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Los médicos ven inviables más consultas presenciales si no crecen las plantillas

Los facultativos pronostican que ver a todos los pacientes que lo pidan “sobrecargará aún más las consultas” y que “hay que poner algún filtro”

Una médica realizando atención telefónica en un centro de salud.

Una médica realizando atención telefónica en un centro de salud. Víctor Echave

El giro organizativo de los centros de salud que esta semana pone en marcha el Gobierno de Asturias cuenta con el beneplácito mayoritario de los usuarios, pero ha generado un rechazo rotundo entre algunos médicos. Si bien los pacientes tendrán que seguir usando el teléfono para un primer contacto con su facultativo de cabecera, la consulta pasará a ser presencial si el enfermo lo considera necesario. El nuevo protocolo se irá implantando de manera gradual a lo largo de varias semanas.

Entre las quejas esgrimidas ayer por los médicos figuran que este nuevo sistema “sobrecargará aún más las consultas” y que la vuelta a la presencialidad es inviable cuando un volumen apreciable de profesionales se ven obligados “a suplir cada día a uno o dos compañeros” debido a la escasez de personal que se deriva de la falta de sustituciones de las bajas y permisos. Ayer, en algunos chats de médicos en redes sociales surgió la expresión “movilizaciones de protesta”.

Según anunció el consejero de Salud del Principado, Pablo Fernández Muñiz, “la atención en los centros de salud volverá a parecerse a como estaba antes” de la pandemia de coronavirus. Con la irrupción de la crisis sanitaria, y ante el miedo a los contagios –tanto de los profesionales como de los usuarios–, los recintos se blindaron y se abrió paso la consulta telefónica. Este modelo ha generado muchas protestas entre los ciudadanos. Como regla general, el recurso al teléfono ha sido mayor en los centros de salud urbanos que en los rurales.

Salud sostiene que con la población mayor ya vacunada hay que abrir una nueva etapa en primaria

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Lo que ahora pretende el Servicio de Salud del Principado (Sespa) es que, aunque la petición de asistencia comience con una llamada telefónica, “siempre que el paciente lo demande, lo necesite, como era antes, se le dará una cita presencial”, precisó el Consejero.

Dicho de otra manera: ya no habrá un filtro previo a la consulta que pueda determinar que la atención solicitada se quede en una llamada telefónica. ¿Qué piensan algunos de los médicos opositores a este procedimiento? Muy resumidamente, que “hay que poner algún filtro”, que el responsable de ponerlo “debe ser el profesional” y que al paciente “hay que darle lo que necesita, no lo que pide”.

A juicio de las autoridades sanitarias, la situación actual de la pandemia, con la incidencia evolucionando a la baja y la práctica totalidad de la población mayor de 70 años vacunada –los ciudadanos de esta franja de edad son los principales usuarios de los centros de salud– permite abrir una nueva etapa en la atención primaria.

En los meses anteriores, la Administración habilitó dobles circuitos –para personas contagiadas y sanas– y negoció con los profesionales un balance entre consulta presencial y consulta telefónica que resultara más satisfactorio para los usuarios. También se intentó redistribuir tareas entre facultativos y enfermeras, pero la propuesta no satisfizo a estas últimas, que se sintieron menospreciadas.

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