Los médicos del futuro cierran filas con la atención Primaria: "Es nuestra base"

La Universidad de Oviedo cuela tres alumnos entre los cien mejores MIR de España: la ovetense Marta Martín, número 22; el avilesino Guillermo Rad, el 36; y la gijonesa Ana Cuervo, la 63

Por la izquierda, Marta Martín Vélez, Guillermo Rad García, Ana Cuervo Fonseca y Carmen Paniceres López-Arranz.

Por la izquierda, Marta Martín Vélez, Guillermo Rad García, Ana Cuervo Fonseca y Carmen Paniceres López-Arranz.

Mariola Riera

Mariola Riera

Ninguno va a apostar por la especialidad de médico de familia, pero todos tienen claro que en caso de gustarles se lo pensarían dos veces dada la complicada situación que atraviesan sus colegas de Atención Primaria en toda España. Son Marta Martín, Guillermo Rad y Ana Cuervo, tres estudiantes asturianos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo que se han colado por méritos propios, después de muchas horas de estudio y dedicación, entre los 100 mejores clasificados en el examen MIR (Médico Interno Residente) de toda España, que tuvo lugar el pasado 21 de enero con 12.668 aspirantes para 8.550 plazas. Las notas son todavía provisionales, pero salvo casos concretos no se prevén cambios sustanciales.

Estos tres asturianos no tendrán problemas para elegir especialidad ni destino dada su buena calificación: Marta Martín Vélez, de Oviedo, quedó en el puesto 22; el avilesino Guillermo Rad García, en el 36; y la gijonesa Ana Cuervo Fonseca, en el 63. A ellos se les une la también asturiana Carmen Paniceres López-Arranz, de Oviedo, que figura entre los cien primeros clasificados de España, concretamente, en el 99, aunque en su caso estudió en Lérida.

Todos prepararon el examen en la Academia MIR de Asturias, en Oviedo. Y todos apuran los días para pensarse bien y elegir dónde continuar su formación y por qué especialidad apostar. Más o menos lo tienen claro, aunque se lo toman con calma. Hasta abril hay tiempo y después del atracón de los últimos meses para preparase para el exigente examen toca desconectar un poco y descansar.

En eso está Marta Martín, quien habla con LA NUEVA ESPAÑA mientras prepara la maleta para viajar a Tailandia con sus compañeros de estudios. Tiene 24 años y muchas dudas sobre si decantarse por medicina interna o cardiología. Una vez que se decida, pensará en el hospital, aunque su idea es salir de Asturias. "Tengo en mente el Sur, Sevilla o Málaga, aunque todo depende de la especialidad, porque luego me informaré de qué centro me viene mejor en cuanto a posibilidades de formación, ambiente... Son bastantes cosas a tener en cuenta", explica la número 22 del examen MIR en España.

Asegura que de gustarle la medicina de familia apostaría por ello. "No creo que la gente huya de los centros de salud", dice sobre la escasez cada vez mayor de profesionales en primaria. "Creo que son muchos los factores que lo explican. Pero si a alguien le gusta Primaria me imagino que apostaría igual por ello. Yo hice practicas en un centro de salud y me encantó, aprendí mucho y me gustó el trato directo con el paciente. Pero por mi forma de ser me gustan otras especialidades", concluye Marta Martín.

También defiende la medicina de familia el avilesino Guillermo Rad, aunque sus preferencias le llevarán seguramente a cardiología, una especialidad que le gusta desde los 10 años. "Ahora entiendo de qué va, pero cuando era niño no tenía ni idea, lo único que decía es que quería ser cardiólogo, debía de ser que me gustaba eso de cuidar el corazón. Luego al estudiar también acabó por gustarme", explica Rad, al que además atrae hematología. "Posiblemente acabe en cardiología, pero tengo que decidirlo. Lo que está claro es que quiero irme fuera, pienso en Cantabria, País Vasco, Valencia. Cuando me decida preguntaré y me informaré qué lugar es mejor. Aunque reconozco el buen trabajo que se hace en el HUCA", señala.

Para sus colegas de Primaria pide este avilesino de 24 años un mayor reconocimiento y apoyo. "Entiendo la negativa de mucha gente a apostar por esta especialidad, que tiene muy buenos profesionales. Es la base de la medicina y te permite tener una relación muy estrecha con el paciente. Tengo compañeros de todo tipo, los que pese a todo van a hacer esta especialidad y los que renuncian por la mala situación que atraviesan los médicos. Es una pena y es necesario que se invierta y se apueste por ella", concluye.

La gijonesa Ana Cuervo lo tiene claro: "Si mejorasen las condiciones en Primaria habría mucha gente dispuesta a especializarse". No es su caso. Recién llegada de unas merecidas vacaciones en Gran Canaria después de hacer el examen, se debate entre tres opciones: medicina interna, cardiología y hematología. Esta última es la que más le tira. "No me acabo de decidir. Tampoco sé si irme de Asturias. En hematología el servicio del HUCA está muy bien, es un área en crecimiento y me gustaría encontrar un hospital que ofrezca terapias novedosas, todo tipo de trasplantes. Veremos qué hago, en abril es cuando tenemos que elegir", señala Cuervo, con muy buenos recuerdos de su paso por la medicina de familia para hacer prácticas. "Estuve en Gijón, en un centro de salud, y quedé muy contenta. Es una especialidad muy bonita y gratificante y me gusta mucho, aunque viendo el panorama es lógico que la gente se lo piense", añade.

En el caso de la ovetense Carmen Paniceres la elección está ya tomada: "Me gustaría hacer pediatría, cosa que tengo clara desde hace mucho. Me encantaría quedarme en el Norte, pero salir de casa de nuevo", explica después de haber hecho la carrera en Lérida, si bien el examen lo preparó en Oviedo. "Mis planes en principio son irme a Bilbao, que es donde está el hospital mejor valorado del Norte en pediatría, el de Cruces", añade.