Trayecto circular

Oasis de mar y roca

20.02.2016 | 04:38
A la izquierda, un tramo de la senda, con el faro de Peñas al fondo. Bajo estas líneas, acantilados en la costa.

El inicio del recorrido por el Cabo Peñas y su entorno parte de El Monte. Para llegar a la localidad, desde Luanco se coge la carretera local GO-1 y después de pasar Bañugues se llega al pueblo. En la misma carretera, en el cruce donde se encuentra Casa Roces, muy cerca de Bañugues, tenemos una excelente vista de toda su ensenada y el pequeño puerto que alberga. En este punto tenemos dos opciones para ir hacia el Cabo Peñas: seguir el PR AS 257 o el PR As 25. El primero se encuentra perfectamente marcado. El segundo no tanto, pero es el que debemos seguir.

Hacia la ensenada de Llumeres. Nos desviamos a la derecha siguiendo por la carretera GO-1, con sumo cuidado dado que carece de arcén y tiene curvas con poca visibilidad. Aproximadamente a un kilómetro nos encontramos, en una curva a la izquierda, una pequeña explanada con un área recreativa, de donde sale una carretera que desciende hacia la Ensenada de LLumeres.

Dejamos la carretera atravesando el área y siguiendo por la pista que desciende hacia el puerto y playa de LLumeres y desde donde podemos divisar los restos de las antiguos barracones de las instalaciones mineras, donde se trataba el mineral de hierro.

Tonos oscuros y rojizos en el agua y en la arena. Tanto la playa como la ensenada, están teñidas de colores oscuros y rojizos debido a la presencia de areniscas ferruginosas de color rojizo derivadas de la presencia de hierros. En 1794, Carlos González Posada, en sus Memorias del Principado, señala la existencia de dos puertos naturales en el Principado capaces de albergar escuadras, uno de ellos se ubica en la ensenada de Llumeres. Un poco antes de llegar al puerto nos encontramos una desviación a la izquierda a la que deberemos regresar para continuar la ruta.

Por la pista hacia Viodo. Después de ver la playa retrocedemos unos metros para tomar la pista que cruza el arroyo Barreo y comenzamos ascender por la misma, hasta coronar cerca de Viodo. De la rasa costera sale un camino a la derecha por el que seguimos. Encontramos otra desviación a la derecha, donde hay una piedra con el escudo del Principado y con las marcas de pintura de pequeños recorridos. Seguimos por este camino, con la vista de las playas de Arnielles y de Cuevas o Viodo. Descendemos por el camino donde llega un momento en que el camino da un brusco giro a la derecha y desciende hacia la playa. Es aquí donde se debe abandonar el ancho camino y seguir por el estrecho sendero de la izquierda que desciende hacia la playa de la Cueva.

Un poco antes de llegar el sendero atraviesa un pequeño arroyo. Nos dirigimos aguas arriba a través de un tupido paisaje, escuchando el murmullo del agua. Al cabo de un rato volvemos a llegar a los prados de la rasa costera, donde sale una pista a la derecha que ignoramos. Teniendo enfrente la silueta del Faro de Cabo Peñas. En el siguiente cruce ignoramos el camino de la derecha y nos encontramos con una nueva desviación.

En dirección al Faro. Seguimos por el sendero de la derecha, teniendo enfrente el faro, que tiene un poste del Pr As 25.1 casi tapado por la maleza. El camino baja introduciéndose en una pequeña vaguada, después de atravesarla seguimos por el ancho camino siempre en la misma dirección, ignorando los cruces y volviendo a introducirnos poco después en otra pequeña vaguada a cuya salida encontramos unos edificios y poco después la carretera, donde se gira a la derecha para dirigirnos hacia el faro. Un poco antes de llegar al cabo vemos, a la izquierda, un edificio destinado a ser el Centro de Interpretación del Cabo Peñas, pero que no llego a su fin por problemas de diseño no acordes con el fin que se quería. Las instalaciones del Faro han sido reconvertidas en un centro de interpretación sobre el Medio Marino de Peñas. Desde él y a través de una pasarela de madera nos dirigimos hacia los acantilados, a través de un entorno acondicionado para disfrutar del paisaje.

Pasarelas hacia los acantilados. Las pasarelas de madera cruzan los terrenos del Faro de Peñas. Llegan hasta la zona de los acantilados desde donde pueden observarse espectaculares vistas de la Costa Cantábrica, así como la isla de la Erbosa, segunda más grande de Asturias. Las pasarelas que bordean el acantilado acercan a un itinerario didáctico-ambiental, con paneles informativos sobre los aspectos más importantes del Paisaje Protegido del Cabo Peñas.

Vistas del Sueve y los Picos. En días claros se contempla gran parte de la costa hacia oriente y occidente, así como espléndidas vistas del litoral: la Sierra de Sueve, Picos de Europa y la Cordillera Cantábrica. La ruta continúa hacia el oeste. Una vez finalizada la pasarela el sendero transita junto al acantilado hacia los edificios que vemos al fondo.

El camino que llega a Ferrero. Justo donde están los edificios se coge la pista que llega a ellos caminando hacia el Faro de Peñas y desviándonos a la derecha en el primer cruce. A partir de aquí seguimos por el ancho camino que va paralelo a la carretera desde donde tenemos una excelente vista de la parte occidental del cabo Peñas y de la playa Carnera. Llegamos a Ferrero, junto a la iglesia que está al otro lado de la carretera.

Retorno al punto de partida. Seguimos a la derecha, para en el próximo cruce, continuar por el camino de la izquierda. A partir de este punto estamos en la ruta PR As 257, la cual seguiremos por el ancho camino, que discurre sobre la rasa costera. Vamos por una zona de prados en dirección a unos eucaliptos que vemos al fondo. Después de pasar la última casa, seguimos por el camino principal hasta llegar a una pista asfaltada, donde nos encontramos la señalización del Pr. Aquí giramos a la izquierda para continuar por ella hasta llegar a la Marea donde hemos comenzado una cómoda ruta con unos de los paisajes más espectaculares de la costa española.

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