Salud aumenta el control del gasto de personal, que está disparado, y los sindicatos temen recortes

Las centrales elevan a 30 millones el desvío del presupuesto y el Sespa afirma que no mermará la asistencia ni las condiciones laborales

S. F. L. / V. M.

El Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha elevado el control sobre el gasto presupuestario con el fin de ajustar su cumplimiento; en especial en el capítulo personal, que está disparado según los sindicatos. En este sentido, UGT y SICEPA-USIPA denunciaron retrasos en contratos en las áreas sanitarias de Oviedo, Gijón y Avilés. La dirección del Sespa ya notificó que en esas tres áreas se hará un control de contrataciones, de modo que pasarán por su firma aquellos contratos con una duración mayor de siete días.

Al respecto, la CSI ha advertido sobre la "preocupante situación" de la atención sanitaria por el "sobrepasado gasto en el capítulo de personal y el control de las contrataciones". "Tendrán un impacto devastador y se pone en peligro la calidad de la atención que se brinda a los ciudadanos", asegura el sindicato. UGT afirma que la situación influirá en la cobertura de sustituciones por baja laboral o causará reducciones de jornada, y tendrá "una repercusión directa en la calidad de la atención al usuario; por supuesto aumentará la carga de trabajo". Por ello exige a la gerencia del SESPA "un exhaustivo control de gasto y una buena administración para optimizar el dinero público presupuestado".

SICEPA-USIPA asegura que la desviación económica en el capítulo 1 de los presupuestos del SESPA (gastos de personal) "ha producido un agujero de casi 30 millones de euros", una cantidad que considera "alarmante" a estas alturas del año.

"No existe agujero presupuestario alguno", aseveró ayer la directora de Atención y Evaluación Sanitaria y gerente en funciones del Sespa, Alejandra Fueyo, quien declaró que no se ponen en riesgo "ni los derechos de los trabajadores ni la atención a los pacientes". Fueyo ciñó las medidas de la dirección del Sespa en las áreas de Oviedo, Gijón y Avilés al "seguimiento permanente y el control del gasto de personal", garantizando "la mejor atención sanitaria". Pero los sindicatos detectan problemas en la agenda de fisioterapeutas, vacaciones no cubiertas en algunos casos y el cierre del Servicio de Atención Continuada en Villalegre (Avilés).