Los gastos de organización tensan la candidatura al Mundial: estas son las condiciones millonarias de la FIFA que debería asumir Gijón

El máximo organismo regulador del fútbol deja abierta la puerta a disponer de otro nombre para el municipal gijonés y advierte de que el consistorio deberá asumir un hipotético sobrecoste

La previsión económica se estima en más de 50 millones para las arcas municipales y la firma de un seguro de responsabilidad civil con un límite de 100 millones de dólares estadounidenses

La firma del documento de la FIFA, ya en manos de todos los grupos políticos, deberá ser aprobada por el Pleno municipal

Ángel Cabranes

Ángel Cabranes

La candidatura de El Molinón para ser sede del Mundial vive semanas clave para concretar el plan de financiación, una de las exigencias de la Federación Española de Fútbol para acabar de determinar qué ciudades de España albergarán la cita. El Ayuntamiento de Gijón ha realizado una estimación sobre el coste que puede suponer para las arcas municipales responder a cada una de las exigencias FIFA vinculadas a la ciudad anfitriona, es decir, a gastos de organización ajenos al estadio propiamente dicho. Entre las conclusiones, según ha podido saber LA NUEVA ESPAÑA, se calcula un gasto millonario para poder hacer frente a las demandas del máximo organismo del fútbol mundial. Todo, al margen de los 150 millones de euros en los que ha presupuestado la reforma integral de El Molinón, cantidad sobre la que se debate para conocer cómo se asumirá entre Principado, Ayuntamiento, Orlegi e inversores privados. El detalle parece añadir complejidad al proyecto.

No hay cifras concretas, pero sí una aproximación de que por parte del Ayuntamiento habrá que hacer frente a una inversión importante al margen de la conocida ya para El Molinón. Algunas ciudades que optan a ser sede se han apoyado en el Real Decreto en el que se realiza la estimación de los gastos que implicará el Mundial en España. En este documento se valoraba, solo en gastos de organización, 683 millones de euros. Si se reparte entre las sedes con las que contará España (en principio, entre 9 y 11), la cifra apunta a números superiores a los 50 millones de euros por cada ciudad anfitriona. En todo caso, esto no implica que tendría que ser asumido, en su totalidad, por cada ayuntamiento.

Además del estadio, sacar adelante la candidatura de Asturias 2030 debe apoyarse también en una serie de cláusulas o condiciones establecidas en un documento que se ha hecho llegar a las ciudades anfitrionas por parte de FIFA y al que ha tenido acceso LA NUEVA ESPAÑA. Un documento que deberá en última instancia ser autorizado por el Pleno. Hay varios criterios novedosos. El máximo organismo regulador del fútbol mundial deja abierta la puerta a disponer de un nombre comercial para el estadio durante el evento. El Molinón, de propiedad municipal, tiene actualmente una concesión de uso al Sporting que impide, expresamente, que cambie su denominación. Otro de los apuntes que se realiza es que, ante la posibilidad de que surja un sobrecoste sobre el proyecto, deberá ser respaldado por el propio consistorio. 

FIFA, en un escrito de más de cien páginas, también establece otros criterios especialmente exigentes. Por ejemplo, durante un tiempo estipulado, Gijón no podrá albergar ningún otro evento deportivo importante, así como el compromiso de dedicar mayores recursos que a cualquier otro evento para la promoción del Mundial durante los 12 meses previos a la cita. Las condiciones marcan que los costes y gastos adicionales de cualquier modificación que la FIFA haga del proyecto debe asumirlas el Ayuntamiento o que el consistorio garantizará la aprobación de todas las leyes necesarias para llevar a cabo la competición de la mano de la FIFA, expidiendo de forma oportuna cualquier decreto, licencia o permiso para garantizar la candidatura.

En lo que afecta a la titularidad municipal, se insta a que el Ayuntamiento asegurará que los bares y tiendas del estadio obtengan los permisos y licencias para operar sin ninguna restricción de horarios los días de partido. También a que no podrá haber evento alguno en los alrededores del estadio que no autorice la FIFA. Será además el Ayuntamiento quien asumirá la seguridad del evento y los escoltas para los equipos, incluyendo un servicio médico integrado y un protocolo anti-incendios. Además, se obliga al Ayuntamiento a la firma de un seguro de responsabilidad civil con un límite de 100 millones de dólares estadounidenses. En cuanto al entorno del campo, se solicita organizar un festival de aficionados bajo los requisitos marcados por la FIFA (la FIFA elige iluminación, sonido, escenarios…).

En cuanto a lo que implica la estimación realizada sobre lo que se deberá asumir desde el Ayuntamiento, se tiene en cuenta que se solicita al Ayuntamiento no imponer impuestos ni gravámenes a la FIFA ni a ningún colaborador y que si este organismo determina que el Ayuntamiento no está cumpliendo los requisitos, podrá tomar las medidas oportunas. Además, la FIFA podrá cancelar, posponer o reprogramar cualquier encuentro en la sede sin que la ciudad anfitriona pueda reclamar nada y ni Ayuntamiento ni Federación podrán rescindir el acuerdo. Entre otras cláusulas, si la FIFA lo pide, el Ayuntamiento deberá encargarse de todos los litigios que puedan derivarse de una posible reclamación.