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“Era grande en comparación a lo que suelen ser”, dicen sobre el oso que atacó a una mujer en Cangas del Narcea

Un equipo de la Patrulla Oso y miembros del Seprona buscan por la zona al plantígrado "para vigilarlo visualmente y descartar que sea problemático"

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Así se busca al oso de Cangas del Narcea que atacó a una vecina Miki López

“Era grande en comparación a lo que se suelen ver. Tiene que ser posiblemente un macho”. Así describe Miguel Fernández Otero, guarda mayor de la Patrulla Oso del Gobierno del Principado de Asturias, los datos que han recopilado sobre el oso propinó este domingo a una vecina de 75 años de Cangas del Narcea un zarpazo tras lo que parece  un “encuentro fortuito”, en el que el animal se sintió amenazado y reaccionó movido por el miedo.

Fernández Otero explica que durante el rastreo por la zona han encontrado el rastro del animal y pelaje con el que poder identificarlo concretamente respecto al resto de plantígrado que hay por la zona.. “Encontramos de dónde salió, de dónde venía y hacia donde fue. Un kilómetro antes y después seguimos el rastro. Cogimos muestras de pelo para individualizarlo genéticamente. El objetivo del dispositivo de búsqueda, formado por miembros de la Patrulla Oso y el Seprona "es encontrarlo para vigilarlo visualmente y descartar que sea un oso problemático. Estamos totalmente seguros que fue un encontronazo entre el oso y la señora. El animal salió y se encontró a la señora en el camino y hay que descartar que sea problemático". Respecto a los vecinos, el guardar¡ mayor de la Patrulla Oso asegura que “son gente que se criaron entre los osos, ellos saben que no hay un peligro inminente”.

Miguel Fernández Otero, guardar mayor de la Patrulla Oso del Gobierno del Principado de Asturias. MIKI LÓPEZ

 Los expertos insisten en que el ataque –el primero que se registra en la zona occidental de la Cordillera Cantábrica al menos desde los últimos 33 años– responde a un “accidente excepcional”, en el que “no hubo imprudencia” ni por parte del plantígrado ni de la mujer.

“No nos encontramos ante un oso agresivo ni peligroso, sino más bien ante un oso sorprendido súbitamente”, explicaron las fuentes expertas consultadas por este periódico. Buena prueba de ello es que el animal “salió pitando” del lugar, es decir, no se cebó con la víctima, recalcaron. “El oso circulaba por un camino que da a la carretera y cuando se incorporó a esta, se encontró de frente con la mujer y tuvo una reacción bastante típica en los osos: levantarse sobre las patas traseras y lanzar zarpazos”, detallaron agentes del Medio Natural, que ayer inspeccionaron la zona. “La mala fortuna –continuaron– hizo que en este movimiento golpease a la mujer con la zarpa en la cara y después continuó corriendo, no se paró. Siguió carretera abajo y se encontró con los dos testigos, que se apartaron a un lado y el ejemplar continúo corriendo hasta que encontró un camino de huida y lo tomó”.

“Era grande en comparación con lo que suelen ver”, dicen sobre el oso que atacó a una mujer en Cangas del Narcea Agencia ATLAS

Dado que hay una persona herida –con la cara abierta y la cadera rota–, la Guardia Civil abrió ayer una investigación, en la que está colaborando la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial. Desde primera hora, agentes de la guardería del Medio Natural, entre ellos miembros de la Patrulla Oso, así como técnicos de la Fundación Oso Asturias examinaron la zona del suceso y recogieron muestras de pelo. Estos restos genéticos permitirán determinar si el ejemplar del ataque fue un macho o una hembra. De lo que no hay duda es de que se trata de un adulto. “En estos momentos hay mucho movimiento de osos porque están en los últimos días de celo”, comentan los expertos. La Consejería mantendrá un dispositivo de seguimiento específico entre los pueblos de Sonande y Sorrodiles, pero en ningún caso está buscando al animal con intención de sedarlo y capturarlo.

La secuencia del ataque

A las 21.30 horas del domingo, Carmen Suárez, vecina de 75 años de Sonande, en Cangas del Narcea, daba un paseo por la carretera que une su pueblo con Sorrodiles, en dirección a esta última localidad.

El oso se encuentra con ella tras salir de la parte baja del valle.

Se alza sobre sus patas traseras y, tras dar un bramido, le golpea con la zarpa en la parte izquierda de su rostro, desplazando a la mujer hacia atrás.

Seguidamente, sale corriendo carretera abajo hacia otros paseantes, a los cuales rebasa.

Acaba huyendo escalando el talud al otro lado de la carretera.

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