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El futuro de la movilidad en la región, en juego

El perjuicio a las autovías del Noroeste: seis veces menos ayudas al no ser red principal

Bruselas refuta la afirmación del Gobierno de que las vías secundarias accederán a las subvenciones en iguales condiciones que las "básicas"

Un tramo de la Autovía del Cantábrico LNE

Ser o no ser red básica de carreteras del transporte transeuropeo, esa es la cuestión. El Ministerio de Transportes esgrime que los multimillonarios fondos comunitarios para el transporte "no distinguen ya entre red básica y red global", y que, en consecuencia, las autovías del Noroeste a Madrid, infraestructuras "globales", secundarias, optarán a las ayudas europeas en las mismas condiciones que las "básicas", principales. Pero expertos del sector niegan que sea así, y afirman que las carreteras de la red global, la "segunda división" de las Redes Transeuropeas de Transporte (RTE-T), tendrán mucho menos dinero a su disposición que las de la red básica, que vendría a ser la "Champions League" de la movilidad en el continente. Los documentos oficiales de la Unión Europea (UE) parecen quitar la razón al Ministerio: los fondos reservados para proyectos de la red básica, por ejemplo, son seis veces mayores que los destinados a las de la red global; en concreto, 3.620 millones contra 600 millones.

La convocatoria para este año de los fondos del Mecanismo Conectar Europa (MCE), que establece ayudas de 5.120 millones euros para proyectos destinados a "nuevas infraestructuras de transporte europeas actualizadas y mejoradas", dejan meridianamente clara la diferencia entre las asignaciones para las dos redes. Así, en el apartado reservado para proyectos en la red básica, incluyendo los fondos de cohesión, figuran ayudas por valor de 3.620 millones de euros, mientras que para la red global son solo 600 millones. Estas ayudas son para proyectos (estudios, obras o ambas cosas) relacionados con el ferrocarril, las carreteras, los puertos y las vías navegables.

Pero hay una diferencia más entre las dos redes. Porque los proyectos de las infraestructuras "básicas" deben estar completados en 2030, mientras que las "globales" tienen hasta 2050 para ejecutarse. Y, en todo caso, las "básicas" tienen prioridad sobre las "globales". También la tienen en otros apartados, como el de "Movilidad inteligente e interoperable", en el que se repartirán 550 millones en ayudas para las dos redes, y en el de "Instalación de infraestructura de combustibles alternativos", dotado con 1.575 millones. Para "Movilidad sostenible y multimodal" se han reservado 100 millones, y para "movilidad segura y protegida", 250 millones, también en ambos casos para las dos redes. Finalmente, se ha incluido un apartado denominado "Adaptación de la RTE-T al doble uso civil-defensa" para el que se han reservado 330 millones, según detalla la Agencia Ejecutiva Europea de Infraestructura Climática y Medio Ambiente e la Comisión Europea (CE).

El tiempo apremia. Porque para acceder a estas ayudas, convocadas hace dos meses y medio, las propuestas deben presentarse antes del 13 de enero próximo. El objetivo es que los proyectos financiados en el marco de esta convocatoria ayuden a aumentar "la sostenibilidad de la red de transporte, poniendo a la UE en camino de cumplir el objetivo del Pacto Verde Europeo de reducir las emisiones del transporte en un 90 por ciento para 2050", explica la CE.

Las ayudas están disponibles y abiertas para diez áreas: vías férreas, vías navegables interiores, puertos marítimos y terrestres, carretera segura, terminales de ferrocarril, plataformas logísticas multimodales, centros de pasajeros multimodales, aplicaciones inteligentes e interoperables para el transporte, movilidad segura y protegida y resiliencia de la infraestructura. El objetivo principal es la descarbonización del transporte.

Por lo que respecta a Asturias, en materia de carreteras figura dentro de la red básica de las RTE-T la autovía del Cantábrico (A-8). No está incluida en el Corredor Atlántico, pero el Gobierno de España, a instancias del País Vasco, ya ha solicitado su inclusión. Siguen fuera de la red básica las autovías que unen Asturias y Galicia con Madrid, la autovía del Noroeste (A-6) y la Ruta de la Plata (A-66, incluidas la "Y" asturiana y la autopista del Huerna, León-Campomanes).

Los partidos políticos de la oposición en la Junta General, las asociaciones asturianas de transportistas y expertos del sector de la movilidad y el transporte reclaman al Gobierno de Pedro Sánchez que solicite a la UE la inclusión de estas autovías en la red básica del Corredor Atlántico. De momento, no han sido escuchados.

La exclusión de las autovías del Noroeste de la red básica de carreteras está siendo duramente criticada por partidos, transportistas y expertos, al considerar que supone un nuevo agravio a esa zona de España. Denuncian asimismo que el Corredor Atlántico se está viendo relegado con respecto al Mediterráneo. La polémica se elevó notablemente de tono hace unos días al cuestionar el presidente del "lobby" del Mediterráneo, Joan Amorós, las inversiones en Galicia y Asturias en materia de transporte de mercancías por ferrocarril, al considerar que el tráfico en esas comunidades es insuficiente.

El Gobierno de España replicó a todas esas aseveraciones subrayando que el borrador de los Presupuestos Generales del Estado para 2023 incluye cantidades similares para inversiones en ambos corredores: 1.648 para el Atlántico y 1.695 para el Mediterráneo.

El MCE es un instrumento clave de la UE para promover el crecimiento, el empleo y la competitividad mediante inversiones en infraestructuras. Para el actual periodo financiero, 2021-2027, está dotado con 30.000 millones que se destinarán a iniciativas que se estructuran en torno a tres pilares: 23.000 millones para proyectos de transporte, 5.000 millones para proyectos energéticos y 2.000 millones para proyectos digitales.

Barbón exige "cuanto antes" el comisionado del Eje Atlántico y se alía con Galicia y Castilla y León

Juan A. Ardura

El debate del Corredor Atlántico entró en el último turno de preguntas del año al presidente Adrián Barbón, ya que a partir de este jueves toda la actividad parlamentaria estará centrada en la tramitación del Presupuesto del Principado para 2023. El portavoz de Vox, Ignacio Blanco, se quejó de que el Corredor es una asignatura pendiente más del Gobierno socialista. "No han hecho nada, seguimos a la espera como con otros asuntos. Asturias con su gobierno está a la espera en todo", criticó Blanco, quien calificó de "frase de matón de taberna" la respuesta de Barbón a las presiones de los empresarios del Mediterráneo, al decir: "Si nos buscan, nos encontrarán". Para Blanco, el empresariado y los gobiernos del Levante español "han hecho sus deberes". Barbón replicó al portavoz de Vox que le habría ido bien escuchar el lunes al presidente de la Xunta de Galicia, "cuando agradeció la contundencia con la que este presidente reivindica el Corredor del Noroeste". Barbón reconoció la necesidad de avanzar en las iniciativas relacionadas para conectar Asturias, Galicia y Castilla y León a los principales ejes transeuropeos de movilidad, y dio por hecha una alianza entre los tres gobiernos: "Hay que ir cuanto antes al nombramiento del comisionado (del Corredor Atlántico). Uniendo esfuerzos y, como Rueda agradecía, yo siempre voy a alzar la voz, confrontando con mi gobierno o mi partido. Para eso anteponemos que las decisiones se toman aquí y no en Madrid", dijo el Presidente.

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