Nos gusta mimar a nuestros amigos peludos, tanto que a veces los tratamos como a verdaderos humanos. Les permitimos sentarse a nuestro lado o en nuestro regazo, les permitimos comer lo que les gusta y de vez en cuando les damos un abrazo. En resumen, en general podemos decir que tratamos de satisfacer todos sus caprichos, incluso los más pequeños.

Los gatos son verdaderos maestros en este campo. Saben hacerse querer como pocos, pero a veces nos arrepentimos de los privilegios que les damos. Por ejemplo, el "honor" de sentarse en nuestra cama mientras dormimos. Con el tiempo, este hábito puede resultar molesto. Enseñar a un gato a permanecer en su sitio no es tan fácil como lo sería con un perro. Sin embargo, con unos pequeños trucos y consejos prácticos, por fin podemos quedarnos con nuestra querida cama.

Es sabido que a los felinos les encanta el confort. Por eso, la cama o el sofá de casa, en los que nos sentamos a ver la serie de televisión del momento, les puede gustar bastante. Pero esa no sería la única razón; de hecho, estos lugares suelen ser más altos que la perrera. De esta forma, el gatito podría comprobar su entorno, sintiéndose más seguro.

Para que se dé cuenta de que su "casa" no está allí, tendremos que poner en práctica algunos trucos ingeniosos. En primer lugar, debemos elegir una perrera que sea adecuada para nuestra mascota. Al fin y al cabo, a nosotros tampoco nos gustaría vivir en un entorno que no nos gusta. Los mejores modelos son los que son suaves y cálidos y hacen que el gato se sienta cómodo. En este sentido, se recomiendan las perreras e iglús, y en general las que tienen un buen grosor en la base.

El siguiente paso es colocar la caseta en un lugar adecuado para el gatito. Comprobamos los lugares de la casa donde se refugia con más frecuencia, además de la cama. Es aquí donde podemos colocarlo para darle la paz y la tranquilidad que se merece. Para atraerlo a su nuevo alojamiento podríamos poner un objeto con nuestro olor dentro. Una manta le vendrá muy bien para darle esa sensación de seguridad que busca.

Cómo no ser despertado por nuestro gatito por la noche

Los gatos, incluso los de las razas más inteligentes y curiosas, son animales a los que les gusta moverse durante las horas del crepúsculo. Por eso es normal oírlos maullar o frotarse contra nosotros ya de madrugada. Por desgracia, este comportamiento puede resultar desagradable a largo plazo. Por lo tanto, después de haber entendido cómo acostumbrar al gato a dormir lejos de nosotros, nos gustaría saber cómo descansar sin que nos moleste.

Un primer remedio es cerrar las persianas o bajarlas por completo en la casa. De este modo, conseguiremos que el ambiente sea lo suficientemente oscuro como para que no note que es de día. Durante el día, entonces, podíamos permitirle jugar para mantenerlo activo. Tirémosle una pelota o comprémosle algún juguete interactivo, para que se desahogue lo suficiente como para no preocuparse por la noche. Los buenos hábitos también podrían tener un efecto positivo. Una de ellas es darle de comer antes de acostarse en lugar de hacerlo temprano por la mañana.