Las tablas de cortar son uno de los utensilios que más utilizamos en la cocina y por eso hay que prestarle especial atención a la hora de limpiarlas. Y es que hay que tener mucho cuidado con estos utensilios, sobre todo al mezclar diferentes tipos de comida.

Lo normal sería contar con, al menos, dos tablas de cortar en la cocina. Una para las carnes y otra para las verduras, así evitamos que haya contaminación por parte de estas comidas. Y dentro del mundo de las tablas de cortar, hay diferentes tipos y modelos, además de precios para todos los bolsillos.

Están las tablas de cortar de plástico y las de madera, decidirse por una u otra depende de los gustos, aunque suelen tener mucho mejor rendimiento las de madera. Eso sí, cuando se compra una nueva, lo suyo es darle una pequeña capa de aceite de oliva y dejar que seque durante veinticuatro horas, de este modo nuestra tabla de cortar de madera aguantará mucho más tiempo, además de impermeabilizarla.

Y es que cuando no hacemos esto, nuestras tablas de madera empiezan a absorber la humedad de la comida que cortamos o cuando la pasamos bajo el grifo. De este modo, la tabla tenderá a doblarse y puede acabar rompiendo antes de tiempo.

Sal

Para limpiarla, un truco muy interesante es utilizar sal gorda y sal fina a la vez. Le echamos de ambos tipos sobre la tabla de cortar. Después cortaremos un limón en dos y exprimiremos su jugo sobre la tabla. Podemos ayudarnos de la mitad del limón para darle sobre la tabla, extendiendo bien tanto la sal gorda y la sal final, como el zumo de limón.

Después le echaremos un chorrito de jabón para lavar los platos, independientemente de la marca, y seguiremos fregando con los limones.

Después pasaremos la tabla de cortar bajo el grifo para retirar todo el excedente.

Una vez que tengamos la tabla seca, pasaremos un poco de aceite de oliva ayudándonos con papel de cocina.