sí que aprovechó para ensalzar el trabajo autóctono: "Lo asturiano es bueno. Hay gente que piensa que lo asturiano es la vara de hierba, que en realidad también lo es, pero otras cosas más. Y lo asturiano es esto, estar en París para formarte, salir y volver, pensar siempre en que nacimos en Asturias y que nos ha generado un sustrato que permanece".

Hasta el 15 de enero estará abierta en Gijón al público en el Museo Evaristo la muestra "En los márgenes de la Edad de Plata. Realismo mágico en Asturias, 1920-1937", que estará acompañada de diferentes conferencias y visitas, como anunció ayer Gretel Piquer, comisaria de la muestra.

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